19 de febrero de 2020
 

OSCE.- Las diferencias entre EEUU y Rusia sobre el futuro de la OSCE marcarán la cumbre de Madrid

Actualizado 28/11/2007 20:59:58 CET

Washington y Moscú mantienen posturas enfrentadas respecto a la reforma de la organización y a otras cuestiones como Kosovo

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las diferencias que mantienen Estados Unidos y Rusia respecto al significado y el futuro de la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE) amenazan con afectar a la cumbre de ministros de Exteriores que mañana comienza en Madrid bajo la presidencia del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Mientras Moscú aboga por una reforma de esta organización y la elaboración de un verdadero estatuto de la misma, Washington defiende su "papel histórico" y se muestra contrario a cualquier cambio.

"La OSCE ha jugado un papel histórico en la etapa posterior a la Guerra Fría", ayudando a "facilitar la democracia en Europa Oriental" y se ha convertido en "una institución clave para la promoción de la democracia, el cumplimiento de los Derechos Humanos, la observación de elecciones y el control de las fuerzas convencionales" con el tratado FACE, subrayó esta tarde en Madrid el subsecretario de Estado norteamericano, Nicholas Burns, que preside la delegación de su país.

En este sentido, denunció que la OSCE se encuentra actualmente en "una encrucijada" puesto que está siendo objeto de "un ataque" y hay "algunos países que creen que debemos redefinirla y establecer una nueva carta". Aunque en un primer momento no quiso señalar a Rusia como principal artífice del supuesto "ataque", Burns terminó diciendo que Moscú es quien es "el autor" de la propuesta de reformar la organización, y en particular la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos (ODIHR).

Esta oficina de ha convertido en el centro de la polémica entre Estados Unidos y Rusia, después de que anunciara que no enviaba observadores a las elecciones parlamentarias del domingo en Rusia, debido a las restricciones y obstáculos impuestos por el Gobierno ruso a su misión de observación. Este lunes, de hecho, el presidente ruso, Vladimir Putin, acusó abiertamente a Estados Unidos de estar detrás de la decisión de la ODIHR.

Respecto a esta acusación, Burns dijo que carece de "todo fundamento". "Es increíble pensar que Rusia esté intentando influir en las elecciones rusas", añadió, para a continuación arremeter contra las autoridades rusas. "Rusia ha todo los precedentes imponiendo condiciones inviables" a la misión de la ODIHR, un organismo que, subrayó, "ha observado más de cien elecciones en Estados Unidos y Europa en los últimos quince años".

En este sentido, Burns hizo especial hincapié en la "independencia" de la ODIHR que, dijo, es "el organismo más profesional e internacional de observación de elecciones y goza de gran credibilidad porque nadie puede establecer sus condiciones". Por ello, tras asegurar que Estados Unidos no cederá "ni un milímetro a ninguna propuesta que debilite a la ODIHR", instó al presidente ruso a que si de verdad tienen información sobre la implicación de Washington en la decisión de la oficina "que la divulgue".

POSTURA RUSA

La postura de Rusia difiere completamente de la estadounidense. Según explicó el embajador ruso en Madrid, Alexander Kutnetsov, en declaraciones a Europa Press, Moscú quiere que se lleve a cabo una reforma de la organización para que se le dote "de unos estatutos, de unas normas, como el resto de organizaciones internacionales". Este es, admite el embajador, "el principal punto de disensión, puesto que Estados Unidos no quiere unos estatutos".

"Tampoco hay un punto de coincidencia respecto a la reforma de la ODIHR", admitió Kutnetsov, que precisó que Rusia lleva "insistiendo desde hace tiempo en que el modo de trabajar de esta oficina debe ser más transparente y hemos propuesto unos principios básicos para que los criterios sean iguales para todos los países".

En este sentido, explicó que en esta cumbre "hay sobre la mesa dos propuestas", una que promueven Rusia y las antiguas repúblicas soviéticas que estipula unos principios básicos para la observación de elecciones y otra de la Unión Europea "que es muy diferente", aunque no quiso dar detalles de la misma.

Pero las diferencias entre Washington y Moscú no se limitan a la eventual reforma de la OSCE, sino en cuestiones como Kosovo o el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), que Rusia ha dejado de aplicar ante la intención de Estados Unidos de establecer un escudo antimisiles para Europa con bases en Polonia y República Checa. Respecto a esta cuestión, Burns defendió hoy la importancia del Tratado y defendió los compromisos alcanzados al respecto, reclamando a Moscú que venga a Madrid "con un espíritu de compromiso y de estudiar nuestras propuestas".

KOSOVO

En cuanto a Kosovo, la 'troika' internacional que media entre serbios y albano-kosovares, en la que están la UE, Estados Unidos y Rusia, anunció hoy el fracaso de la última ronda de negociaciones entre las partes. Para Burns, se entra ahora en "una fase de transición" en la que "la OSCE tendrá un papel importante que jugar". Asimismo, aseguró que Washington está dispuesto a "seguir trabajando" con Moscú, que se opone firmemente a la independencia de la provincia serbia, hasta el 10 de diciembre, fecha tope dada por la ONU.

Asimismo, el subsecretario de Estado reclamó una "actitud constructiva" por parte de Rusia en esta cuestión, y también a las partes, y subrayó que Kosovo no es considerado "un precedente, puesto que se trata de una situación particular" que no puede aplicarse a otros conflictos como por ejemplo el de Nagorno-Karabaj, por el que le preguntó una periodista.

Por último, queda por ver si en esta cumbre ministerial se logra una declaración final, algo que no ha ocurrido en citas anteriores, ya que en la OSCE las decisiones se toman por consenso y éste no se alcanzó. Kutnetsov admitió que esta cumbre es "una reunión difícil" y aunque "nadie se niega a trabajar en una declaración política, no hay garantías de que la haya finalmente".

Por su parte, Burns dijo que Estados Unidos "hará todo lo que pueda" y expresó su respaldo a Moratinos "y sus colaboradores", pero previno de que aunque intentarán llegar a acuerdo con otros países, si principal objetivo es "proteger a la OSCE del ataque de algunos países que intentan deshacerla".