BARCELONA 22 Nov. (EUROPA PRESS) -
El portavoz parlamentario de CiU, Felip Puig, aseguró hoy que la federación nacionalista asume el debate de investidura del futuro presidente de la Generalitat, José Montilla, que se celebrará mañana y pasado en el Parlament, "con serenidad y fortaleza" y dispuesta a "erigirse" como "primera fuerza" parlamentaria, "en defensores de los intereses de no sólo los votantes de CiU, sino también de los de todo el país".
Puig se mostró convencido de que el candidato a presidente catalán, José Montilla, presentará mañana, en su discurso de investidura, "un programa recortado, sincopado y poco coherente", en cuya exposición "habrá muchas omisiones", por las "discrepancias" de los tres socios respecto a temas "tan importantes como las infraestructuras", en alusión especialmente a la línea de Muy Alta Tensión (MAT) de interconexión con Francia y al Cuarto Cinturón.
"Las contradicciones hacen claro que las posibles iniciativas del PSC" en estos temas "quedarán hipotecadas por la visión estrictamente partidista de ERC y de ICV-EUiA", señaló.
Para Puig, la presentación que mañana hará Montilla del programa de gobierno acordado estos días por PSC, ERC e ICV-EUiA será "un conjunto de propuestas atadas que intentan eliminar las discrepancias", e instó a los periodistas a "coger mañana los programas electorales" de los tres partidos que formarán gobierno y "compararlos con el discurso de Montilla", para "ver si se supera el 50% de las promesas" de cada uno.
ERIGIRSE EN ALTERNATIVA.
Puig denunció que el nuevo tripartito "no tendrá un modelo de país ni un proyecto de sociedad" unificado y coherente, por lo que ofreció a la federación nacionalista como "la alternativa"
"El tripartito-dos aún tiene menos modelo social que las migas del giro social que Maragall anunciaba", denunció Puig, y puso como ejemplo de ello "el intento de descuartizar la estructura del gobierno" al traspasar a Trabajo el Institut Català d'Assistència i Serveis Socials (ICASS) o incluir las oficinas de atención ciudadana y bienestar social dentro del departamento de Gobernación, según informaciones publicadas estos días.
Puig criticó la "operación de maquillaje y márqueting" que el "tripartito bis" quiere hacer con la nueva nomenclatura de Entesa, y se mostró convencido de que, en materia de políticas sociales, el nuevo Ejecutivo "no avanzará" respecto al anterior, sino que "limitará e hipotecará más las políticas sociales que necesita Catalunya y también las de despliegue del Estatut".
Ante ello, aseguró que CiU no desaprovechará ninguna oportunidad para presentar su propio "modelo de país" y proyecto político para erigirse "en alternativa" ante los ciudadanos, y se comprometió también "a reinstaurar la confianza en las instituciones" mediante "una oposición rigurosa, constante en denunciar los excesos y errores" del gobierno "pero también constructiva y propositiva".
"NINGÚN CAMBIO RESPECTO AL PP".
En cuanto a las políticas de alianzas en el Congreso, Puig aseguró que no existe "ningún cambio de postura de CiU respecto al PP" y advirtió de que para desistir de su rechazo a pactar con los populares "debería producirse una rectificación" e incluso "una excusa pública ante los ciudadanos de Catalunya" por parte de los dirigentes estatales del PP, por su actitud en el debate de reforma del Estatut.
Asimismo, denunció que el PSOE "ha entrado en una deriva de autodescomposición desde un punto de vista de fragilidad" en sus alianzas en el Congreso y señaló que "parece que las encuestas del CIS coinciden con las opiniones de CiU" y constatan que la estrategia política escogida en sus alianzas "no les va muy bien" a los socialistas.