Actualizado 28/01/2007 14:22 CET

El PSPV asegura que "los ataques histéricos de Camps son la confirmación de que da por perdidas las elecciones de mayo"

VALENCIA, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

El portavoz adjunto del grupo parlamentario socialista en las Corts Valencianes, Antoni Such, aseguró que "los ataques histéricos del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, son la confirmación de que da por perdidas las elecciones de mayo", al tiempo que le aconsejó que "mire la viga en ojo propio antes de buscar la paja en el ajeno", según informaron hoy fuentes de la organización política a través de un comunicado.

Such, aludió así a las declaraciones realizadas ayer por el presidente del PPCV, Francisco Camps, en la proclamación de los candidatos de municipios de más de 20.000 habitantes, cuando aseguró que "es bueno que nuestros conciudadanos sepan que el 27 de mayo hay esta opción clara, coherente, seria, conocida, como es la del PP, y otra cosa que va conformando como una especie de monstruo político en el ambiente político de nuestra comunidad".

Sobre el el acto, el portavoz socialista opinó que Camps tuvo realizarlo en Castellón "ante la imposibilidad que tiene de pisar la provincia de Alicante, donde sus adversarios políticos encabezados por el expresidente de la Generalitat y portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, le han sumido en la mayor crisis que atraviesa el partido desde que está al frente, hasta el punto de que ha tenido que intervenir directamente Rajoy para poner orden".

Such se mostró sorprendido de que el Jefe del Consell haya empezado una campaña de "insultos y desacreditaciones" hacia los demás partidos políticos que "muestran su intención" de concurrir a las elecciones autonómicas y municipales de mayo, cuando lo que debería hacer es "mirarse en el espejo y preguntarse qué ha hecho mal en estos cuatro años de legislatura para que su partido esté totalmente roto y sus principales valedores estén implicados en los mayores escándalos políticos de la democracia".

En este sentido, se refirió al presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra, al alcalde de Torrevieja, Hernández Mateo, el de Alicante, Luis Díaz Alperi, o el de Orihuela, José Manuel Medina, "todos investigados por las justicia por presuntos delitos que van desde el tráfico de influencias o el cohecho hasta la prevaricación", apostilló.

Además, el portavoz socialista se mostró convencido de que la reacción "histérica de Camps es la constatación más evidente de que el PP va a perder las elecciones del 27 de mayo" y de que "un nuevo Gobierno progresista al frente de la Generalitat cerrará una etapa oscura y triste caracterizada por la mentira, el engaño, el despilfarro y el descontrol que ha caracterizado el PP en todas aquellas administraciones que ha gestionado".

Así, continuó, "al igual que el PP fue apartado del Gobierno central por los ciudadanos y ciudadanas en marzo de 2003, harán lo mismo en la Comunitat Valenciana, hartos de tener que despertarse cada mañana con una nueva imputación, un nuevo pelotazo o un nuevo escándalo con un alcalde del PP, con un presidente de la diputación del PP o hasta incluso con un conseller del PP como protagonista, sin que el presidente tome la más mínima medida de higiene democrática para esclarecer cada uno de estos asuntos".

De hecho, añadió que con la decisión del juez de "retomar las investigaciones que apuntan al intento del conseller de Educación, Cultura y Deportes, Alejandro Font de Mora, de comprar a una concejala de la oposición, ya son dos los consellers de Camps directamente implicados en casos de presunta corrupción", ya que, según indicó, la consellera de Cooperación y Participación, Gema Amor, "está tocada de lleno por la presunta trama de facturas falsas de Terra Mítica", con lo que "a este paso es posible que antes de las elecciones Camps tenga a medio Consell en el banquillo", apostilló.

De esta manera, Antoni Such le pidió a Francisco Camps que "no insulte a la inteligencia de los ciudadanos y ciudadanas de esta Comunitat poniendo primeras piedras a diestro y siniestro y prometidos, entre otras muchas cosas, centros de especialidades en municipios de más de 20.000 habitantes, cuando después de doce años de Gobiernos del PP en la Generalitat sólo han sido capaces de hacer dos hospitales", y "uno de ellos de gestión privada", apuntó.