Actualizado 19/11/2007 22:05 CET

Se fuga un hombre acusado de matar a su hijo de un tiro en la cabeza en Sabadell (Barcelona)

BARCELONA, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un hombre acusado de matar a su hijo de 22 años de un tiro en la cabeza en el bar que regentaba en la 'Zona Hermética' de Sabadell (Barcelona) se ha dado a la fuga cuando estaba pendiente de ser juzgado por un tribunal popular en la Audiencia de Barcelona, según informaron a Europa Press fuentes judiciales.

Ramón de la C.G., de 55 años, fue detenido el 16 de julio de 2003, dos meses después de que el cadáver de su hijo fuese hallado dentro del bar musical Gotik, regentado por su padre en la calle Milà i Fontanals de Sabadell. El procesado ingresó en prisión preventiva por un presunto delito de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas, y permaneció en la cárcel durante dos años.

Transcurrido ese tiempo, el juez de Instrucción número 2 de Sabadell prorrogó su situación de prisión preventiva, un auto que fue recurrido ante la Sección Tercera de la Audiencia de Barcelona por su abogado defensor, Javier Rodrigálvarez. Así, en octubre de 2005, la Sala estimó su petición y Ramón de la C.G., que se enfrenta a 22 años de cárcel, quedó en libertad provisional a la espera de juicio.

Según el auto de la Sección Tercera, al que ha tenido acceso Europa Press, el instructor justificó su decisión por el riesgo de fuga del acusado --con antecedentes penales por tres delitos de estafa, dos de apropiación indebida, dos de falsificación documental y por una reclamación judicial-- y alegó que había sido declarado en rebeldía en 1992 por otra causa.

Sin embargo, el juez no tuvo en cuenta "las circunstancias personales para objetivar el riesgo de fuga" y éste no podía basarse en la mencionada situación de rebeldía, ya que había sido declarada más de diez años antes, cuando el acusado se fugó a Brasil teniendo pendiente una causa por estafa.

Para la Sección Tercera, por tanto, el auto del instructor no recogía un fin "constitucionalmente legítimo" para justificar la medida de prisión preventiva, por lo que la Sala decidió dejar a Ramón de la C.G. en libertad provisional con la obligación de presentarse dos veces al mes en el juzgado de Sabadell.

El acusado cumplió la medida hasta el pasado mes de junio, cuando la causa ya había llegado a la Oficina del Jurado de la Audiencia de Barcelona. Fue entonces cuando su abogado les comunicó que no podía localizarle y el magistrado-presidente decidió pedir al Cuerpo Nacional de Policía (CNP), a la Guardia Civil y a los Mossos d'Esquadra que averiguaran su paradero.

En septiembre, las fuerzas de seguridad comunicaron a la Oficina del Jurado que no habían podido localizar a Ramón de la C.G. ni en su domicilio de Sabadell ni en el piso de Barcelona en el que constaba empadronado junto a su hermano y que, según consta en las diligencias, estaba deshabitado desde principios de año.

Así las cosas, el magistrado-presidente convocó hoy a todas las partes a una audiencia para tratar la situación. Durante la vista, la Fiscalía y la acusación particular --ejercida por la madre de la víctima-- pidieron que se dicte una orden de búsqueda y captura contra el acusado y la defensa no se opuso, por lo que es probable que el magistrado-presidente acate la petición de las partes.

LE ATRAVESÓ EL CRÁNEO DE UN BALAZO.

Los hechos ocurrieron el 27 de mayo de 2003, cuando Ramón de la C.G. y su hijo estaban desmontando parte del equipo de sonido del local. Al parecer, ambos discutieron porque la víctima se oponía a que su padre traspasara el bar para conseguir dinero y, en un momento dado, éste se acercó por detrás a su hijo y le apuntó con una pistola semiautomática para la que carecía de licencia.

Según mantiene la Fiscalía en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, "de forma inesperada y sorpresiva" el acusado tocó con el cañón del arma en la nuca de David de la C.B. y le atravesó el cráneo de un balazo, evitando que su hijo "tuviese la menor posibilidad de defenderse" y causándole la muerte en el acto.

Ramón de la C.G. se enfrenta a un total de 22 años de cárcel, los que reclama la acusación pública por un presunto delito de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas. Además, la Fiscalía pide que indemnice a la madre de su hijo con 90.000 euros.

Por estos hechos, también fueron detenidos el sobrino del acusado, su compañero sentimental y dos conocidos que mediaron en el traspaso del local y le exigían dinero por ello, aunque finalmente la causa quedó archivada para ellos y Ramón de la C.G. pasó a ser el único acusado del crimen.