SANTANDER, 13 jul.
El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santander ha condenado a seis meses de prisión a un conductor que, para evitar un control de alcoholemia, circuló durante trescientos metros marcha atrás y haciendo zig-zag lo que obligó a varios coches a realizar bruscas maniobras para evitar una colisión.
Según señala la sentencia, hecha pública este lunes, los hechos por los que ha sido condenado JM.G.G., ocurrieron sobre las 5,10 horas del pasado 5 de julio, cuando el acusado circulaba con su vehículo por la calle Castilla de Santander.
La sentencia considera probado que el procesado conducía con sus facultades psicofísicas disminuidas a causa de la previa ingesta de bebidas alcohólicas y con riesgo para la seguridad vial.
Al percatarse de la realización de un control preventivo de alcoholemia por parte de la Policía Local, el imputado dio marcha atrás y realizó movimientos en zig-zag durante 300 metros, obligando así a los conductores de otros vehículos a efectuar bruscas maniobras, hasta llegar a la calle Ruiz de Alda, donde agentes de Policía interceptaron el vehículo que conducía el procesado.
Las pruebas de etilometría practicadas al acusado a las 5'25 y las 5'54 horas, arrojaron un resultado respectivo de 0'72 y 0'67 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.
Por estos hechos, la sentencia condena al imputado, como autor de un delito contra la seguridad vial, a la pena de seis meses de prisión, y a dieciocho meses de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores, con imposición de las costas procesales.