Tribunales.- Niegan el derecho de visita a los abuelos de la hija del presunto criminal de Los Pajaritos

Actualizado 25/01/2006 15:37:44 CET

SEVILLA, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Sevilla ha decidido mantener restringido, conforme a la solicitud del Ministerio Fiscal, el derecho de visita de los padres de Enrique R. --que presuntamente acabó con la vida de su esposa, Susana V. a principios de diciembre del pasado año en la barriada sevillana de Los Pajaritos--, sobre la hija menor de ambos, actualmente con los padres de la joven fallecida, que ostentan su guarda y custodia

En declaraciones a Europa Press, el letrado de la familia --que ejerce la acusación particular--, Wenceslao Moreno, expuso que la abogada defensora del acusado, actualmente en prisión preventiva, Isabel Muñoz, ha presentado en el juzgado un recurso contra esta resolución, que ha sido impugnado por parte de la acusación.

"Consideramos que las visitas a la menor por parte de los abuelos paternos no sería lógica ni beneficiosa para el estado emocional de la niña en los momentos actuales, en base al informe psicológico del forense, por lo que hemos impugnado este recurso de la defensa", declaró Moreno.

El caso, por otro lado, sigue bajo secreto de sumario, decretado el pasado 5 de diciembre por la magistrada María Eulalia Blat Peris y posteriormente prorrogado por espacio de otro mes debido a la falta de documentación que permitiera a la jueza instruir el caso en el plazo inicial.

La representación legal del acusado ya indicó que no recurriría el estado de prisión preventiva en el que se encuentra su patrocinado hasta no conocer los pormenores del sumario, pues implicaría recurrir la libertad sin saber en base a qué criterios.

Enrique R., de 21 años, fue puesto a disposición judicial el pasado 5 de diciembre e ingresó en prisión ese mismo día como presunto autor de la muerte de su mujer, Susana V., de 20 años, al dispararle un tiro con un revólver en la cabeza. El acusado siempre ha sostenido que todo fue "un accidente".

Tras el disparo --en el que la trayectoria de la bala fue ligeramente descendente, puesto que ella se encontraba sentada--, el autor llamó al 061 y, como tardaba en llegar una ambulancia, salió pidiendo ayuda. Los vecinos le ayudaron a trasladar a la herida al hospital Virgen del Rocío, donde murió al día siguiente.