SEVILLA 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Hacienda, José Antonio Griñán, aseguró hoy ante el Pleno del Parlamento que no hay ningún andaluz en este momento "excluido" de la financiación autonómica, después de que el diputado del PP Antonio Sanz afirmara que sí están excluidos 754.000 porque se está aplicando el censo de población de 1999.
El diputado popular, que formuló al vicepresidente una pregunta sobre este asunto, dijo que el Gobierno de Manuel Chaves va a pasar a la historia tanto por ser "incapaz" de hacer que Andalucía salga de los últimos puestos en todos los ránking como por su "mentira y demagogia", ya que se niega a admitir que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero está aplicando el censo de población de 1999 en la financiación autonómica, lo que deja fuera a 754.000 andaluces.
La Junta, en su opinión, está "jugando sin pudor con los sentimientos de los andaluces" y se mantiene "arrodillado" y en un "silencio cómplice y vergonzante ante las continuas agresiones de Rodríguez Zapatero" a la comunidad.
Le pidió que lo mismo que hicieron una campaña durante la etapa del anterior Gobierno del PP en España diciendo que la "derecha no cuenta con todos los andaluces" con el argumento de que más de 400.000 ciudadanos se quedaban fuera de la financiación autonómica, se ponga en marcha ahora otra en la que se diga que el "PSOE no cuenta con todos los andaluces", algo que se tendría que hacer, a su juicio, "por dignidad".
"¿Cuánto se está robando ahora a los andaluces?", preguntó Sanz al consejero, mientras que también planteó dónde está el "martillo pilón" que el presidente de la Junta, Manuel Chaves, dijo que iba a utilizar continuamente en defensa de los andaluces.
Por su parte, José Antonio Griñán recordó que el actual modelo de financiación autonómica se aprobó con el Gobierno de José María Aznar y Andalucía le dio visto bueno "porque no excluía a ningún andaluz".
El problema se planteó, según añadió, cuando al fijarse el año base se utilizó el censo de 1988, que suponía 400.000 andaluces menos que en 1996, lo que supuso una pérdida de 500 millones por ejercicio, que, por cinco, resultaron 2.500, "que nos pagó Rodríguez Zapatero".