Actualizado 26/04/2007 16:21 CET

Mas dice que el TC puede reinterpretar la ley pero no la voluntad del pueblo y se reserva una respuesta firme

MADRID, 26 Abr. (EUROPA PRESS)

El presidente de CiU, Artur Mas, advirtió hoy que si bien el Tribunal Constitucional (TC) puede y debe interpretar la ley --en referencia al Estatut-- tras los recursos presentados por el PP y el Defensor del Pueblo, no cuestionar la voluntad del pueblo catalán expresada en referéndum. Así, se reservó una respuesta "contundente" en caso de un hipotético fallo adverso.

Mas se pronunció así en un desayuno organizado por el Fórum Europa al que asistió arropado por gran parte de los diputados de su partido en el Congreso excepto Josep Duran i Lleida, donde señaló que el proceso de autogobierno en Cataluña está llevando "al borde de la esquizofrenia" en la política nacional y catalana, puesto que tiene la sensación de que "todo el mundo da por hecho" que el TC "descabezará" el Estatut.

Basándose en este "estado general de nervios" sostuvo que tras el largo trámite del Estatut en las Cortes "lo lógico sería pensar al revés", es decir, que el Tribunal Constitucional avalará "completamente" el texto. Advirtió a "quienes desean que el Constitucional depure o descabece" el Estatut que "se equivocan".

"El Tribunal Constitucional puede y debe interpretar una ley, incluso como el Estatuto refrendado por un pueblo, si hay unos recursos en marcha. Pero atención, lo que el Constitucional no puede hacer es reinterpretar la voluntad de un pueblo en su conjunto", advirtió.

De esta forma, tras reconocer que el nivel de participación en el referéndum no fue el "deseado" señaló: "Independientemente de cual sea la sentencia del TC sobre el Estatuto catalán, yo estoy convencido de que la voluntad del pueblo catalán se mantiene firme e intacta en esa defensa de mayor autogobierno, de mayor capacidad de decisión y de un modelo de financiación más acorde con nuestras necesidades".

RESPUESTA CONTUNDENTE

El dirigente nacionalista señaló al respecto, situándose en los peores augurios, que si el TC se pronuncia en contra del Estatut "la crisis estará servida" y aunque, en ese caso, habrá "caminos" para superar la situación, "no se podrá mirar para otro lado ni minimizar" este hecho, "al menos CiU no lo hará", aseguró.

"Si esto no acabara bien, se demostraría que por primera vez en 30 años, Cataluña, que ha apostado por el marco constitucional y lo ha defendido a capa y espada en todo momento, la aspiración del pueblo catalán quedaría al margen de la propia Constitución española y eso dictado por las altas instituciones del Estado", quiso poner de relieve.

Ante esta situación, aseguró que CiU en esa hipótesis "dará una respuesta clara" como primera fuerza política en Cataluña según el resultado electoral e impulsora del autogobierno. "Va a haber una respuesta de CiU --advirtió-- y además una respuesta que encaje con un claro sentido de país, es decir, será una respuesta poco partidista, aún estando en la oposición, y con gran sentido de país, en este caso, catalán".

Sobre esta respuesta "contundente" y "en positivo" ante un fallo adverso sobre el Estatut, aseguró que a falta de pasos en esta dirección por el resto de partidos catalanes, será CiU "quien lo lidere". Mas eludió concretar más sobre dicha respuesta porque, a su entender, sería "contraproducente" ante la proximidad de las elecciones autonómicas y locales, aunque incidió en que será una "defensa firme de la voluntad de Cataluña".

No obstante, preguntado por el significado exacto de una respuesta "contundente y en positivo" puso el ejemplo del acuerdo en septiembre de 2005 en el Parlamento catalán cuando Gobierno y oposición pactaron el contenido del Estatuto.

CIU NO ES UN MUÑECO DE GOMA

Señaló además que CiU puede mirar con la cara bien alta y a los ojos a "todo el mundo" en la política porque "siempre respetaron las reglas del juego", algo que, señaló "no puede decir todo el mundo". Incidió así en que CiU lideró el desbloqueo del Estatut en las Cortes españolas "a petición del PSOE" y porque beneficiaba a Cataluña, si no, quiso dejar claro, "hubiéramos dicho no".

Dicho esto, preguntado por la posibilidad de participar en el Gobierno de España de la mano del PSOE como forma de reparación ante un eventual fallo adverso del Constitucional sobre el Estatut, quiso dejar claro: "CiU es una formación flexible, constructiva, que actúa en positivo, pero no es un muñeco de goma que se le pueda dar mimos en Madrid y puntapiés en Cataluña".

Ante dicha hipótesis, Mas hizo hincapié en que, en ese caso, los socialistas --como cualquier otra formación-- tendrían que aceptar la "concepción de Estado" de CiU como partido catalanista, cuya prioridad es Cataluña y las instituciones catalanas y situó el Estatut como uno de los condicionantes básicos, junto a otras reformas de carácter económico, social e incluso la reforma de la ley electoral.

MARAGALL SE HA PRONUNCIADO A DESTIEMPO

Preguntado por su valoración tras las declaraciones del ex president de la Generalitat Pasqual Maragall en las que consideraba que no ha valido la pena el impulso del Estatut en un momento en el que TC lo puede rebajar, Mas señaló que, por venir de quien viene, es una reflexión que "hay que tener en cuenta" aunque "haya llegado a destiempo".

A su modo de ver, hay que tener en cuenta las palabras de Maragall porque fue él "prácticamente" el "único" que se "mojó a favor del Estatut". Afirmó al respecto que la figura de Maragall en el PSC fue "determinante" para impulsar la ley. Asimismo, sostuvo que Maragall se ha pronunciado "a destiempo" porque el TC aún no lo ha hecho.

Por otro lado, consideró respecto a la reflexión sobre reformar primero la Constitución y después el Estatut que ésta no hubiera prosperado. "¿Habría en ese caso alguien más dentro de su partido que pensara lo mismo?, no lo creo", manifestó al opinar que el PSOE no compartiría con Maragall su posición sobre la Corona, la reforma del Senado o el modelo territorial.