Rajoy respalda el rechazo de Zapatero a Ibarretxe pero le acusa de no ser contundente en la defensa soberanía nacional

Actualizado 16/10/2007 22:03:15 CET

Expresa su sorpresa por que el lehendakari diga que lo mismo "se negoció con ETA y Batasuna" y lamenta que Zapatero no le haya llamado

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

El líder del PP, Mariano Rajoy, respaldó esta tarde el 'no' a la propuesta soberanista del lehendakari, Juan José Ibarretxe, que ha manifestado en el Palacio de la Moncloa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, si bien criticó que no haya sido contundente en la defensa de la soberanía nacional, máxime cuando el presidente vasco ha llegado a argumentar que eso ya se negoció con ETA y Batasuna hasta hace cuatro meses.

En una rueda de prensa en la sede nacional del PP convocada específicamente para valorar el resultado de la reunión entre Ibarretxe y Zapatero, el presidente de los 'populares' expresó su "sorpresa" por las palabras de Ibarretxe, quien, a su juicio, ha reconocido que "el PNV y el PSE han negociado políticamente con ETA y con Batasuna y que, por tanto, él también tiene derecho a que negocie políticamente con él".

"Quiero decir que ni ETA ni Batasuna tenían ningún derecho a negociar políticamente sobre España, que esa negociación con el Gobierno nunca debió de haberse producido e Ibarretxe, aunque sea un dirigente de un partido democrático, tampoco tiene ningún derecho a negociar sobre España y, por tanto, esa negociación no se puede producir", proclamó.

En este sentido, confió en que, pese a que Ibarretxe ha situado su entrevista con Zapatero en el comienzo de una negociación, hoy no haya empezado "ninguna negociación", porque España "no se puede negociar". "España es lo que digan los españoles, que tienen derecho a decidir sobre todos y cada uno de los territorios de España", señaló.

"ESPAÑA, DE TODOS LOS ESPAÑOLES".

Rajoy recalcó que lo que pretende el presidente vasco con su consulta soberanista es que "los españoles no puedan decidir de una parte importante de España como es el País Vasco". Pero España, insistió de nuevo, "no es negociable" porque es de "todos" los españoles y "la soberanía nacional no se puede romper".

El líder del PP no quiso entrar a valorar si Zapatero ha actuado esta mañana con suficiente convicción ante el lehendakari alegando que esa opinión depende "del juicio de cada uno". "Yo juzgo a las personas fundamentalmente por lo que han dicho y han hecho y es verdad que los antecedentes de Zapatero no nos animan a ser en exceso optimistas", dijo, tras subrayar que "nunca" antes los nacionalistas habían formulado reivindicaciones "tan desmesuradas" y con tanta "virulencia".

En este contexto, expresó su deseo de que el presidente del Gobierno a estas alturas "haya cambiado de opinión" y "no vuelva a meterse en berenjenales" como los que se ha metido, a su juicio, en esta legislatura y hace que su credibilidad sea "más que dudosa".

HAY INSTRUMENTOS PARA FRENAR EL REFERENDUM.

Al ser preguntado qué haría en el hipotético caso de que el PP gobernase e Ibarretxe plantease su consulta, Rajoy señaló que el que se tendría que "preocupar" del incumplimiento de la ley sería el lehendakari que es, dijo, el que tiene "el problema" y no el Gobierno central. De hecho, cree que hay "instrumentos suficientes" en el ordenamiento jurídico para evitar que el referéndum del lehendakari se celebre.

Dicho esto, el líder de la oposición aseguró que el Ejecutivo socialista debe "rectificar" la política que ha mantenido en esta legislatura apostando por "negociar políticamente con organizaciones terroristas" y "dar alas a los que no creen en España". "Siempre y cuando Rodríguez Zapatero rectifique y mantenga una posición contundente en defensa de la soberanía nacional y el derecho a decidir de los españoles, yo le apoyaré", apuntó.

Preguntado si compartía las declaraciones del portavoz del Grupo Popular, Eduardo Zaplana, en las que calificaba las palabras de Zapatero de respuesta "timorata", Rajoy volvió a insistir en que a las personas se las juzga "por sus hechos" y el "cuestionamiento de España" que se ha producido con el Gobierno socialista, dijo, "no ha sido positivo para España".

A continuación, fue interrogado si le había gustado el rechazo de Zapatero a Ibarretxe y replicó: "Eso es lo que yo le pedí y yo le hubiera dicho. Lo que hubiera resultado sorprendente es que le hubiera dicho que podía celebrar un referéndum".

El líder de la oposición confesó durante la conferencia de prensa que el presidente del Gobierno no le había telefoneado "desde antes del verano para hablar de ningún tema, ni siquiera de este importante asunto".