Actualizado 13/03/2007 23:41 CET

Rajoy celebra la detención de tres etarras en Francia pero le hubieran gustado "muchas más" en esta legislatura

MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP, Mariano Rajoy, celebró hoy la detención de los tres presuntos etarras Marcos Sagarzazu Oyarzabal, Ignacio Tellechea Goñi y Francisco Javier Irastorza Dorronsoro en Hendaya (Francia), aunque matizó que estos arrestos no tienen nada que ver con el hecho de que el Gobierno haya aceptado el "chantaje" de la banda terrorista en el caso de Iñaki de Juana Chaos.

En declaraciones a Antena 3 recogidas por Europa Press, el líder de la oposición reconoció que le gustaría que se hubieran producido "muchas más" detenciones de etarras a lo largo de la presente legislatura. En este sentido, calificó de "acontecimiento dramático" que 19 de los 25 miembros de Jarrai, Haika o Segi, "la organización terrorista juvenil de ETA, condenados recientemente por el Tribunal Supremo se fugaron tras la decisión judicial y no pudieron ser detenidos. "Al cabo de un mes hicieron una comparecencia pública y se entregaron", criticó.

El máximo dirigente de los 'populares' censuró que, con la llegada del PSOE al Gobierno, se haya "pasado" de una política en la que decíamos "que no se negocia ni se paga precio político a una organización terrorista por matar o dejar de matar" a una "política distinta que es la negociación".

Rajoy ejemplificó esa cesión ante las demandas de la banda recordando que se han producido "peticiones de penas más bajas por los fiscales", la "legalización" del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), así como que hemos oído como Zapatero decía que De Juana "estaba a favor proceso paz" o "que Otegi era un hombre de paz".

"Se ha equivocado la política terrorista. Se ha hecho contra el sentir de la mayoría de los españoles, contra lo que decía el PSOE en su programa electoral", resumió.

Por último, lamentó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no aprovechara la oportunidad que tuvo tras el atentado de Barajas del pasado 30 de diciembre, en el que fallecieron dos personas, para rectificar su política antiterrorista. "El 30 diciembre pensábamos que se iba a producir una rectificación, lo tenía muy fácil, tendría el apoyo de todos los partidos, todos los ciudadanos, de la lógica, de la decencia del sentido común y no lo quiso hacer", criticó.