PNV apuesta por lograr "un bilingüísmo real, efectivo y equilibrado" mediante consenso y "adhesión libre y positiva"

Urkullu dice que no "preocupa" que la reforma de modelos lingüísticos se acometa o no esta legislatura porque "merece" consenso

Europa Press Nacional
Actualizado: jueves, 20 noviembre 2008 21:04

BILBAO, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, apostó hoy por "un bilingüismo real, efectivo y equilibrado", para el que consideró preciso un consenso social, político y cultural, "la adhesión libre y positiva" de la ciudadanía y política activas en favor del euskera.

En esta línea, apuntó que la política educativa y lingüística "merece ser una política de consenso", por lo que afirmó no le "preocupa" que la reforma de los perfiles pueda o no aprobarse dentro de esta legislatura.

El dirigente jeltzale realizó estas manifestaciones en un taller sobre 'Retos para el desarrollo cultural de Euskadi en el siglo XXI' desarrollado en Bilbao en el marco del proyecto 'Think Gaur Euskadi 2020' con la participación de el experto de Quebec Gérald Grandmont y una veintena de gestores culturales vascos.

Durante su intervención, Urkullu analizó la política lingüística de futuro, aseverando que "la afirmación de nuestra lengua propia y nuestra decidida apuesta por su plena normalización no supone la negación de ninguna otra lengua, ni mucho menos riesgo o amenaza para éstas". "En el siglo XXI la diversidad es un valor y el monolingüismo una limitación", advirtió.

Tras asegurar que en su formación "no renegamos del castellano y del francés", afirmó que "el bilingüismo real, efectivo y equilibrado es un reto posible" y apostó por "una sociedad vasca bilingüe y cohesionada, porque no hay política lingüística sostenible ni bilingüismo efectivo sin cohesión social".

A su entender, para alcanzar ese objetivo, es preciso "consenso social, político y cultural, adhesión libre y positiva por parte de la ciudadanía vasca y políticas activas a favor del más débil".

En este sentido, recordó que "fuimos capaces de construir un consenso básico en torno a la Ley Básica de Normalización del Euskera allá por el año 1982" y, por tanto, "25 años después debemos de ser capaces de reeditar y ampliar si es posible aquel consenso, sin demagogias, sin conflictos artificiales, sin que nadie caiga en la tentación de patrimonializar e instrumentalizar el euskera al servicio de causas e intereses ajenos a la propia lengua".

"El consenso es necesario, y lo que es más importante, ha de ser posible", aseguró el dirigente del PNV, para el que "la adhesión libre y positiva constituye el segundo valor en el proceso de normalización del euskera".

De este modo, aseguró que "el ritmo lo ha de marcar la propia sociedad vasca". El líder del PNV subrayó que, "frente al vivir de espaldas y al monolingüismo arrogante, y frente al imperativo y la imposición", es preciso apostar por "la persuasión, la convicción, la adhesión libre y positiva a la causa de una sociedad vasca real y efectivamente bilingüe".

En su opinión, "corregir la actual situación de desequilibrio" exige implementar políticas activas "a favor del más débil, de la lengua minoritaria y minorizada", con el objetivo de favorecer "su normalización y una convivencia lingüística real".

Según lamentó, "no es precisamente éste el espíritu que anima a quienes preconizan el liberalismo lingüístico revestido de presuntos giros vasquistas". En este sentido, advirtió de que "el dejar hacer lingüístico supone de hecho consolidar el actual statu quo y la actual situación de desequilibrio, supone optar por el más grande, por el más fuerte, supone cortocircuitar la igualdad de oportunidades" y, por tanto, "bendecir la Euskadi monolingüe y no creer y no apostar por una verdadera convivencia lingüística".

"El reto es avanzar progresiva pero decididamente hacia una sociedad vasca real y efectivamente bilingüe, una sociedad cohesionada e integrada", concluyó Inigo Urkullu, para el que "si entre todos creamos las condiciones, el euskera ganará la partida".

REFORMA DE MODELOS

En relación a la reforma de los actuales modelos lingüísticos, confió en que las aportaciones realizadas por el PNV al conjunto del proyecto de reforma del sistema educativo puedar ser tenidas en cuenta "sin mayor problema" por parte del Departamento de Educación, aunque según explicó es "algo que todavía se está trabajando".

En cualquier caso, precisó que a la formación jeltzale no le "preocupa" que la reforma se acometa dentro de esta legislatura o no ya que estima que la política educativa "merece ser una política de consenso".

Por su parte, Gerald Gradmont, ex director de Investigación y Evaluación del Museo de la Civilización de Québec y viceministro de Cultura, analizó en su intervención 'Las identidades culturales en la era digital y el papel de las grandes instituciones culturales'.

En su intervención, el experto indicará la necesidad de "ir más allá del campo estricto" de las políticas nacionales y analizar "el elemento transnacional". También apuntó que, en estas identidades nacionales, se ha de compartir "ideales democráticos" y "valores comunes" en una sociedad donde los intercambios culturales son "importantes".

La jornada de trabajo culminará esta tarde con un encuentro en el Palacio Euskalduna bajo el título 'Diálogo sobre los retos culturales en la Euskadi del 2020', en el que tomará parte el lehendakari, Juan José Ibarretxe, junto a Urkullu, Grandmont y representantes del mundo de las artes, el euskera y la cultura.

Contenido patrocinado