Actualizado 08/12/2007 16:03 CET

PP pide a PSOE que impulse la ilegalización de ANV con los mismos criterios que usó para reclamar la de Batasuna en 2002

BILBAO, 8 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP de Bizkaia, Antonio Basagoiti, pidió hoy al Gobierno del PSOE que impulse la ilegalización de ANV aplicando los mismos criterios que en 2002 tras un atentado de ETA en Torrevieja, le llevaron al entonces líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, a manifestar que "el Gobierno de José María Aznar tiene la responsabilidad de promover la ilegalización de Batasuna".

En un comunicado, Basagoiti recordó que la acción terrorista de ETA en agosto de 2002 no fue condenada por la formación encabezada por Arnaldo Otegi, "lo que provocó que la mayoría política española reclamará su ilegalización".

Según señaló, Rodríguez Zapatero definió el proceso contra Batasuna como un "Ermua político y social" y afirmó entonces que la coalición abertzale había vuelto a demostrar la "lamentable" posición que sostiene "contraria a la esencia de la democracia".

A juicio de Basagoiti, el asesinato de dos miembros de la Guardia Civil en Francia y la negativa de ANV a condenarlo "constituye un hecho idéntico al que hace cinco años le llevaron a Rodríguez Zapatero a reclamar la ilegalización de Batasuna". "Son los mismos actores interpretando los mismos papeles, excepto la posición del actual presidente del Gobierno, que es absolutamente contrapuesta a la que tenía por aquellos días", denunció.

El responsable de los populares de Bizkaia consideró que, "de la misma forma que la ilegalización de Batasuna fortaleció a nuestra democracia, porque supuso sacar de las instituciones a quienes sólo participan de ellas para su menoscabo, sostener la presencia de ANV en las mismas incide en la dirección contraria".

En ese sentido, remarcó que "la primera exigencia en democracia es el respeto a la vida y el rechazo a la violencia, y esta gente está dando muestras más que sobradas de su negativa a asumir estas reglas básicas".

Basagoiti criticó que "la vehemencia con la que Zapatero reclamó la ilegalización de Batasuna en 2002 después de una atentado de ETA, contrasta con la ambigüedad expresada después de lo ocurrido tras el asesinato de dos guardias civiles" y afirmó que "la responsabilidad que exigía entonces la tiene ahora en sus manos, y su obligación es actuar en defensa del conjunto de la democracia, que en ningún caso puede tolerar que haya un partido político contrario a condenar la violencia terrorista".

Por último, recalcó que la unidad política apuntada tras el atentado de ETA en Francia "tiene que estar acompañada por hechos firmes y claros del Gobierno en contra de la banda terrorista". "Apelar a la unidad de los demócratas está muy bien, pero también es necesario que quien tiene la responsabilidad de impedir que en nuestras instituciones haya representantes que amparen el uso de la violencia la desarrolle", concluyó.