Moratinos viaja mañana a Moscú para preparar el viaje de Zapatero y en calidad de presidente de la OSCE

Actualizado 28/08/2007 19:28:11 CET

Buscará potenciar las relaciones económicas, pero no abordará el caso del ex espía del CNI acusado de vender información a Rusia

MADRID, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, viajará mañana a Moscú para preparar la visita de José Luis Rodríguez Zapatero a ese país a finales de septiembre y en su calidad de presidente durante este 2007 de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), informaron hoy a Europa Press fuentes diplomáticas.

El jefe de la diplomacia española responde así a la invitación cursada por su colega ruso, Serguei Lavrov, con quien se entrevistará el jueves y perfilará detalles de la visita que el jefe del Gobierno español prevé hacer a este país la última semana de septiembre.

La visita de Moratinos buscará asimismo "potenciar" las relaciones económicas entre ambos países que, según reconocen las fuentes diplomáticas, no están a la altura de las de carácter político.

No se abordará en cambio el caso de Roberto Florez García, el ex agente del CNI acusado de vender información a un país extranjero que fuentes conocedoras de la investigación han identificado como Rusia.

El director del Centro Nacional de Inteligencia, Alberto Saiz, indicó el pasado 24 de julio que la detención de Florez no afectaría a las relaciones con el Estado implicado porque estos asuntos han de resolverse entre los servicios de inteligencia.

Las fuentes diplomáticas consultadas coinciden con esta interpretación, recuerdan que oficialmente no se señaló a Rusia como el destino de la información y subrayan que el ministro "no tiene nada que decir" al respecto.

LA CRISIS DEL MISIL

Con respecto a la OSCE, el desplazamiento del ministro se producirá en plena crisis entre Rusia y Georgia por el impacto el seis de agosto pasado de un misil en la región georgiana de Shida Kartli, muy cerca del territorio secesionista de Osetia del Sur.

Como presidente de la OSCE, Moratinos, quien se declaró desde el primer día "seriamente preocupado" por el incidente y reclamó una "investigación exhaustiva", llevará a Moscú el mensaje de que entre los miembros de esta organización debe primar el "espíritu de familia" y el "diálogo", según las fuentes diplomáticas.

Pero rusos y georgianos siguen cruzando acusaciones. Mientras Tiflis sostiene que el misil caído en su territorio partió de un avión ruso, Moscú denuncia que Georgia se ha inventado estas imputaciones para crear un "tsumani político", en palabras del embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin.

La semana pasada Georgia anunció haber disparado contra un avión presuntamente ruso que violó su espacio aéreo. Un portavoz de la Fuerza Aérea rusa, Alexander Drobyshevsky, calificó el anuncio como la "última provocación" contra Moscú.

Estos dos incidentes no han hecho más que elevar las tensiones que, desde hace años, mantienen los dos vecinos por las regiones secesionistas de Osetia del Sur y Abjazia. La primera declaró unilateralmente su independencia de Georgia en 1990 y la mayor parte de su población aboga por la unión con Osetia del Norte y Rusia. La segunda, república autónoma de Georgia prorrusa, se autoproclamó independiente en 1992.

El lunes de la próxima semana Moratinos tiene previsto desplazarse a Georgia, también en calidad de presidente de la OSCE. Tanto este viaje como el de Rusia se fijaron antes de que estallara el incidente del misil entre ambos países.

Las fuentes diplomáticas aseguran que las tensiones generadas desde principios de agosto no acapararán todo el debate entre ambos ministros, quienes abordarán asimismo el Consejo Ministerial que debe celebrarse en noviembre en Madrid y en el que España aspira a aprobar un documento final consensuado --la OSCE adopta todas las decisiones por consenso--, algo que no sucede desde la presidencia portuguesa de 2002.

También tratarán, según informó un portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, la cooperación entre Rusia y la UE, las relaciones entre la Federación y la OTAN, la situación en Oriente Próximo, Kosovo, Irak y Afganistán.