Madrazo afirma que si Zapatero gana en marzo en minoría, alcanzará un acuerdo con Ibarretxe sobre la consulta

Actualizado 24/12/2007 13:45:13 CET

BILBAO, 24 Dic. (EUROPA PRESS) -

El coordinador general de EB, Javier Madrazo, afirma que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pactará con el lehendakari, Juan José Ibarretxe, si el PSOE gana las elecciones en minoría e insiste en que habrá consulta. "Para eso es necesario que el PSOE salga debilitado de las urnas e IU fortalecida. Cuanta más necesidad tengan de pactar, mejor. Lo contrario sería suicida para el PSOE, sería hacer depender sus apoyos parlamentarios del PP", señala.

En una entrevista al diario El Correo, recogida por Europa Press, Madrazo apuesta por renovar el tripartito siempre que haya acuerdo programático, porque "está dando muy buenos frutos" y dice no ver al PSE-EE "maduro" para ser alternativa, ni en políticas sociales, "porque tiene muy poca ambición, ni en materia de pacificación y normalización", donde le ve "muy poca valentía".

En este sentido, reprocha a los socialistas su "unidad de acción" con el PP en la política antiterrorista. "Han pasado de defender el diálogo con ETA y Batasuna a estar en la política más dura del PP: aplicación de la Ley de Partidos en estado puro, apuesta por la ilegalización, detenciones masivas, dejar gobernar a la derecha en Navarra", señala.

En su opinión, el hecho de que ETA haya vuelto a matar "no justifica los bandazos" del PSOE. "No se puede bailar al son que marque ETA. El PSOE se ha movido por razones puramente electoralistas, tanto antes como ahora, ha hecho lo que creía que le daba votos en cada momento. Es un error", agrega.

"INVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA"

Madrazo dice estar preocupado por la "involución democrática impulsada por PP y PSOE". "La legislatura de Zapatero ha sido de mucho ruido y pocas nueces. En el eje de autogobierno, no ha habido una sola transferencia. En el plano judicial, vemos a una cúpula del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que actúa por impulso político y a un Tribunal Constitucional en proceso de descomposición por la politización a la que le someten el PP y el PSOE", afirma.

Respecto a la sentencia por el sumario 18/98, el dirigente de izquierda manifiesta que "se ha metido a todos en el mismo saco". "No digo que no haya gente merecedora de condena. Pero ha salido un churro y una chapuza. Eso es malo para la democracia", señala, para añadir que "mientras no se desmonte, la Ley de Partidos seguirá limitando el ejercicio de la democracia".

En este sentido, cree "muy preocupante" que se admita el recurso contra la ilegalización de Batasuna en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. "Esa ley amenaza efectivamente ideas políticas y proyectos. Hoy es Batasuna, pero mañana puede ser cualquiera", advierte.

En su opinión, quien dice cuando es bueno o malo hablar con Batasuna "no puede ser Zapatero". "Siempre es bueno hablar, que no negociar. Mientras Batasuna no se desmarque de ETA se invalida para llegar a acuerdos políticos y es corresponsable de lo que haga ETA", asevera.

TAV

Aunque Madrazo reconoce sus discrepancias con el trazado diseñado por el Gobierno vasco para el TAV, se muestra "muy solidario" con el Departamento vasco de Transportes y con su consejera, Nuria López de Gereñu, y anuncia que denunciará "cualquier ataque, coacción o chantaje contra el TAV".

En este sentido, asegura que esta discrepancia no genera tensión en el seno del tripartito "porque está perfectamente asumido y normalizado, es un signo de gobierno transversal y plural". "Con ser importante, no deja de ser una cuestión sectorial", precisa.

De cara a las próximas elecciones generales, Madrazo asegura que hay "ilusión" en Izquierda Unida. "Hace cuatro años pagamos los platos rotos del 11-M. Dimos un voto prestado al PSOE y ahora es el momento de recuperarlo. El problema es que estamos ilegalizados 'de facto' por la ley electoral: con 1.600.000 votos tenemos la mitad de escaños que otras fuerzas con 500.000", indica.

Por ello, afirma que la actual Ley electoral es "antidemocrática". "Una democracia que no representa bien los intereses de la ciudadanía es una democracia de baja calidad. El sistema y los grandes poderes económicos machacan a la izquierda transformadora", concluye.