Actualizado 12/06/2007 16:45 CET

PSM.- José Caballero culpa a la "endogamia" y a los "cabildeos para mantener el poder" interno del fracaso el 27-M

El alcalde en funciones de Alcobendas pide a Narbona que aparte a Aragüetes de la dirección del PSOE

ALCOBENDAS, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El alcalde en funciones de Alcobendas, José Caballero, culpó hoy hoy a la "endogamia", a los "aparatos oligárquicos y clientelares" del PSOE, así como a los "cabildeos para mantener el poder" interno, del fracaso electoral el pasado 27 de mayo.

En una carta abierta dirigida a la presidenta de la gestora del PSM, Cristina Narbona, Caballero señala que, tras la rotunda derrota del PSOE en las urnas, se siente obligado a trasladarle a ella y a la opinión pública sus opiniones respecto al partido, tras toda una vida de militancia y en 28 años en el Ayuntamiento de Alcobendas. "La causa raíz de los problemas del PSM es su endogamia, su focalización en los procesos internos de control del poder y, simultáneamente, su olvido de la imprescindible profunda relación con los ciudadanos", afirma.

"Los cuadros de buena parte de nuestras agrupaciones están formados por especialistas en controlar agrupaciones, en perder elecciones y en estancarse en el ejercicio de la oposición en las instituciones que nunca gobernarán. El imán que la cercanía del ejercicio del poder ejerce sobre aquellos que desean cambiar la sociedad desde el Partido y el sistema organizativo de que nos hemos dotado, los centra en los cabildeos necesarios para conseguir mantener el poder y los aleja del contacto permanente con los ciudadanos", apunta en su carta.

En ese ambiente cerrado, "sólo aquellos compañeros que forman aparatos internos centrados en la lucha y el mantenimiento del poder, tienen posibilidades de formar los núcleos de dirección que, inmediatamente, son utilizados para mantener y acrecentar el mismo vertical u horizontalmente", argumenta.

Así, denuncia que se incluye en las listas electorales a aquellos que, a su vez, les ayudan a mantenerse en la dirección y en el poder aunque sean desconocidos. "Quienes trabajan con los ciudadanos y podrían ganar las elecciones son excluidos. Esta situación expulsa del sistema a aquellos que dedican su tiempo a la acción en el movimiento ciudadano, a aquellos que ni pueden ni quieren dedicar su tiempo al control del poder orgánico y que aborrecen el ambiente cerrado de tales élites", mantiene Caballero.

ALCOBENDAS

De este modo, subraya que Alcobendas es un ejemplo de todo ello. "El secretario general, desea ser alcalde, la dirección del Comité decide ponerle como candidato y prescindir de un alcalde apoyado por sus ciudadanos y elegido en 7 mandatos consecutivos. Para ello, en dos años duplican el número de afiliados a través de los consabidos métodos familiares y de intereses y, finalmente, consiguen el apoyo del núcleo de la dirección regional del PSM en el sobrentendido de apoyos mutuos si vienen mal dadas", relata el aún alcalde del municipio.

"El resultado, un acuerdo que intentaba obligar al alcalde, que aún así conservaba el 40% del apoyo de su agrupación, a ir solo con dos de sus concejales de confianza o a dejar la candidatura en manos del secretario general", resume.

De este modo, solicita a Narbona el anuncio inmediato de que el Secretario General Manuel Aragüetes no volverá a ser candidato, la elección de un portavoz diferente para el grupo de concejales socialista de Alcobendas y el nombramiento de una gestora para la Agrupación de Alcobendas que facilite la elección de una nueva dirección que permita la renovación del Partido.

"Tras 28 años, no podía engañar a mis vecinos pidiéndoles que me renovaran su confianza para gobernar la ciudad, cuando yo sabía y muchos de ellos también, que serían otros, en quienes no confío, quienes la gobernarían en mi nombre. Hice lo que mi conciencia me exigía: Dejar la candidatura en manos del secretario general. El resultado está ahí: una contundente derrota, 13 puntos de diferencia, el PP con el 51%", explica Caballero.

Sin embargo, los resultados no han servido para que decida no volver ser candidato, y "utiliza su control del grupo de concejales y del Comité Local para ser elegido portavoz del grupo de concejales y, obviamente, nada de dimitir como Secretario General: Todo lo contrario de lo decidido por Rafael Simancas con el apoyo de la Ejecutiva Federal y del Presidente del Gobierno".