Actualizado 08/12/2007 20:23 CET

Quintana afirma que el Himno Galego es "el canto de una Galicia que quiere ser dueña de sí misma"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 8 Dic. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de Igualdade e Benestar Social del Gobierno gallego, Anxo Quintana (BNG), considera que, cuando está a punto de cumplirse el centenario de su primera interpretación, el Himno Galego es "el canto de una Galicia que quiere ser dueña de sí misma".

A través de un comunicado, Quintana aludió hoy al himno como el canto de una Galicia "que se siente responsable de su porvenir y el sonido de un país que está seguro de tener un futuro de bienestar si confía en la capacidad de sus gentes". Añadió que esta pieza musical la sigue cantando una Galicia que quiere ser "dueña de si misma" y aprovechó para hacer un llamamiento para que "los buenos y generosos podamos ejercer nuestras libertades como nación".

Analizó que hace un siglo la sociedad gallega comenzó a reconocerse como "sujeto de derechos políticos" y se mostró "deseosa de dotarse" de instituciones propias para gobernarse y "echó mano de símbolos de identidad" para "destacarse como nación". También recordó el importante papel de los gallegos de la diáspora que en aquel entonces perseguían el sueño común de que "la nación de Breogán tuviese voz propia". Por eso, quiso reconocer la labor de las comunidades gallegas de América, a las que calificó de "retaguardia cultural y política de un pueblo que comenzaba a expresarse".

Anxo Quintana resaltó, asimismo, como alrededor de la bandera y del himno de Pondal y de Pascual Veiga se reunió el pueblo gallego para reclamar su personalidad nacional y reclamar un futuro de felicidad. "La bandera y el himno son los símbolos que representan a Galicia en el mundo, representan oficialmente a las gallegas y a los gallegos", aseveró.

Por último, el vicepresidente constató que en este inicio del siglo XXI, Galicia cuenta ya con instituciones nacionales de gobierno, pero avanzó el interés por "ampliar sus capacidades soberanas para construir un nuevo espacio de ciudadanía que nos permita el ejercicio real de nuestros derechos". También defendió el avanzar en la normalización de la cultura y de la lengua gallega, "para desarrollar el potencial de nuestra economía como garantía de bienestar, igualdad y solidaridad".