Rajoy rinde homenaje al exministro recordando qué decían militantes de PP: "A nosotros lo que nos falta es un Rubalcaba"

Rajoy dice que Rubalcaba fue "un hombre de Estado" y un adversario "digno de respeto y admiración"
Oscar del Pozo - Europa Press
Actualizado 10/05/2019 18:56:33 CET

Lo ve como un modelo de político "ahora en desuso" porque "ni vivía obsesionado por la imagen, ni se perdía por un regate cortoplacista"

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha rendido homenaje este viernes al exvicepresidente y exministro del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba recordando lo que decían militantes del Partido Popular: "A nosotros lo que nos hace falta es un Rubalcaba".

Así se recoge en un artículo 'Rubalcaba, un rival admirable' que recogen el diario El País y La Vanguardia, donde subraya que el exministro --con el que compitió por la Presidencia del Gobierno en las elecciones generales de 2011-- fue un hombre de Estado "en los momentos más decisivos" que pasó por España en los últimos años.

"HÁBIL NEGOCIADOR" Y "RIVAL TEMIBLE"

"'A nosotros lo que nos falta es un Rubalcaba'. Esa sentencia, que en bastantes ocasiones he escuchado a militantes del PP en momentos de dificultad, merece ser rescatada en homenaje a Alfredo Pérez Rubalcaba, como prueba de la admiración sincera que llegó a despertar entre sus adversarios y como reconocimiento de su valía personal más allá de nuestras diferencias políticas", comienza Rajoy su artículo.

El exjefe del Ejecutivo considera que Rubalcaba ha sido una de las personalidades "más importantes" de la reciente historia de España y como tal "merece ser honrado y reconocido". Aunque señala que no llegó a ser presidente del Gobierno, hasta su retirada de la política, fue una persona "decisiva" en los distintos ejecutivos socialistas y también en las labores de oposición.

"Inteligente, hábil negociador e implacable dialéctico, era un rival temible: brillante y afilado como un bisturí, pero sincero a la hora de negociar y todo lo leal que se puede ser entre contrincantes políticos", asegura Rajoy.

El expresidente reconoce que discreparon "en casi todo" y que a lo largo de muchos años se "atizaron muy duro en el Parlamento y en debates electorales", pero a pesar de esas "profundas diferencias ideológicas" compartieron "bastantes experiencias en común".

"Ambos desempeñamos las carteras de Educación, de Presidencia y de Interior. Ambos fuimos también Vicepresidentes de Gobierno y portavoces del Ejecutivo. Cada uno desde los distintos lugares donde nos fueron situando los españoles con sus votos, cumplimos la misión de gobernar o de controlar al Ejecutivo con respeto y responsabilidad", añade.

CONTRIBUCIÓN AL PROCESO DE ABDICACIÓN DE DON JUAN CARLOS

Rajoy sostiene que fue "un hombre indispensable para el PSOE en las épocas más duras de su reciente historia" y "un hombre de Estado en los momentos más decisivos que pasó por España en los últimos años". Según recuerda, "su última e importante aportación a la democracia española fue su contribución al feliz resultado del proceso de abdicación del Rey Juan Carlos y la proclamación de Don Felipe".

El expresidente del Gobierno considera que con su marcha, la vida pública española "perdió quilates de brillantez" porque respondía a "un modelo de político ahora en desuso: ni vivía obsesionado por la imagen, ni se perdía por un regate cortoplacista".

Según Rajoy, sabía mirar más allá del próximo cuarto de hora y contaba con un discurso "sólido" que merecía ser escuchado porque destacaba "por encima de consignas publicitarias y eslóganes ramplones". Por todo ello, cree que fue un "adversario admirable".

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