MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los dos principales sindicatos policiales, el Sindicato Unificado de la Policía (SUP) y la Confederación Nacional de Policía (CEP), discrepan entre sí sobre las principales novedades que introducirá en el campo sindical la nueva Ley de Personal de la Policía que prepara el Gobierno. Desde el SUP entienden que supone un paso adelante en la "libertad de elección", mientras que desde la CEP lo consideran un intento de minar la oposición interna "en busca de la docilidad sindical".
La novedad principal es que, por primera vez, se abrirán las puertas --mediante la modificación de la Ley Orgánica 2/86-- a que los miembros de la Policía puedan afiliarse a sindicatos de clase como la UGT o CC.OO., y a colectivos de funcionarios como el CSI-CSIF. Este cambio permitiría además la posibilidad de que los sindicatos corporativos policiales puedan federarse, confederarse o integrarse en otros sindicatos y que puedan abrir la afiliación a otros funcionarios y trabajadores, por ejemplo, a policías autonómicas y locales.
"Estamos ante un cambio histórico y novedoso en la Policía. Siempre hemos apoyado los plenos derechos sindicales para los miembros de este colectivo por lo que todo lo que sea avanzar en esos derechos es bien recibido", dice el SUP en sus comunicados públicos en contra de la opinión de la CEP, para quien estos cambios suponen "un desaguisado de dimensiones difícilmente calibrables" ya que, a su juicio, "se olvida de los policías y sus necesidades".
La CEP lamenta que la Ley Orgánica (2/86) que regula sus competencias "es vieja y obsoleta" y que "ha sido permanentemente incumplida con la imparable cesión al chantaje político nacionalista a las Policías Autonómicas y Locales" y denuncian que "ahora en forma de borrador de Ley de Personal, la Dirección General intenta perpetrar un nuevo retroceso en los derechos de los policías".
El SUP, en cambio, recuerda que desde su "nacimiento en la clandestinidad, enfrentándose a los gobiernos de UCD y PSOE, con numerosos arrestos, sanciones, traslados y riesgos, defendió plenos derechos sindicales, y libertad para afiliarse al sindicato que a uno le diese la gana, de policías, de campesinos o de albañiles". "Exigimos entonces y seguimos exigiendo ahora tener la libertad de elegir", replican.
AMPLIAR LA EDAD ACTIVA
La nueva norma en la que ya trabaja el Ejecutivo --pero que previsiblemente no estaría lista hasta finales de 2010-- también plantea la posibilidad de ampliar la edad de Activo con carácter voluntario, una reforma que a juicio del SUP, "debe acompañarse de una regulación que impida a partir de determinadas edades prestar servicios en cinco turnos o custodiar y trasladar presos". "En la actualidad casi el 90 por ciento de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía están solicitando la ampliación de la edad de permanencia en activo", advierte.
En cambio la CEP se muestra más reacia al denunciar que "el PSOE va a protagonizar el dudoso honor de lograr que los policías nacionales sean el colectivo que más prolonga su situación de actividad en toda la Unión Europea". "Mientras unos proponen avanzar en la senda de la modernización del CNP (el propio PSOE), otros (el Ministerio del Interior) tiene su propio proyecto: menos dinero, menos ideas, menos derechos y, quizás el verdadero objetivo, más docilidad sindical".
Este sindicato añade que "esto no se podría hacer sin una mano cálida, amiga, sin una correa de transmisión en el Cuerpo Nacional de Policía". "En breve se descubrirán las cartas, la finalidad de minar cualquier oposición dentro de nuestro colectivo, con el asalto de los sindicatos de clase y sus dependencias políticas es el mejor proyecto de unos pocos para perjudicar a unos muchos", zanja la CEP.
"Tal vez si estamos tan mal es porque no hemos tenido fuerza suficiente para cambiar las cosas. Tal vez si tenemos más fuerza se pueden mejorar todas las carencias que hoy tenemos. Tal vez si hay más competencia y fuerza sindical, tengamos mejor salario. Tal vez haya que pensar menos en chiringuitos propios y más en organizaciones fuertes que consigan más cosas", replica el SUP.
En esa línea insisten en que "quizás los sindicatos de clase tienen más fuerza y poder. Nadie va a ser obligado a afiliarse a un sindicato de clase. Pero tampoco a nadie se le debe prohibir. Todas esas policías (locales, autonómicas y de otros países) cuentan con sindicatos de clase y están mucho mejor que nosotros". "Pues pensemos menos en poltronas y liberados sindicales y más en la libertad, los derechos y las mejoras de todos los miembros del Cuerpo Nacional de Policía", sentencia el SUP.