Actualizado 02/04/2008 13:26 CET

Llamazares dice que IU no apoyará la investidura de Zapatero si PSOE no acepta la prioridad de reformar la ley electoral

Recalca que no se jubila "ni de la política ni de IU" y espera que de la Asamblea Federal de la coalición salga una Dirección "sólida"

MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

El coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, advirtió hoy al PSOE de que su organización no apoyará la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno si los socialistas no "aceptan la prioridad" de la reforma electoral. Para que su voto sea positivo, también reclamó un "giro a la izquierda", al tiempo que lamentó que "haya cuajado la estrategia de la minoría" en casos como el de la elección de José Bono como presidente del Congreso, para "jugar a un menú abierto, a la carta".

En declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, insistió en que el sistema electoral español es un "absurdo porque discrimina a la tercera fuerza política del país y beneficia a PSOE y PP, que se llevan diez escaños que correspondían a IU". Lamentó que los dos partidos mayoritarios no quieran abordar la reforma, si bien recalcó que hay "gran sensibilidad social" al respecto y planteó que "no es bueno que se expulse a un millón de personas fuera del sistema democrático".

Asimismo, volvió a apostar por la creación de un grupo parlamentario técnico que permita a su organización salir del mixto, y pidió al PSOE que vea que "su competir no es IU" y que no lo arrincone. "El PSOE debe permitir el juego libre en la izquierda. La pluralidad de la izquierda es un enriquecimiento de la izquierda". agregó.

En cualquier caso, el todavía líder de IU se mostró convencido de que IU va a "superar las dificultades del sistema electoral, que necesita urgentemente un cambio", y reiteró que harán "campaña para modificarla". Asimismo, reconoció que los resultados obtenidos por su fuerza política el 9-M también se deben a la campaña bipartidista y al proceso de dinámica interna de IU.

Sobre esto último, culpó a la incapacidad de la coalición para organizar su política. "En CCAA donde gobernamos no conseguimos traducir esa buena política en explicación a la ciudadanía. Estamos muy presentes en los movimientos sociales y hemos hecho una campaña muy centrada en el precario, pero la cuestión es cómo se establecen sus vínculos en una sociedad muy desorganizada y cómo se expresan políticamente", expuso.

RELEVO AL FRENTE DE IU

Acerca de su relevo en IU, indicó que aún están en los prolegómenos de la Asamblea Federal -no está claro si se celebrará antes o después del verano-, y agregó que aunque no se presenta como candidato, no se jubila "ni de la política, ni de IU". En lo que tiene que ver con los posibles nombres que opten al liderazgo en la coalición, se limitó a decir que "hay muchos nombres" porque IU tiene "banquillo".

Asimismo, manifestó su deseo de que de la Asamblea salga una Dirección "sólida", que permita nombrar a un coordinador que esté "cómodo", al tiempo que insistió en que no sería "bueno iniciar el debate por las personas en lugar de por las ideas". Añadió que tienen que lograrse las garantías para que la persona elegida tenga "entorno de colaboración".

"Tenemos que cambiar y hacer autocrítica. No canalizamos bien nuestra discrepancia interna, de manera que terminamos en confrontaciones públicas q hacen daño al proyecto. Tenemos que organizar mejor la política, para que no nos haga parecer como una organización dividida, bronca", expuso.

Finalmente, reconoció que el resultado electoral le dejó una sensación de "amargura", puesto que en su opinión IU no lo ha hecho "tan mal", si bien lamentó que la vida no sea "justa". Por eso dijo que ahora "toca recuperarse", al tiempo que destacó que él trabaja "con toda la ilusión del primer día, pero sabiendo que puede ser el último".