Imputados tres técnicos por la muerte de la trabajadora que cayó de un andamio en 2005 en Villa del Prado (Valladolid)

El juez instructor considera responsables a dos trabajadores de Zarzuela y uno de Pelayo y Paniagua, subcontrata de la primera

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 30 enero 2008 18:17

VALLADOLID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de Instrucción número 4 de Valladolid dictó auto de imputación por delitos de homicidio por imprudencia y lesiones imprudentes contra dos técnicos de Zarzuela S.A. y uno de Pelayo y Paniagua, subcontrata de la primera, como presuntos responsables en septiembre de 2005 de la muerte de una trabajadora de 22 años y las lesiones sufridas por otro compañero al desprenderse de uno de sus extremos el andamio en el que se encontraban subidos.

Casi dos años y medio después del trágico siniestro laboral, el Juzgado de Instrucción 4, a través de un auto al que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas, decidió imputar como responsables del mismo al encargado de Pelayo y Paniagua, Raúl C.G, así como a la jefa de obra y el encargado de Zarzuela, Sara M.S.B. y Juan Carlos R.H, respectivamente, mientras que acordó sobreseer la causa contra el aparejador de la obra, Eduardo G.B.

En su relato de hechos, el juez instructor mantiene que el accidente se produjo sobre las 08.30 horas del día 30 de septiembre de 2005 cuando los trabajadores de Pelayo y Paniagua María Vanessa S.R. y Miguel D.M, que se hallaban subidos a un andamio situado a la altura de un cuarto piso, realizaban tareas de limpieza de la fachada en el patio de luces de un edificio en construcción sito en la parcela 11.1 del Plan Parcial Villa del Prado.

Fue entonces cuando, por causas no aclaradas, una viga de sujeción se desprendió del gancho que sujetaba la plataforma en uno de sus extremos, con lo que el andamio quedó en situación vertical y pendulante. La joven María Vanessa murió tras caer al vacío, mientras que su compañero, Miguel D.M, de 52 años, tuvo más fortuna y logró agarrarse a la barandilla de un andamio contiguo, hasta que más tarde pudo ser rescatado a través de una ventana del edificio.

SIN CINTA O HILO DE VIDA.

La imputación de los tres técnicos se produce tras comprobar que la fallecida y su compañero, quien tardó en curar 367 días y sufre desde entonces como secuela un trastorno por estrés postraumático, carecían de "cinta o hilo de vida" sujeto a un punto fijo para impedir su caída, además de que el andamio no disponía de barandilla en el punto por el que se desprendió, pese a lo cual ninguno de los tres imputados tomó medidas al respecto.

Ya el mismo día del accidente, el responsable de Salud Laboral de MCA-UGT, Pedro Hojas, se personó en el escenario de los hechos y anticipó que ambos operarios no llevaban ningún sistema de sujeción ni de protección individual, lo que, en su opinión, evidenciaba un "claro incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales".

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