MADRID 18 Jul. (EUROPA PRESS) -
El portavoz del PSOE en la Comisión de Defensa del Congreso, Jesús Cuadrado, considera que el relevo de la cúpula militar que va a aprobar hoy el Consejo de Ministros demuestra la "firme apuesta" que la ministra del ramo, Carme Chacón, hace por la máxima modernización tecnológica y la internacionalización de las Fuerzas Armadas Españolas.
Cuadrado compareció en la Cámara Baja para saludar y aplaudir los nombramientos del general José Julio Rodríguez como jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), y de los generales Fulgencio Coll y José Jiménez y el almirante Manuel Rebollo como jefes de los Ejércitos de Tierra y de Aire y de la Armada, respectivamente.
Según el portavoz socialista, la designación de estas personas demuestra "el paso firme con el que la joven ministra de Defensa está marcando las prioridades en la política militar" y deja clara su intención de que los Ejércitos españoles se "anticipen a los riesgos y a las emergencias".
EL ASCENSO DE UN MARINERO.
Cuadrado destacó especialmente el ascenso a la máxima responsabilidad de la Armada de una persona que, como Rebello, "empezó como marinero". "Esto es una señal inequívoca del modelo de Fuerzas Armadas que quiere el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y es un ejemplo para los miles de marineros que tendrán claro que en el ámbito militar hay una carrera basada en el mérito y la capacidad", enfatizó.
Asimismo, señaló que la designación de José Julio Rodríguez como nuevo JEMAD es un mensaje de respaldo a la modernización tecnológica y la internacionalización de las Fuerzas Armadas e implica una "manera de entender las misiones en el exterior" como "un trabajo al servicio de la construcción de la paz, que es mucho más complicado que hacer la guerra".
El portavoz socialista aprovechó también para volver a congratularse de la decisión del Gobierno de destruir las bombas de racimo y remarcar que este tipo de actuaciones no son "flor de un día". En este punto, recordó que el programa electoral del PSOE incluye el compromiso de aplicar una política de Estado dirigida a garantizar el "humanitarismo internacional".