Actualizado 26/01/2012 21:03 CET

Varias enmiendas al Congreso piden más federalismo e Izquierda Socialista habla de "nación de naciones"

Diversas federaciones abogan por reformar o incluso suprimir el Senado y aumentar en 50 el número de diputados

MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

Más de una decena de enmiendas presentadas por los congresos provinciales del PSOE a la Ponencia Marco del 38 Congreso federal de febrero hacen una clara defensa del Estado autonómico, aunque también una apuesta decidida por impulsar desde el partido un modelo territorial de España que avance hacia un modelo federal. La corriente Izquierda Socialista está de acuerdo en este punto, pero habla directamente de España como una "nación de naciones".

Algunas de estas enmiendas, entre ellas de Navarra y A Coruña, abogan por reconocer al PSOE como un partido que apuesta por avanzar hacia "la forma republicana de Estado". Es más, consideran que ya es "momento de revisar" la Constitución de 1978 porque "la configuración de un Estado español republicano, federal y laico vuelve a estar en la vanguardia de las reivindicaciones de la ciudadanía".

Entre las enmiendas que apuestan por un cambio en el modelo, el PSOE de Mallorca sugiere "la República Federal como forma de organización del Estado". Incluso, los socialistas cántabros proponen plantear en el seno del partido y de la sociedad un debate acerca de la posibilidad de celebrar un referéndum sobre la conveniencia de continuar con el sistema de Monarquía parlamentaria o instaurar un modelo republicano.

A pesar de estas referencias que instan a avanzar hacia la República, son más numerosas las enmiendas de diversos congresos provinciales que mencionan la importancia de consolidar el Estado autonómico como vía para ir hacia un Estado federal o afianzar el federalismo que creen que ya existe.

Todas las enmiendas referentes al modelo territorial de España defienden el Estado de las Autonomías, si bien una procedente del Congreso considera que este modelo está en un "impasse" y que es necesario "iniciar los trabajos para la reforma del título VIII de la Constitución", el referente a la organización territorial del Estado, para lo cual ven "imprescindible" el apoyo del PP y "extremadamente conveniente la participación de las fuerzas nacionalistas".

Muchas de las enmiendas que defienden este modelo opinan que el Estado autonómico ha ido avanzando y se ha convertido en la práctica, a lo largo de sus más de 30 años de existencia, en un Estado federal. Por encima de todo, apuestan por defender el modelo autonómico frente a lo que consideran una amenaza de la "derecha" que, a su juicio, lo está poniendo "en cuestión" debido a la crisis económica.

Como ya ocurriera en campaña electoral, el debate sobre el futuro de las diputaciones provinciales también ha estado presente en los 'congresillos' del PSOE. De este modo, los socialistas de Lugo consideran que se trata de unos "organismos del pasado que no tienen razón de ser en el siglo XXI", ya que opinan que sus funciones "podrían ser asumidas por los ayuntamientos, que deberán mancomunar algunos de estos servicios, y otras serán asumidas por las comunidades autónomas".

PROYECTO COLECTIVO Y CON UNA MISMA VOZ

Este avance hacia el Estado federal no quiere decir que algunas federaciones no pidan una voz única dentro del PSOE. Así, los socialistas madrileños creen que, aunque el partido debe ser capaz de "tener presencia y fuerza en todos los territorios de España", los ciudadanos han de percibirlo como "un partido nacional, capaz de vertebrar España como proyecto colectivo, capaz de decir lo mismo en todas partes".

"Defendemos y defenderemos la España de las autonomías. Hemos sido y somos decisivos en su diseño y en su construcción. Ahora se trata de hacer que el edificio funcione y que sea habitable y confortable para todos", añaden.

CRÍTICAS A LAS REFORMAS ESTATUTARIAS

Los socialistas de Zaragoza también reprochan en una de sus enmiendas la multitud de voces que se han escuchado en el PSOE federal en los últimos años, aunque desde otra perspectiva. Así, se muestran muy críticos con el proceso de reformas estatutarias iniciado en la primera legislatura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

A su juicio, además de la situación económica, una de las causas de la derrota en las elecciones del 20 de noviembre fue "la reforma del Estatuto de Cataluña y la gestión que el Gobierno hizo de la misma, así como la cadena de reformas estatutarias que siguió a ésta".

Para el PSOE de Zaragoza, todo este proceso "difuminó demasiado ante los ciudadanos la idea de país de los socialistas y produjo desconfianza y confusión en todas las regiones, incluida la propia Cataluña". "El PSOE, como factor de cohesión nacional, quedó en entredicho", apunta.

IZQUIERDA SOCIALISTA

Por su parte, Izquierda Socialista, única corriente interna dentro del PSOE, habla directamente de España como "nación de naciones", tanto en su enmienda a la totalidad de la ponencia como en otra presentada a través del PSOE de Granada.

La corriente pide avanzar "hacia un federalismo pluralista y cooperativo" que se centre en la "cohesión", en la "solidaridad entre ciudadanos" y que vele por la igualdad de derechos, pero también que reconozca la "legítima diversidad de sus territorios". A su juicio, ese modelo tiene que ofrecer también pautas para una "cooperación eficaz" entre el Estado y las comunidades autónomas, integrando a los ayuntamientos.

Pide también una reforma constitucional del Senado para convertirlo en cámara territorial, representante de la "pluralidad inherente a una 'nación de naciones' como es España".

CÁMARA "POCO ÚTIL"

El futuro de la Cámara Alta aparece en numerosas enmiendas introducidas por los congresos regionales. Hay diversas alusiones a su reforma para "convertirla en una verdadera Cámara de representación territorial" dado el carácter "poco útil" que representa su actual estructura.

"Es una Cámara, en estos momentos, inútil; no molesta, podría seguir doscientos años, pero no está cumpliendo la función que debería cumplir de cohesión", sostiene una propuesta de los socialistas de Badajoz.

Incluso, hay alguna alusión a su supresión definitiva por considerarla una institución "obsoleta y carente de sentido", como reflejan propuestas de las federaciones de Jaén, Menorca o Cantabria. Y también se pide una modificación de su composición, pidiendo unas federaciones que todos sus miembros sean elegidos mediante sufragio directo y, otras, que sean los parlamentos autonómicos los encargados de designar a sus representantes.

Los socialistas cántabros, en concreto, apuestan por eliminar la Cámara Alta pero también incrementar en 50 el número de diputados, de modo que los 350 de los que ahora consta el Congreso sigan siendo elegidos como hasta ahora, mientras que el otro medio centenar se presenten dentro de una circunscripción a nivel nacional.