BILBAO, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
El secretario general del PSE-EE, Patxi López, defendió hoy la "Euskadi del mañana" se construirá "con los mimbres" de respeto a la pluralidad y voluntad de "hacer política" y destacó, en este sentido, que "el pacto fue posible en el pasado, lo es en el presente y lo será en el futuro". Asimismo, señaló que "no hay ni una sola idea ilegalizada", pero que "la democracia no permitirá que ni una sola sea defendida mediante la violencia".
En este sentido, el candidato socialista al Congreso Txiki Benegas señaló que "el objetivo" tras las elecciones generales debe ser "conseguir un gran acuerdo para la convivencia y para la libertad" que, a su entender, es posible lograr con "voluntad política".
Los dirigentes socialistas se pronunciaron de esta manera en un acto celebrado por la Fundación Ramón Rubial con motivo del 30 aniversario del primer Consejo General Vasco.
Durante su intervención, López destacó que los integrantes del Consejo General Vasco presidido por Ramón Rubial, pertenecientes a distintas formaciones, "han dejado el mejor ejemplo para que los vascos podamos resolver nuestros problemas y construir futuro", de modo que "no hay que ir a Kosovo, a Montenegro, a Irlanda ni a ningún sitio".
El dirigente socialista destacó la labor desarrollada por la quincena de personas que integraron este organismo que supuso "el embrión" de la autonomía vasca, insistiendo en que "el camino hacia la autonomía" fue posible "gracias al pacto, al acuerdo entre diferentes" y a "la firme voluntad" de la mayoría de los partidos vascos "de utilizar la política" para abordar los retos de futuro y afrontar los problemas de los ciudadanos vascos.
"Con estas dos herramientas, el Consejo General Vasco fue capaz de sobreponerse a la penuria presupuestaria, al vacío competencial y al gravísimo problema de la violencia que padecía el país (...), y hacer avanzar el país a base de voluntad política y de acuerdos para recuperar sus símbolos, sus instituciones", explicó López, para el que "dieron una lección de entrega que no se puede echar en saco roto".
Además, advirtió de que, como sucedió entonces, la sociedad vasca actual "reclama su derecho a convivir" y desea que la clase política se dedique a "fortalecer y no a debilitar los acuerdos amplios y transversales que nos han permitido llegar hasta aquí". "Y eso se hace tendiendo la mano y buscando lo que nos une por encima de lo que nos separa", añadió.
En esta línea, señaló que la convivencia continúa siendo "el primer valor que tenemos que preservar, porque la voluntad de vivir juntos es el principal tesoro que tenemos que proteger en este país". De esta manera, apostó por "proteger la convivencia" con el objetivo de "seguir creciendo como país y sociedad en un mundo cada vez más global", así como para "profundizar en el autogobierno", que es posible "perfeccionar" pero que "para ser fecundo deberá tener muy presente el pluralismo de nuestra sociedad y, por tanto, manteniendo el pacto y el acuerdo entre diferentes como una de sus mejores señas de identidad".
López destacó que "el pacto fue posible en el pasado, es posible en el presente y será posible en el futuro" y advirtió de que "sería suicida" olvidar que "nos ha permitido vivir el periodo más largo de libertad y autogobierno que nunca hayamos disfrutados los vascos".
"Sin los pactos, sin las renuncias de unos y otros que permitieron alumbrar primero la Constitución española y después el Estatuto de Gernika, hoy no tendríamos ni libertad, ni igualdad, ni autogobierno. Esa es la política con mayúsculas en democracia, que se convierte en insustituible instrumento de convivencia que necesita de la voluntad de todos", añadió.
El dirigente socialista destacó, "con estos mimbres- el respeto a la pluralidad y con voluntad de hacer política-", se ha construido "la Euskadi próspera" actual y también se construirá "la Euskadi de mañana".
"Un país en el que caben todas las personas, respetuoso con sus lenguas, con sus culturas, con sus sentimientos de pertenencia diversos, pero también en el que no hay sitio para la violencia y para quienes la apoyan y la justifican. No hay sitio para los quieren imponer su proyecto totalitario por la fuerza de las armas. No hay sitio para los que son incapaces de alejarse de la violencia y de independizarse de ETA, para los que son incapaces de hacer política respetando los derechos humanos, las reglas del juego democrático y la legalidad", agregó.
En esta línea, manifestó que "no hay sitio" para los autores de los diversos incidentes registrados la pasada noche en la localidad guipuzcoana de Hernani.
En cualquier caso, precisó que "en este país no hay ni una sola idea ilegalizada", pero que "la democracia no permitirá que ni una sola idea sea defendida mediante la violencia y el terrorismo".
Por su parte, Benegas, tras recordar la formación del Consejo General Vasco del que formó parte y la elaboración del Estatuto de Gernika, destacó que "la generación política del 77 cumplió con sus cometidos y fue un ejemplo de capacidad de diálogo y pacto". Según indicó, "ese gran acuerdo alcanzado" en torno al estatuto vasco está en la actualidad "cuestionado" por planteamientos que "mucho tienen que ver con supuestas soberanías territoriales y poco que ver con los problemas reales" de los ciudadanos vascos.
En este sentido, censuró que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, insiste en plantear "un proyecto que, lejos de unir, divide seriamente a la sociedad" porque no supone "un lugar de encuentro", sino que "hace un planteamiento que nos va a enfrentar si no se modifica inexorablemente".
Asimismo, denunció que el "abertzalismo violento" sigue sin "aceptar las reglas del juego democrático" y persiste en "el uso de la violencia y el terrorismo" para defender sus objetivos políticos.
"Treinta años después, los vascos vivimos sumidos en el desacuerdo sobre el marco en que debe desarrollarse nuestro futuro y debatiendo siempre las mismas cuestiones", lamentó el dirigente socialista, para quien en la actualidad "el reto político es dejarse de proyectos partidistas o personales y lograr para el País Vasco un gran pacto para la convivencia y la libertad".
Benegas precisó que se trata de "un pacto de principios" que "no debe ser muy extenso, porque lo que hay que pactar cabe en un folio". A su entender, tras las elecciones del 9 de marzo, "el objetivo" en Euskadi debe ser "conseguir un gran acuerdo para la convivencia y para la libertad" que, si se cuenta con "voluntad política", es posible lograr. "Hace falta querer y defender el acuerdo con tenacidad", concluyó.
La presidenta de la Fundación Ramón Rubial, Lentxu Rubial, destacó que, "más allá de discusiones estériles", hay una sociedad que desea que "los gritos, las declaraciones dogmáticas y las tentaciones impositivistas desaparezcan de la escena política" y dejen paso al entendimiento. En este sentido, consideró que, si no se adoptan "atajos", es posible "dar un salto" para "conquistar un nuevo y mejor futuro".