El presunto yihadista acusado de adoctrinar en Facebook justifica por "interés cultural" sus contenidos salafistas

Publicado 05/09/2018 13:32:15CET

MADRID, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

Noureddine M., el musulmán que quería hacer en Facebook "de su lápiz una espada" y que se enfrenta a 10 años de prisión por hacer proselitismo yihadista con el fin de adoctrinar a terceros, ha argumentado este miércoles en la primera sesión del juicio celebrado en la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional que sus consultas a webs de corte "salafista radical" y sus referencias a la yihad y la sharia obedecían a un mero "interés cultural".

El acusado, que tiene 47 años de edad, vive en Valencia y tiene la nacionalidad española aunque nació en Marruecos, lleva en prisión desde hace ahora año y medio, cuando fue detenido bajo sospecha de estar promoviendo la yihad en dos cuentas en Facebook que él mismo manejaba y en un centro islámico de la ciudad (la mezquita Al Andalus) donde ejercía de secretario general y si bien no dirigía el rezo, ofrecía "discursos y sermones".

Precisamente, esos discursos y sermones recogidos durante un registro en su domicilio son otra de las pruebas que esgrime la Fiscalía contra él. El agente que le investigó reconoce que no sabe de dónde sacó las ideas el acusado para confeccionarlos, pero señala que están "radicalizados".

Mientras, él dice que los elaboraba con fragmentos que extraía de internet, "cogiendo lo bueno y quitando lo malo" y que eran sólo para sus lecturas particulares. Asegura que cuando rebuscaba en una página "salafista radical" donde se explicaba cómo construir y pronunciar sermones y qué contenidos recoger, lo hacía por "interés cultural".

"Eran para mi. Para leer. Nunca para el rezo", ha dicho ante la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, sobre esos contenidos, para asegurar que en la mezquita "nunca" habló de la yihad, tampoco desde la perspectiva de uno de los libros que se le incautaron, 'El camino hacia la victoria'. La obra detalla maneras de llevar a cabo la yihad sobre el terreno o en 'remoto'. "No sé de qué habla. Tengo un montón de libros y discursos pero aún no lo he leído", ha contestado.

En ese bagaje cultural coinciden todas las partes, que reconocen al acusado commo una persona "culivada" a la que, en palabras de su hermano, "le gusta mucho estudiar". De hecho, uno de los mensajes puestos en tela de juicio es un poema, "en rima consonante", como recordó el Fiscal, que colgó en su cuenta abierta de Facebook para contarle al mundo que "él era un soldado y su lápiz su espada y que su pluma emprendería una guerra de tinta en la que no temería a la muerte ni al peligro", al tiempo que "desafiaba a todo aquel que se lo prohibiera". "Es de una poeta muy famosa", ha argüido.

SU YIHAD "NO ES LA DE LOS LOCOS TERRORISTAS"

La Fiscalía, igual que el agente que le investigó, dicen que en su "proceso de radicalización", el acusado mostró "públicamente" afinidad por el Estado Islámico y Al Qaeda, aunque finalmente se decantó por estos, propagando el ideario y la doctrina yihadista de ambas y llamando a la Umma a realizar la yihad como un deber inexcusable, así como a imponer a nivel "individual y colectivo" la sharia.

Él insiste en que esa sharia en la que cree es "la que se estudia en todas las universidades" del mundo musulmán y la yihad de la que habla, "una palabra muy extensa en la que caben muchos significados", nada tiene que ver con la que esgrimen "los locos terroristas".

En cuanto a sus críticas al mundo occidental y las crudas fotografías que publicaba de Siria y Birmania llamando a la comunidad musulmana a reaccionar, el acusado sostiene que está en contra de Basher Al Assad y de ahí sus mensajes. "¿Cuando yo digo lo que está cometiendo el dictador Al Assad soy de DAESH? Yo no tengo relación ni con DAESH ni con ningún grupo terrorista", ha reiterado.

El juicio, a falta de la declaración de dos agentes policiales, terminará este jueves, cuando el Fiscal elevará sus conclusiones y quedará visto para sentencia.