CÁDIZ 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El juicio que se celebra en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Cádiz contra 18 imputados por pertenecer al conocido como el 'clan del Cagalera' se reanudó hoy con la audición de las escuchas telefónicas que sirvieron para desarticular la red y detener a los imputados tras realizar dos operaciones de droga en la desembocadura del río Guadalquivir.
Frases como "lo tengo todo arreglado", "me iban a llamar cuando terminara la luna" o "cuánto metros cúbicos de hormigón" caben en el vehículo de tu amigo, se escucharon en la Sala de la Audiencia, aunque en ninguna de las conversaciones oídas se pudo escuchar palabras relacionadas con droga o hachís.
En la mayor parte de las conversaciones telefónicas escuchadas hoy lo que se podía oír era como los interlocutores de las mismas intentaban quedar con otros grupo de personas o como uno de ellos manifestaba que "tenía camiones", que lo tenía "todo arreglado" o que alguien iba a ir a comprar 6.000 euros para probar. En este sentido, en una de las conversaciones, uno de los interlocutores hablaba de que a un comprador que habían tenido, después de repartir la mercancía por varios sitios, le habían dicho que era buena, aunque hablaba de "pintura" como mercancía.
El juicio comenzó el pasado 11 de septiembre con la petición de nulidad del mismo por parte de los abogados de las defensas, lo cual fue denegado por el Tribunal de la Sala, haciendo que continuara la vista. Con ello, la mayor parte de los imputados (16 de un total de 18) se acogieron al derecho de no contestar a las preguntas realizadas por parte de la Fiscalía y de los diferentes abogados defensores.
En relación con las escuchas, después de que el presidente de la sala, Manuel de la Hera, ofreciera a las partes la posibilidad de oírlas íntegramente si era solicitado, el fiscal se acogió a dicho ofrecimiento, por lo que fue él quien fue solicitando a la Sala los diferentes cortes que quería ir escuchando.
Las escuchas telefónicas se prevén que sea lo que marque el caso, ya que los abogados defensores siguen defendiendo que dichas intervenciones son "nulas porque no había ningún motivo" para realizarlas y que el Tribunal de la Sala se equivocó al aceptarlas.
ORGANIZACION Y HECHOS
La organización de los narcotraficantes supuestamente estaba dirigida por Juan Manuel Vargas, alias 'el cagalera', y su hijo Francisco Javier Vargas, alias 'paquito el diarrea', que se sentaron en el banquillo de los acusados junto a 16 imputados más.
Además, ambos supuestos dirigentes ya han sido juzgados con anterioridad también por delitos de tráfico de droga, ya que 'el cagalera' fue absuelto en la denominada 'Operación Pitón' y 'el diarrea' fue condenado en 1998 por tráfico de cocaína y está acusado en una de las piezas de la 'Operación Semilla'.
La petición del Ministerio fiscal para los imputados, a la que tuvo acceso Europa Press, oscila desde los seis años y nueve mese de prisión para 'el cagalera' a los seis años para 'el diarrea' y cinco imputados más y cinco años de cárcel para el resto de los acusados.
Los hechos enjuiciados se produjeron en el año 2004, aunque las investigaciones de la Guardia Civil se remontan a agosto de 2003. Los primeros detenidos se produjeron en enero de 2004 tras la interceptación de una embarcación que pretendía realizar un alijo en el río Guadalquivir.
Tras una persecución de la Guardia Civil, en la que finalmente tuvo rescatar a los tripulantes de la embarcación, que se hundió en la huida, aprehendieron 1.000 kilos de hachís en once fardos que fueron arrojados al agua por los traficantes durante la persecución.
Ya el 23 de marzo de 2004 fueron detenidos el resto de los acusados cuando descargaban hachís (más de 2.100 kilos) tras haber sido transbordado por una embarcación que logró huir en dirección a Marruecos.