Publicado 25/08/2022 16:58

El partido ecologista de Unidas Podemos rechaza el gasoducto italiano que Ribera valora "seriamente"

Archivo - El coordinador regional de Alianza Verde, José Manuel Zúñiga, y el coordinador federal Juantxo López de Uralde en comparecencia de prensa
Archivo - El coordinador regional de Alianza Verde, José Manuel Zúñiga, y el coordinador federal Juantxo López de Uralde en comparecencia de prensa - EUROPA PRESS - Archivo

MADRID, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

Alianza Verde, el partido ecologista integrado en Unidas Podemos, ha expresado su rechazo al gasoducto por Italia que la vicepresidenta Teresa Ribera contempla "seriamente" como alternativa al MidCat por Francia.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica ha reconocido este jueves que el Gobierno valora con "mucha seriedad" la posibilidad de construir un gasoducto submarino con Italia ante las reticencias de Francia de terminar la interconexión a través de los Pirineos, la infraestructura conocida como MidCat.

Sin embargo, desde Alianza Verde han expresado su rechazo a esa propuesta por ser "muy costosa económicamente" y tener "un impacto potencial grande sobre el Mar Mediterráneo". "Tanto desde el punto de vista económico, como el ambiental, es una alternativa aún peor que la del MidCat", exponen en un comunicado recogido por Europa Press.

El partido que lidera Juantxo López de Uralde, portavoz de Medio Ambiente de Unidas Podemos, sostiene que ese gasoducto "supone seguir apostando por los combustibles fósiles, lo cual es contradictorio con la política climática española y de la propia UE. Además, creen que no resuelve la crisis energética actual porque su construcción requeriría 3.000 millones de euros, "una cifra que sería mucho más eficaz invertida en energías renovables".

A su juicio, debería ser Alemania, "que ha defendido durante años el gas ruso", quien construya sus propias plantas regasificadoras, y ello "reduciría enormemente el impacto de la construcción de grandes infraestructuras de transporte y minimizaría los impactos ambientales".

La formación ecologista reitera su apuesta por "redoblar los esfuerzos hacia el impulso a la transición a un modelo basado al 100% en las energías renovables, y no dedicar recursos en infraestructuras costosas, con un elevado impacto ambiental y sobre el territorio, ni para seguir dependiendo del gas.