La Policía constata que los falsificadores de joyas prefieren la plata en época de crisis porque tiene "más salida"

Actualizado: miércoles, 15 octubre 2008 13:40

El grupo desarticulado fotografiaba las piezas en las tiendas de las marcas para que un diseñador produjera después réplicas exactas

MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

La mayoría de las piezas intervenidas por la Policía Nacional en un operación contra la falsificación de joyas son de plata porque tienen "más salida" que el oro en época de crisis económica, según informaron hoy fuentes de la investigación. En este operativo, agentes de la Policía Nacional han detenido a 22 personas e imputado a otras 14 acusadas de importar, producir y distribuir miles de piezas falsas de prestigiosas marcas en todo el territorio nacional.

En la operación, denominada 'Bome', la Policía Nacional se ha incautado de 16.767 piezas que podrían superar los tres millones de euros en el mercado, y entre las que más de un 90 por ciento de ellas proceden de la marca Tous. El resto de falsificaciones, entre las que abundan pulseras, relojes, pendientes o anillos de plata, oro y oro blanco, corresponden a firmas tan reconocidas como Versace, Dolce & Gabbana, Channel, Cartier o Bulgari.

El material se trataba de réplicas exactas y era adquirido, en numerosas ocasiones, mediante "pedidos concretos" por parte de personalidades de la "jet set" marbellí. Entre los pedidos, figuraban relojes Rolex Submariner, en acero y oro, por un valor de más de 3.000 euros, según las mismas fuentes. "Otras piezas de Cartier eran vendidas por unos 1.000 euros, cuando el precio de las verdaderas oscilaba los 3.000 euros", indicaron.

Los 22 detenidos del grupo organizado, de nacionalidad española, adquirían las falsificaciones en su mayoría de Asia para después distribuirlas a lo largo de nuestro país. En concreto, formaban un grupo muy experimentado, en el que el cabecilla habría recibido en Córdoba cerca de 289.000 joyas procedentes de Tailandia, para después citarse con los distribuidores en un hotel de Madrid.

El comisario jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT), Manuel Vázquez, informó hoy, en rueda de prensa, que la red extendía sus talleres en Lugo y Ferrol, localidades desde donde repartía el material a la zona norte; Madrid, para comercializar la mercancía en el centro del país: y Cádiz, Sevilla y Córdoba, para cubrir el Levante. En Córdoba, pese a encontrarse el importador y los dos "viajantes", no se detuvieron a joyeros.

Además, los investigadores dieron con un diseñador en Madrid, que disponía de una máquina a partir de la cual elaboraba copias de las joyas de gran calidad. "Era un artista", resumió un agente. Por otra parte, los policías localizaron 130 moldes con los que se realizaban también otras falsificaciones en el total de 56 registros efectuados.

"MÁS RENTABLE QUE LA DROGA"

Los acusados se enfrentan a un delito contra la propiedad industrial por haber atentado contra los derechos de los titulares de las marcas, que conlleva penas económicas. "Habrían ocasionado unos tres millones de euros de perjuicio para las marcas, además de para su reputación", explicó el comisario jefe. Este tipo de delitos, según ha evaluado la Policía, proporcionan "mayores beneficios económicos" y además no conllevan penas de prisión para los autores, por lo que se convierte en un negocio "más rentable que la droga, que acaba en la cárcel".

El agente también explicó que este tipo de joyas sólo se distribuyen en las tiendas exclusivas de la firma o en el Corte Inglés, por lo que el resto de minoristas tiene prohibida su venta. En este operativo, prosiguió, además de haber varias joyerías participantes en los hechos delictivos, también se encuentran "grandes cadenas" de joyas. "Una en concreto tenía más material que un mayorista", agregó.

Las investigaciones comenzaron en el mes de febrero cuando un representante legal de una prestigiosa compañía italiana denunció que dos empresas estaban vendiendo en internet joyas falsas de la marca que representaba. Según el comisario de la BIT, los agentes han realizado una "laboriosa investigación" en la que, por el momento, se descarta la distribución del material a terceros países. La investigación continúa abierta y se está tratando de identificar al productor de Tailandia, encargado de enviar las remesas de joyas.