Los Mossos no dudaron que los asesinatos de ancianas los cometía una sola persona y todo apuntaba a la acusada

Actualizado 18/06/2008 17:39:03 CET

Los hijos de Remedios S.S. no declaran finalmente en la vista

BARCELONA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los Mossos d'Esquadra que investigaban los asesinatos de ancianas en Barcelona en junio de 2006 sospecharon pronto de que el responsable de las tres muertes y los seis intentos de asesinato eran obra de la misma persona y no dudaron de que la responsable era Remedios S.S. "Hacía mucho tiempo que no trabajaba en un caso con tanta prueba como éste", sentenció el responsable de la investigación, Josep Lluís Trapero.

Las sospechas de la Policía catalana quedaron acreditadas cuando recuperaron las pertenencias de las víctimas en casa de Remedios S.S. y comprobaron que sus huellas coincidían con las encontradas en los domicilios de las ancianas atacadas. En su domicilio no se hallaron huellas de otras personas ni evidencias de que allí viviera nadie más, como sostiene la acusada.

Como explicó el entonces jefe de homicidios de Barcelona, los investigadores de la primera muerte y el primer robo colaboraron desde un principio, ya que en ambos casos, así como en el resto de asaltos, "el 'modus operandi' era similar, por no decir idéntico".

Las agresiones que presuntamente realizó la acusada también seguían un mismo patrón: las ancianas, tanto las que sobrevivieron como las que no, presentaban hematomas en la cara y la cabeza y erosiones en el cuello que coinciden con el estrangulamiento. "Con mayor o menor intensidad siempre se repite el mismo 'modus operandi", sentenció también una de las médicos forenses.

Una de las pistas clave para la resolución del caso fue el testimonio de Dolores C.D., amiga de una de las fallecidas, quien les explicó que días antes del crimen habían conocido a una gallega que se presentó como Mari.

Los investigadores, acompañados de Dolores C.D., efectuaron el mismo recorrido que las dos ancianas habían hecho con Remedios S.S., lo que les permitió recuperar las imágenes captadas por la cámara de seguridad de una sucursal bancaria.

Asimismo, gracias a las cámaras de vigilancia del Metro de Barcelona, vieron que la sospechosa, inquieta, entró en la estación de Sant Andreu y estuvo unos diez minutos antes de volver a salir de allí andando. "Un comportamiento muy extraño", según Trapero, si se tiene en cuenta el contexto: la procesada acababa de intentar estrangular a Alicia L., de 72 años.

La mujer que aparecía en esas imágenes coincidía con la descripción facilitada por las víctimas. Con todo, instalaron un dispositivo policial en las estaciones de Sant Andreu --como posible barrio de residencia-- y en Montcada i Reixac (Barcelona), ya que se la había visto en esta población.

Sin embargo, los Mossos d'Esquadra abandonaron pronto Montcada y centraron sus esfuerzos en el barrio del Eixample, como zona de actuación de la sospechosa. También pidieron información sobre los clientes de los bingos y casinos de la ciudad, ya que algunos vecinos de Sant Andreu aseguraron que habían visto a la mujer en ese tipo de establecimientos.

Trapero explicó que los horarios de los crímenes y las entradas en los bingos "cuadraban". "Diez minutos después había una entrada en un bingo muy cercano" al lugar del ataque, y fue precisamente en un centro recreativo situado en la confluencia de la avenida Diagonal y el Passeig de Gràcia donde fue detenida el 4 de julio.

El inspector y otro agente entraron en el centro recreativo cuando se dieron cuenta de que una de los dos clientes del local era la sospechosa, por lo que se identificaron y la arrestaron. Durante el traslado a la comisaría, Trapero registró el bolso de Remedios S.S. y encontró una "agenda pequeñita" con una dirección anotada en la última página que resultó ser la de Dolores C.D.

Estaba previsto que durante la sesión de hoy declararan los hijos gemelos de Remedios S.S., pero su abogado renunció a su testimonio porque éste no aportaría nada que pudiera esclarecer lo ocurrido. El juicio finalizará mañana, cuando quedará visto para sentencia.

UNA EMPLEADA "PERFECTA" SIN TRASTORNOS MENTALES.

Los médicos forenses aseguraron que Remedios S.S. no sufre ningún trastorno de personalidad, tal y como insinuó el abogado de la procesada, sino que consideran más probable que Mari --la auténtica asesina según la imputada-- sea una "fabulación".

En su opinión, la procesada desprende una "sensación de fracaso existencial", tiene poca capacidad de autocrítica y "tendencia a culpar a los demás, al entorno", pero eso no justifica los delitos que se le imputan --y por los que la Fiscalía pide 172 años de prisión--, ya que no tiene mermadas sus capacidades cognitivas.

Sobre sus posibles adicciones al juego y a las drogas, los forenses explicaron que Remedios S.S. se mostraba "bastante reservada y parca en las respuestas" cuando trataron esos temas, y que negó "todo tipo de adicción o conducta adictiva".

Por otra parte, el propietario del bar de la calle Balmes donde trabajaba Remedios S.S. aseguró que era una empleada "ejemplar", que trataba "muy bien" a la clientela y que "jamás de la vida" la vio cerca de la máquina tragaperras.