Publicado 06/06/2019 13:26

Podemos se queda con una senadora 'prestada' del PSOE para mantener el grupo del Senado y Junts-CC, con otro del PNV

26M.- La composición definitiva del Senado, pendiente de las autonómicas, que repartirán 29 senadores por designación
Jesús Hellín - Europa Press

Al mes, los grupos reciben un ingreso fijo de 15.200 euros para sus gastos, además de otros 1.900 euros por senador

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Una senadora socialista y otro senador del PNV inician el curso político en la Cámara Alta 'prestados' a otros partidos políticos para que puedan formar grupo parlamentario, la primera con Unidas Podemos y el segundo con Junts per Catalunya-Coalición Canaria.

La Mesa del Senado confirmó este miércoles la formación de siete grupos en la nueva legislatura y tras el paso de parlamentarios de unos partidos a otros, el habitual 'préstamo' de senadores, los socialistas y los nacionalistas vascos se han quedado con un miembro menos.

El PSOE, con mayoría absoluta en el Senado, decidió facilitar a Unidas Podemos la conformación de grupo y cederle cinco senadores para que, sumados a los cinco que tiene el partido morado, llegase a los diez que exige el Reglamento para inscribirse. Esta norma sin embargo añade otro requisito, no bajar nunca de seis senadores o el grupo será disuelto, así que una senadora socialista ha tenido que quedarse 'prestada'.

Se trata de María Jesús Castro, electa por la provincia de Cádiz, quien afronta su quinta legislatura como senadora (lo fue por primera vez en 1993) y que deberá permanecer en el grupo de Unidas Podemos para evitar que desaparezca. Es una cuestión meramente formal, porque la senadora trabajará y votará junto a su partido.

En cualquier caso, los malos resultados electorales de Podemos ponen en duda su continuidad como grupo en esta legislatura. Sus cinco senadores son de designación autonómica y tres de ellos podrían perder el puesto por la caída de su partido: uno por Navarra, otro por Castilla-La Mancha y otro por Madrid. Si se queda por debajo de cinco y necesita más senadores prestados de los que tiene, es posible que el PSOE retire su ayuda.

BAILE DE SIGLAS

Lo mismo le ha ocurrido a Luis Jesús Uribe-Etxebarria, senador por Guipúzcoa y que se estrena en la Cámara Alta en esta legislatura integrado en el Grupo Nacionalista Junts per Catalunya-Coalición Canaria. Completa el sexto puesto que exige el Reglamento junto a cuatro senadores catalanes y una canaria.

La formación de este grupo ha requerido un importante tráfico de senadores entre partidos. Inicialmente, Junts y CC recibieron ayuda de la Agrupación Socialista Gomera (ASG) y de ERC para alcanzar los diez parlamentarios iniciales, pero una vez inscrito el grupo estos han decidido marcharse: los cuatro senadores 'prestados' de Esquerra han vuelto con los suyos y la senadora de ASG ha decidido pasarse al Grupo Mixto. La llegada del parlamentario vasco permite cumplir las exigencias del Reglamento.

Así las cosas, el Senado tiene ya siete grupos del PSOE, PP, ERC-EH Bildu, Ciudadanos, PNV, Grupo Nacionalista y Unidas Podemos-En Comú Podem. Sólo queda por organizar el Grupo Mixto, que será constituido por el propio presidente del Senado, Manuel Cruz, el próximo martes a las 10 de la mañana. De momento, estará integrado por un senador de UPN, otro de Vox y la senadora de ASG.

SUBVENCIONES Y CUENTAS PÚBLICAS

El empeño de los partidos por tener grupo propio se debe a varios motivos. Por un lado, el estrictamente político y de visibilidad en los debates, porque logran un puesto fijo en la Junta de Portavoces, turnos propios de intervención, un mayor cupo de iniciativas en plenos y comisiones, en grupos de trabajo o ponencias, etc.

Pero también les concede ventajas económicas. El Senado abona 1.900 euros mensuales por senador a los partidos, pero además cada grupo parlamentario recibe 15.200 euros al mes para su funcionamiento, según las cantidades aprobadas para 2019 y pendientes de confirmar por la nueva Mesa. En el caso del grupo Junts-CC y con un senador del PNV, deberán acordar el reparto de esos ingresos.

Los grupos pueden disponer libremente de este dinero, dentro de la "finalidad general" de pagar gastos de funcionamiento. A partir de este año, los portavoces han acordado que se publiquen las cuentas con información suficiente sobre el origen y el destino del dinero; las primeras cuentas de los grupos que se conocerán serán las de este año, que tienen que ser públicas en el primer semestre de 2020.