Un gesto de 'Mohamed Acraf' provoca un intento de motín colectivo en la Audiencia Nacional

Actualizado 16/10/2007 20:30:23 CET

MADRID, 16 Oct. (OTR/PRESS) -

El juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra los islamistas detenidos en la 'Operación Nova' en octubre de 2004 comenzó hoy con un intento de amotinamiento por parte de los imputados, lo que obligó al presidente de la Sección Tercera de lo Penal a suspender la vista durante casi una hora. Todo comenzó con las quejas de Ahmed Mohamed Ahmed 'Mouad Duoas', que dijo sentirse maltratado por los agentes de la Guardia Civil que le habían trasladado a la sala. Cuando Guevara le indicó el procedimiento a seguir en estos casos, todos los imputados se pusieron en pie y comenzaron a protestar a la orden de un simple gesto del supuesto cerebro de la célula, Abderahmane Tahiri 'Mohamed Acraf'. Uno de los procesados llegó a encararse con el jefe de seguridad de la Audiencia.

La segunda jornada del juicio contra los islamistas detenidos en la 'Operación Nova', a los que se acusa, entre otras cosas, de planear atentar contra la Audiencia Nacional debía comenzar hoy con el interrogatorio a 'Mouad Duoas', para quien se solicitan 27 años de prisión, por parte de su abogado defensor. Pero cuando se puso en pie por orden del presidente del tribunal, Mohamed Ahmed denunció ante la sala que se sentía maltratado por los agentes de la Guardia Civil que le habían trasladado al juicio.

Guevara le informó entonces de que todo lo que ocurra fuera del edificio de la Audiencia Nacional es responsabilidad de Instituciones Penitenciarias y que si quería protestar debía dirigirse al Ministerio del Interior. En ese momento, y a un solo gesto de 'Mohamed Acraf', a quien la Fiscalía considera líder de la célula terrorista, todos los acusados comenzaron a levantarse, a hacer aspavientos y a quejarse a gritos del trato recibido. Incluso los otros diez procesados que, por falta de espacio, siguen el juicio fuera del habitáculo de cristal siguieron la consigna.

Entre las quejas de algunos de ellos se pudo oír a alguno protestar porque ayer, cuando terminó la sesión sobre las 20.00 horas, no tuvieron cena caliente ni posibilidad de ducharse cuando llegaron a prisión. En un momento de tensión y en medio de la algarada, otro de los acusados, Abdelkrim Bensmail, llegó a quitarse la chaqueta y se encaró con el jefe de seguridad de la Audiencia, presente en la sala, aunque finalmente no se produjo ningún enfrentamiento.

CENA CALIENTE PARA TODOS

El juez, evidentemente enojado, ordenó a la fuerza pública que obligara a sentarse a los acusados y les advirtió a todos de que de no serenarse podría suspender definitivamente la vista y el tiempo de esta suspensión sería descontado de su prisión preventiva. "Este espectáculo no lo permito", aseveró, para, a continuación, ordenar la suspensión de la sesión el tiempo necesario para que los abogados tranquilizaran a sus clientes, lo que generó mayor confusión en la sala, con todos los letrados en pie y hablando con sus clientes.

Tras reanudarse la sesión una hora después, con todos los asistentes a la misma ya más calmados, Guevara señaló que no daría cuenta de lo ocurrido a las autoridades penitenciarias, si bien les advirtió que él no es ningún "tonto" y había tomado nota de cómo todos habían participado en el incidente siguiendo las órdenes de uno de ellos, en referencia a 'Mohamed Acraf'. "Todo lo que ocurre en la sala forma parte del juicio y el tribunal lo puede emplear, quien quiera entenderlo que lo entienda", dijo Guevara.

Añadió que ya había hecho las gestiones necesarias para que todos los procesados puedan cenar caliente y hacer uso de las duchas en la cárcel cuando regresen diariamente del juicio, que está previsto que se celebre de lunes a miércoles en sesiones de mañana y tarde hasta el próximo mes de diciembre. El juicio en sí dio comienzo con el interrogatorio de Ahmed Mohamed, que pidió perdón por lo ocurrido y negó las imputaciones de la Fiscalía, como haberse entrenado nunca en el uso de explosivos o actuar de imán durante los rezos del grupo durante su estancia en la prisión de Topas (Salamanca), donde conoció a otros de los encausados.