Actualizado 16/06/2007 01:04 CET

Montilla cree que la situación de ERC y de Saura no pone en riesgo al Govern, y que Zapatero agotará su legislatura

Admite que el protocolo sobre maltratos a menores "ha funcionado, pero seguramente habrá que revisar cosas"

BARCELONA, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Generalitat, José Montilla, afirmó hoy que la situación interna de ERC y las peticiones de dimisión de Joan Saura (ICV-EUiA) como conseller de Interior "en absoluto" hacen peligrar su mandato.

En una entrevista de TV3 recogida por Europa Press, también afirmó que le "consta" que el presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, quiere agotar su legislatura, y Montilla cree que así será. De hecho, apostó por "cumplir los calendarios".

Al volver a aludir a ERC, a sus corrientes internas y a su salida del tripartito municipal barcelonés, Montilla negó que este partido vaya a hacer tambalear al Govern.

Tras constatar que ERC es "plural", dijo que "ha madurado" y que "todos sus dirigentes" han hecho "una apuesta muy seria" por el Govern.

Al preguntársele por que Josep Lluís Carod-Rovira y Joan Puigcercós pugnen por encabezar la candidatura republicana de las próximas elecciones catalanas, rechazó opinar sobre la "vida interna" del partito, y se mostró "muy satisfecho del trabajo" de ambos como consellers.

Sobre las peticiones de dimisión del conseller ecosocialista Joan Saura, consideró que "no hay razones" para ello porque está haciendo "un buen trabajo".

"Que pida la dimisión la oposición, e incluso que pueda haber un colectivo de los afectados que lo haga, no es motivo para relevarle", añadió. Afirmó que su apoyo a Saura es también "la posición del conjunto del Govern".

El presidente aludió a las críticas procedentes del cuerpo de Mossos d'Esquadra contra Saura y a la labor de la policía autonómica. "Estamos hablando de casos que afectan a media docena de policías, en un colectivo que son 12.000", dijo, y afirmó que unos pocos agentes "no pueden poner en crisis" el trabajo de todo el cuerpo.

Montilla dijo que "hay hechos que presuntamente pueden ser constitutivos de delito, y la conselleria ha hecho lo que debía: ponerlos en conocimiento de la justicia, y dejar que la justicia actúe".

También respondió sobre el presunto maltrato a la menor Claudia y a la posibilidad de que no haya funcionado el protocolo entre TSJC, Síndic de Greuges y Generalitat: "El protocolo es reciente. Ha funcionado, pero seguramente habrá que revisar cosas".

ESTATUT.

Sobre el despliegue estatutario, dijo que "antes de final de año se habrán dado pasos muy importantes", pero dijo no poder concretar porque "en su momento se concretarán las cosas", aunque comprende "la impaciencia de la gente".

En referencia a un 'plan B' por si el Estatut sale perjudicado del Tribunal Constitucional (TC), afirmó una vez más que "si se tienen (planes B), no se explican", y se mostró "convencido" de la constitucionalidad de la norma. "El TC tiene muchos temas, y normalmente tarda en resolverlos", se limitó a añadir.

En cuanto al próximo sistema de financiación, dijo que "se está discutiendo", y añadió: "En este tema, estamos en las previsiones del Estatut", que da hasta agosto de 2008 para "encontrar la fórmula". "Estamos dentro de plazo, y estamos trabajando", insistió.

PACTO DE INMIGRACIÓN.

También habló de la previsión de un pacto nacional de inmigración, propuesto por él mismo a los partidos catalanes. Tras decir que la prioridad es el pacto nacional de vivienda, afirmó que el debate de inmigración "hay que sacarlo de la contienda electoral".

Al preguntársele si el pacto de inmigración llegará sólo tras las elecciones generales, dijo: "La previsión es que sí, y así lo hemos dicho", aunque "no quiere decir que hasta las elecciones no haya políticas, incluso un proyecto de ley, que no esté en tramitación".

En cuanto a la baja participación electoral también en las municipales, aseguró que también es responsable quien "banaliza" la política, pero aseguró no referirse sólo a medios de comunicación, sino también a políticos. En todo caso, aseguró no referirse a los programas de humor sobre política, que consideró incluso "saludables".