Leguina cree que el Estatut aumentará la "persecución de los castellanohablantes" y teme que Constitucional la bendiga

Dice que el TC está "politizado hasta la náusea" y avalará el texto con "el aplauso de los charnegos redimidos" como Montilla y Chacón

Europa Press Nacional
Actualizado: lunes, 30 junio 2008 19:08

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

El ex presidente de la Comunidad de Madrid y ex diputado socialista Joaquín Leguina considera que el nuevo Estatuto de Cataluña incrementará la "discriminación contra los castellanohablantes" en esta comunidad autónoma y, además, teme que el Tribunal Constitucional, que aún debe pronunciarse sobre el Estatut, emita una "sentencia que bendiga la persecución".

En un artículo en la revista 'El Siglo', recogido por Europa Press, dirige duras críticas al Alto Tribunal, que considera "politizado hasta la náusea y escorado a favor del Gobierno" y a los dirigentes del PSC José Montilla --presidente de la Generalitat-- y Carme Chacón --ministra de Defensa-- a los que tacha de "charnegos redimidos".

El ex presidente autonómico subraya que en Cataluña no hay "guerra de lenguas" entre catalán y castellano, sino una "manipulación identitaria" por parte de los nacionalistas, que "tratan al castellano como si fuese una lengua impuesta por la fuerza", lo que "conduce a una discriminación contra las personas a causa de su lengua materna".

"Y eso se va a incrementar con el nuevo Estatuto", remacha Leguina, argumentando que el texto hace obligatorio el catalán, al decir que "todas las personas de Cataluña tienen el derecho de utilizar y el deber de conocer las dos lenguas oficiales" y que el catalán es la lengua "vehicular" en la enseñanza y de uso "preferente" por las administraciones públicas. "Si esto no es una discriminación contra los castellano hablantes que venga Dios y lo vea", añade.

EL TC PUEDE IR CONTRA SU PROPIA JURISPRUDENCIA

El ex dirigente socialista va más allá y aventura que esta posición será avalada por el Tribunal Constitucional, al que califica de "politizado hasta la náusea y escorado a favor del Gobierno" en contra de su propia jurisprudencia ya que en 1986, bajo la presidencia de Francisco Tomás y Valiente, se pronunció en contra de la obligatoriedad del gallego.

En concreto, Leguina recuerda que el Alto Tribunal sentenció entonces que el artículo 3 de la Constitución, que hace referencia a las lenguas, no establece el "deber" de conocer las lenguas cooficiales y ello no constituye una discriminación.

Así, Leguina apuesta por comprobar si el TC será capaz de sostener su propia jurisprudencia o si, dada su politización, "suelta una de sus sentencias interpretativas que no son ni carne ni pescado pero que siempre salvan la cara del que manda".

De hecho, teme que sea "una sentencia que bendiga la persecución de los castellanohablantes en Cataluña". "Eso sí, con el aplauso de los charnegos redimidos: la señora Chacón y el señor Montilla a la cabeza", añade.

EL PP NO RECURRIO LA LEY EN 1997

Sin embargo, Leguina atribuye también parte de culpa a la actual situación lingüística catalana al Gobierno del PP, que no recurrió la Ley de Política Lingüística catalana de 1997 porque "necesitaba los votos de CiU" en el Congreso de los Diputados.

Es más, en su opinión, ya se apreciaron amenazas de discriminación al castellano en vísperas del debate constitucional que "deberían haber puesto en guardia" a los castellanohablantes y a sus representantes políticos, pero "todos prefirieron mirar para otro lado", pensando que "tales posiciones radicales, como muchas de entonces, se atemperarían en el marco constitucional que ya se estaba elaborando".

Sin embargo, según el ex presidente madrileño la situación actual demuestra que la Constitución de 1978 "ha servido para muchas cosas y consiguió embridar unos cuantos caballos desbocados" pero no logró "meter a todos los equinos en el corral" y ni los nacionalistas catalanes ni los vascos "estaban dispuestos a ceder nada de su programa máximo".

Leguina concluye diciendo que el propio texto constitucional "se resiente de ello", empezando por el Título VIII, el que define el Estado Autonómico, que "vale lo mismo para un roto que para un descosido". "Y eso tratan de hacer los nacionalistas y sus imitadores, un descosido", apostilla.

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