Sánchez reivindica un "papel determinante" para España en la nueva Comisión Europea

Actualizado 09/05/2019 22:51:14 CET

SIBIU (RUMANÍA), 9 (de la enviada especial de EUROPA PRESS Laura García Martínez)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha mostrado este jueves convencido de que España jugará un "papel determinante" en la nueva Comisión Europea, cuya composición se empezará a negociar tras las elecciones al Parlamento Europeo del 26 mayo, y para cuya presidencia ha dicho que apoya al candidato socialdemócrata, el holandés Frans Timmermans.

"Yo creo que, sin duda, España tiene que jugar, debe jugar y estoy convencido de que va a jugar, un papel determinante como representación en la futura Comisión Europea", ha afirmado en declaraciones a la prensa en Sibiu (Rumanía), al ser preguntado por si se siente reforzado para reclamar más peso de España en la UE tras su victoria en las elecciones de abril.

Aunque serán los propios mandatarios los que defenderán los intereses de cada país, fuentes de Moncloa han apuntado que Sánchez ha recibido el encargo de los miembros de los socialistas europeos para hacer valer el peso de la familia europea en el reparto.

Los líderes de los Veintisiete se reúnen en una cumbre informal en la ciudad rumana para reflexionar sobre el futuro de Europa, cuando se confirme la salida de Reino Unido, y será también el momento de una primera discusión sobre el modo en que el presidente del Consejo, Donald Tusk, quiere conducir las negociaciones para el reparto de los principales cargos de la UE.

Tras las elecciones europeas de mayo, la Unión Europea deberá designar a los sucesores del propio Tusk, de Jean-Claude Juncker al frente del Ejecutivo comunitario, del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y de la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini.

Los líderes rechazan una designación automática al frente de la Comisión del candidato del partido europeo que gane en las elecciones europeas de mayo, aunque Sánchez se ha mostrado cauto y ha dicho que el PSOE respalda al cabeza de lista de los socialistas europeos, el holandés Frans Timmermans.

Sánchez ha subrayado la importancia de que la familia socialdemócrata europea y las fuerzas progresistas tengan una "representación importante en la próxima arquitectura institucional de la UE".

Preguntado por si España contempla disputar la presidencia de la Comisión con el ministro de Exteriores, Josep Borrell, como candidato, Sánchez ha evitado la respuesta directa y ha subrayado que defiende a Timmermans como candidato. "Es lo que queremos toda la familia socialdemócrata y es lo que vamos a defender", ha zanjado el presidente del Gobierno.

Los países no han desvelado aún sus cartas formalmente, tampoco España, pero Sánchez, en un mitin, apuntó al ministro de Exteriores y cabeza de lista del PSOE a las europeas, Josep Borrell, como posible representante español en el Ejecutivo comunitario. Varias fuentes consultadas por Europa Press creen que podría ser un vicepresidente político en la nueva Comisión.

Sin embargo, el hecho de que cuente ya con un largo recorrido en la política nacional y comunitaria --fue presidente del Parlamento Europeo-- puede jugar en su contra, según diversas fuentes diplomáticas consultadas por Europa Press, que creen que España tendría más opciones si su candidata es una mujer y no un candidato que "no ofrece nada nuevo".

"Hay que demostrar que esta vez es diferente, presentar un candidato que sea diferente, que no sea un hombre de pelo gris, de 70 años, de los Pirineos o de los Alpes", opinaba un diplomático en Sibiu, para subrayar el valor de una candidata mujer frente a perfiles equivalentes masculinos, como el de Borrell o el del negociador europeo para el Brexit, Michel Barnier, del que también se habla con fuerza en las quinielas.

PRESENCIA DE MUJERES Y OTROS EQUILIBRIOS

La de Sibiu es una cita informal en la que no se tomarán decisiones, pero el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quiere abrir ya la reflexión y pedirá a los líderes que vuelvan a verse dos días después de las elecciones al Parlamento Europeo del 26 de mayo, para darle un mandato claro para conducir las consultas e idear un "paquete" aceptable para todos.

Para ello, Tusk tendrá que cumplir varios equilibrios a la hora de diseñar un reparto de asientos que responda a todas las expectativas, es decir, que se vean representados tanto los grandes países como los pequeños, que haya diversidad geográfica y que estén presentes las principales familias políticas.

En este juego de contrapesos, también será clave que la nueva jerarquía responda al principio de igualdad de género y que haya mujeres de peso que ocupen al menos dos de los cargos sobre la mesa.

Por ello, en las quinielas se oyen nombres como el de la exministra francesa de Defensa Sylvie Goulard, el de la actual ministra de Defensa alemana, Ursula Von der Leyen, o el de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

España tendría más opciones de ocupar un puesto de peso si su candidata fuera una mujer, según apuntan diversas fuentes en Bruselas, que nombran como ejemplo a la ministra de Economía, Nadia Calviño, aunque admiten que su perfil es más técnico que político y ello le resta posibilidades.

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