Actualizado 10/03/2007 21:36 CET

Miles de personas secundan en Bilbao la marcha del colectivo 18/98+, que pide que sea el último juicio "sin garantías"

Critican que el sumario, diseñado "contra Euskal Herria", es "otro fracaso de una transición que no ha acabado"

BILBAO, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

Miles de personas secundaron hoy la manifestación convocada en Bilbao por la plataforma 18/98+ bajo el lema "Por los derechos civiles y políticos", en la que el colectivo reclamó que sea el último juicio que se celebre "sin garantías, con un derecho penal sin límites y vengativo".

En la manifestación, estuvieron presentes, entre otros, el portavoz del EBB del PNV, Iñigo Urkullu; el secretario de Organización de EA, Rafael Larreina; el portavoz de Aralar, Mikel Basabe; el dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi; el secretario general ELA, José Elorrieta; o la secretaria general adjunta de LAB, Ainhoa Etxaide.

Minutos antes de que diera comienzo la marcha, el portavoz del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, denunció que el macrosumario "es un sinsentido absoluto" con "un impulso político detrás" y, tras afirmar que "no ha contado con las garantías judiciales debidas", confió en que termine "de una manera definitiva y para bien".

Por su parte, el portavoz de Aralar, Mikel Basabe, consideró que "ya ha quedado claro y evidente que esto no debería haber pasado nunca", por lo que subrayó que "seguir adelante con este juicio no tiene ninguna razón de ser".

El secretario de Organización de EA, Rafael Larreina, justificó su presencia en la marcha por tratarse de "una manifestación en favor de la libertad" y "en defensa de la presunción de inocencia", y se congratuló de contribuir, de esta manera, a "profundizar en la democracia y a reforzar las libertades".

El secretario general del sindicato ELA, José Elorrieta, mostró su apoyo a los encausados y señaló que el sumario 18/98 es un sumario "claramente político, sin base jurídica y que representa el pasado". "Ese pasado que hoy está manifestando en Madrid", recalcó.

La secretaria general adjunta de LAB, Ainhoa Etxaide, consideró la presencia en la manifestación "necesaria y, desgraciadamente, habitual", y lamentó que los derechos civiles y políticos "no son garantizados ni en los tribunales actuales ni en políticas institucionales".

La marcha partió sobre las cinco y veinte de la tarde de la Plaza de La Casilla encabezada por una pancarta con el lema de la marcha portada por algunos de los encausados en el sumario, a la que, varios metros atrás, seguía otra en la que podía leerse "Berriro ez (otra vez no)".

"JUICIO FINAL"

Durante el transcurso de la movilización, el portavoz de la plataforma, Mariano Ferrer, manifestó, en declaraciones a los medios, que el juicio del sumario 18/98 "tiene que ser el juicio final", el último que se celebre "sin garantías, con un derecho penal sin límites y vengativo".

Afirmó que cuando el juicio termine comenzará "una cuenta atrás" y abogó porque los 16 meses que ha durado no pasen al olvido porque "son una interpelación a un Estado de Derecho que no merece ese nombre y a una Justicia que no ha hecho su transición democrática".

Por ello, recalcó que el sumario 18/98 es "otro fracaso de una transición que no ha acabado y sigue abierta", y aseguró que se encargarán de que, cuando termine, "no cierre en falso".

Tras recorrer las principales calles de la capital vizcaína, la marcha concluyó con un acto que contó con la intervención de los representantes del colectivo Xabier Oleaga, Teresa Toda y Mikel Korta junto a la Iglesia de San Nicolás, donde representantes de las formaciones que apoyaban la marcha subieron al estrado junto a los organizadores e imputados en el sumario.

En su intervención, Xabier Oleaga defendió que el archivo de "todos los casos" abiertos en este sumario es "la única solución" y destacó que la percepción de la sociedad vasca sobre este sumario es que se trata, "en el peor casos de un error incuestionable y, en todos, una injusticia descomunal que nunca debió cometerse pero, ante todo, que nunca más deberá repetirse".

Por su parte, Mikel Korta indicó que el proceso tiene como "un objetivo muy claramente diseñado por el Estado español: acabar con las energías, las personas y las organizaciones" que pretenden "reconstruir los pilares imprescindibles para que Euskal Herria pueda vivir en libertad". En este sentido, insistió en que el sumario es "un juicio contra Euskal Herria" ya que pretende "impedir la reconstrucción nacional y social de nuestro país".

De esta manera, señaló que "la agresión" debe entenderse "contra el conjunto de Euskal Herria" y que, por tanto, es preciso "responder como pueblo".

SOLIDARIDAD CON EL LEHENDAKARI

Finalmente, Teresa Toda subrayó que los derechos tienen que ser respetados "por encima de las coyunturas políticas" y no deben tener "nombre ni apellidos".

En este sentido, expresó su solidaridad con "otras personas afectadas por la extensión de la filosofía que hay detrás de todos esos sumarios", entre las que citó al lehendakari, Juan José Ibarretxe, el dirigente socialista Patxi López, la representante de EB Kontxi Bilbao y los dirigentes de Batasuna Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Juan José Petrikorena y Arantza Santesteban. También mostró su solidaridad con "el colectivo de presos políticos vascos, con Iñaki De Juana, con las víctimas de la tortura".

Toda concluyó advirtiendo de que "avanzar en el respeto, en la materialización de los derechos individuales y colectivos es avanzar en el camino para que la verdadera democracia llegue a Euskal Herria. Avanzar en ese camino es avanzar hacia las garantías democráticas imprescindibles para poner en marcha un proceso democrático de resolución al conflicto".