Pequeños y mayores de los barrios de Delicias y San José celebran el rito de la Tronca de Nabidá

Actualizado 24/12/2007 12:13:53 CET

ZARAGOZA, 24 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los niños y los padres residentes en los barrios de Delicias y San José, en Zaragoza, reviven hoy, 24 de diciembre, el milenario rito aragonés de la Tronca de Nabidá, que hunde sus raíces en el Neolítico y que está extendida por gran parte de Europa, en diferentes formas.

Se trata de una conmemoración de la Navidad, si bien es de origen pagano, en la que se entregan regalos, turrones y dulces a los niños y que la Junta de Distrito de Zaragoza pondrá en escena hoy, de 17.00 a 19.00 horas en la esquina de la calle Delicias con la calle Bélgica, mientras que la Junta de Distrito de San José lo escenificará de 12.00 a 14.00 horas en la Plaza Mayor del barrio, junto al Centro Cívico 'Teodoro Sánchez Punter'.

Para celebrar la Tronca de Nabidá es necesario hacerse con un tronco de madera fuerte y seca, de unos 25 centímetros de diámetro y algo más de un metro de largo, con hendiduras en la corteza y un hueco, en el que se pueden introducir caramelos y papeles en los que se indique a los niños en qué parte de la casa están los regalos.

Tras la cena de Nochebuena, se coloca la tronca (o tizón) con el hueco boca abajo sobre una silla, por ejemplo, y se le entrega al niño una vara, que también debe ser de madera fuerte y seca, a ser posible del mismo árbol que la tronca.

El padre lee una vieja oración, en lengua aragonesa, que dice: 'Güen tizón, güen barón; güena casa, güena brasa; Dios mantenga a l'amo y á la dueña d'ista casa'. A continuación se puede derramar vino o algún licor sobre la tronca mientras se hace la señal de la Cruz y se dice: 'Tronca de Nabidá, yo te bendizco en o nombre d'o Paid'o Fillo y d'o Esprito Santo, Amén'.

A continuación, el niño coge la vara (tocho) y golpea la tronca por la parte de arriba, mientras dice 'tizón, caga turrón'. El golpe se produce de tal manera que los caramelos y los papeles caen al suelo.