Iñaki Ezkerra define a Baroja como "el mejor antídoto contra los populismos" en un ensayo sobre el escritor

El escritor Iñaki Ezkerra
EZKERRA
Publicado 24/02/2019 11:18:35CET

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El escritor y periodista Iñaki Ezkerra publica "La voz de la intemperie", un ensayo sobre la figura y la obra de Pío Baroja, que será presentado en Madrid el 28 de febrero en el Museo Lázaro Galdiano. Ezkerra considera que el legado de la obra del escritor vasco es el "mejor antídoto contra los actuales populismos de izquierda y de derecha".

La obra, cuya presentación correrá a cargo de la escritora y académica Soledad Puértolas, se inscribe en la colección "Baroja & yo", creada por el editor navarro Joaquín Ciáurriz, director de IPSO Ediciones, y en la que diferentes escritores autores (Luis Antonio de Villena, Sergio del Molino, Eduardo Mendoza) glosan el legado barojiano.

Iñaki Ezkerra llama a Baroja "La voz de la intemperie" y lo primero que cuestiona en su libro es la imagen que se ha creado del gran novelista vasco del 98 como un anciano abrigado al calor del brasero hogareño.

FALSA IMAGEN ACUÑADA

"Baroja -explica Ezkerra- tiene una fama de gato vocacional y de burgués solterón que no se corresponde con el viajero que realmente fue durante años y con el conocimiento que tuvo de las mujeres, de la sociedad de su tiempo y de la propia condición humana. Baroja, gracias a la libertad de su soltería, tuvo mucho más mundo que otros miembros de su generación como Unamuno. Y ese mundo lo vertió en sus novelas."

Ezkerra añade que esa "intemperie" a la que hace alusión el título de su libro tiene tres dimensiones: "Por un lado la intemperie que se refiere al realismo narrativo, a la sensación física del aire frío y de la desolada pobreza que nos transmite en sus novelas al plasmar el paisaje urbano, el del Madrid de los extrarradios, el de 'La lucha por la vida'. Es lo que Ezkerra define una intemperie social.

Por otra parte, ese término se refiere también al modo extraordinario en que Baroja describe el paisaje vasco, la Naturaleza, en las obras ambientadas en su tierra, la "intemperie natural". Baroja ama al País Vasco, pero con realismo y humildad, sin mitificaciones ni mistificaciones, sin cosméticas mágicas ni mitológicas, tan típicas de la cursilería nacionalista", asegura.

A la intemperie social y a la intemperie natural, Iñaki Ezkerra suma una tercera: "la intemperie intelectual y moral", que es la más importante y que se refiere a su soledad, su libertad y su independencia ideológicas.

"Baroja mira de un modo crítico a la España y a los españoles de su tiempo, y cuando se pronuncia a favor o en contra de algo o alguien lo hace en nombre de sí mismo. No pretende protegerse en unas siglas o una bandera. No habla en nombre de la nación ni de la religión ni del socialismo ni del liberalismo. Esto es lo que lo hace tan auténtico, tan singular y políticamente incorrecto", argumenta Ezkerra.

Preguntado qué respuestas puede dar la lectura de Pío Baroja a la época en que vivimos, Ezkerra responde que "por su gran independencia, su legado es el mejor antídoto contra los populismos de izquierdas y de derechas, pues estos siempre se arrogan la representación de algo: de los oprimidos, de la mujer, de la ética contra la corrupción, de la moral cristiana, de la patria o de la clase obrera. Se parapetan en esos inconos para volverse intocables."