MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -
El portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, afirmó hoy que no existe una "proximidad tan ideológica y partidista" entre los nuevos magistrados del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), nombrados a propuesta de los partidos políticos, y dichas formaciones políticas, y que, por tanto, "no están ahí por ser del PP ni del PSOE", sino por "participar" en las asociaciones profesionales. Para demostrarlo afirmó no conocer personalmente a "casi ninguno" de los miembros propuestos por su partido.
En declaraciones a TVE recogidas por Europa Press, el dirigente popular reconoció, en cambio, que ésta "no es la mejor fórmula", ya que "las más constitucional" sería que fuesen elegidos por los propios jueces y magistrados, algo en lo que él "insistió hace años". Sin embargo mantiene que su partido tiene que "respetar las leyes", que es "tanto o más importante" que una "prístina concepción de la división de poderes" y que "no está en sus manos" cambiar la "legalidad".
Trillo explicó que "una cosa es que los jueces sean independientes a la hora de juzgar y otra que su órgano de gobierno, que no tiene funciones jurisdiccionales, sea propuesto por los partidos" políticos. En esta línea, puso como ejemplo Estados Unidos, con un sistema que a su juicio "funciona bien", en el que los magistrados "son propuestos directamente" por el presidente del país, sin intervención del líder de la oposición, o Reino Unido, donde éstos son nombrados por la reina.
DÍVAR Y DE LA ROSA
De esta forma, y respecto al nombramiento de Carlos Dívar como presidente del CGPJ, recalcó que "todo el mundo" lo conoce "por su trayectoria profesional", y que sus "convicciones de conciencia", como su reconocida religiosidad, "tienen que ser un tema privado", que "no tendrá efectos" en la dirección del órgano de gobierno de los jueces. Asimismo, Trillo reconoció que "en el futuro habrá temas que pongan a prueba sus principios", como la modificación de la legislación sobre el aborto o la eutanasia, pero recordó que "lo único que tendrá que hacer" es sumar o no su voto a un informe preceptivo al respecto, "nada más". "Para la dirección y el impulso al gobierno de los jueces tienen que ver muy poco sus convicciones, y mucho más su independencia y trayectoria profesional", remachó.
En la misma línea se refirió a Fernando de la Rosa, vicepresidente del CGPJ y ex consejero de Justicia valenciano por el PP, del que resualtó su "experiencia de gobierno", característica que, afirma, les impulsó a proponerlo, por la "etapa que vamos a vivir de reestructuración del poder judicial". También destacó el apoyo que De la Rosa recibió como juez por parte de sus compañeros, y sus "pocas aristas políticas".
En relación al pacto entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, para la elección de dichos magistrados, Trillo reconoció que no se supieron los nombres hasta el último momento, aunque éstos "ya habían sido acordados en julio" por parte de ambos líderes.
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Respecto a la fórmula de elección de los miembros del Tribunal Constitucional, cuatro de ellos propuestos por las comunidades autónomas, el ex ministro de Defensa declaró que a su partido "no le gusta el procedimiento", pero que "es el legal". Así, explicó que el hecho de que haya "34 aspirantes para 4 plazas" es un "desquiciamiento" y que, por ello, el PP reduce a dos los candidatos, Francisco José Hernando y Enrique López, para no "quemarles inútilmente".
También recuerda que acordaron con el PSOE no vetar ningún nombre y se pregunta si los socialistas van a vetar a los magistrados que ellos propongan porque "no le gusten" al ministro de Justicia, Fernández Bermejo. Así, reconoce que a él "tampoco le gustaba" Pascual Sala, ex presidente del Tribunal Supremo y actual magistrados del Tribunal Constitucional. "¿Por qué los anteriores sí y Hernando no?", se preguntó Trillo. "Hernando y López no son de los nuestros, de verdad. Los jueces son muy suyos", remachó.
Respecto a las declaraciones de Mercedes Gallizo, secretaria general de Instituciones Penitenciarias, instando a aplicar otras formas de condena a los presos, por la saturación de las cárceles españolas, Trillo afirmó que "el razonamiento para cambiar el sistema de penas" no debe ser la "ocupación carcelaria", sino "otros parámetros", como los "valores sociales". Así, reconoció que "sin duda hacen falta más prisiones" e hizo hincapié en el dato de que un 37% de los reclusos sean inmigrantes, a su juicio, algo "impresionante".