Urkullu cree que el desarrollo de Euskadi como nación es "deber del Estado" y debe ser base de un Concierto Político

Urkullu
IREKIA
Actualizado 04/12/2017 13:42:50 CET

Defiende que la salida al actual "laberinto territorial" en el Estado se encuentra en el "horizonte confederal"

BILBAO, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

El lehendakari, Iñigo Urkullu, cree que el desarrollo orgánico como nación es "un derecho" de Euskadi y "un deber del Estado" que ha de suponer "la base de un nuevo Concierto Político de gran potencialidad competencial". Asimismo, el presidente del Gobierno Vasco ha insistido en que la salida al actual laberinto territorial se encuentra en el "horizonte confederal" y ha defendido dar "continuidad al crecimiento de Euskadi como nación".

Urkullu ha realizado esta reflexión en Bilbao, donde ha pronunciado la conferencia '40 años de autogobierno vasco. Una mirada hacia el futuro', dentro del ciclo organizado con ocasión del 40 Aniversario del diario Deia. A la cita han asistido, entre otros, el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria; la presidenta del Parlamento vasco, Bakartxo Tejeria; su homóloga en Juntas, Ana Otadui, y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto.

En su intervención, Urkullu, que ha indicado que su Ejecutivo sigue perseverando "para lograr el cumplimiento íntegro del Estatuto" de Gernika, ha indicado que el nuevo escenario se caracteriza, entre otras cuestiones, por una etapa de paz y por una crisis del modelo de Estado, el denominado "café para todos".

Tras incidir en que se debe seguir perseverando para lograr el cumplimiento íntegro del Estatuto, y del el autogobierno formal y legalmente reconocido a Euskadi "pendiente de materialización", Urkullu ha reivindicado el reconocimiento de Euskadi como nación y la necesidad de asentar el concepto de bilateralidad y su aplicación efectiva, así como "ubicar la cuestión del autogobierno vasco en el ámbito político de la Unión Europea".

El lehendakari, que defiende la "vía vasca", de "pacto y democracia" y apuesta por poner en valor la bilateralidad, ha apuntado que se trata de demostrar que el desarrollo orgánico de Euskadi como nación, como pueblo vasco es un "derecho nuestro y un deber del Estado, que ha de suponer la base de un nuevo Concierto Político de gran potencialidad competencial, basado en la confianza recíproca y el respeto a la mayoritaria demanda social y política de mayores cotas de autogobierno".

"Solo es posible avanzar desde el compromiso de una democracia de consenso, donde mayorías y minorías participen en la elaboración de las políticas del Estado y permitan una profundización democrática, no confundiendo lealtad con sumisión, ni colaboración con renuncia, reconociendo de forma explícita la realidad plurinacional del Estado", ha apuntado.

CONCIERTO Y CUPO

Tras recordar la reciente aprobación de las leyes del Concierto y el Cupo en el Congreso de los Diputados, ha lamentado las "injustificadas críticas y demagogia" utilizada por algunas formaciones, y ha recalcado que Euskadi sigue siendo una comunidad solidaria que "contribuye a los gastos del Estado por encima de lo que le corresponde, además de aportar al Fondo de Compensación Interterritorial".

"Euskadi va a mantener este espíritu de responsabilidad, riesgo unilateral y solidaridad del Concierto Económico. Vamos a seguir trabajando para mejorar el sistema y tratar de extenderlo, desde la experiencia concertada positiva, al ámbito de relación política, esto es, el Concierto político", ha afirmado.

Urkullu, que ha considerado necesario "insistir" en la defensa de la singularidad del autogobierno vasco, ha defendido la validez del ejercicio de "bilateralidad efectiva" que se aplica al Concierto y que "un Estado complejo como el español puede tener como referencia".

"No un café para todos sino un Estado que respete las singularidades. Que podamos trasladar la fórmula del Concierto Económico a un Concierto Político", ha argumentado.

A su juicio, la salida al "laberinto territorial" se encuentra así en el "horizonte confederal" --cuestión que ha reconocido haber planteado en el pasado a los expresidentes de Cataluña Artur Mas y Carles Puigdemont-- y, por ello, ésta puede ser una fórmula que "garantice un punto de encuentro en el que convivir desde los distintos sentimientos nacionales y los diferentes conceptos de soberanía que coexisten".

"El Estado español tiene que adentrarse en lo que es la quiebra del modelo autonómico del 'café para todos' para diseñar un estado moderno, a futuro", ha sostenido.

En este contexto, ha alertado de la "intencionalidad" que algunos representantes políticos pueden tener respecto a una hipotética reforma de la Constitución y ha incidido en que algunos pueden vincular una posible "recentralización" a lo que sucede en Cataluña, pero también a al hecho de que "algunas autonomías estén quebradas y son insostenibles".

Ante esta "pulsión recentralizadora", ha alertado de las voces que ponen en cuestión no solo la bilateralidad efectiva sino también una posible "federalización" del Estado.

Así, y cuestionado por la Ponencia de Autogobierno que se desarrolla en el Parlamento vasco, ha considerado que se está ya en fecha de que los grupos parlamentarios "pongan negro sobre blanco" sus posiciones. "Siempre he abogado por un consenso lo más amplio posible ya que no hay más fortaleza ante el Estado que lograr en Euskadi un acuerdo lo más amplio posible", ha afirmado.

De este modo, ha reconocido no estar preocupado por las voces que en Euskadi reclaman una vía unilateral, ya que, según ha indicado, "no hay más camino que la bilateralidad y una cosa es lo que esas voces dicen públicamente y otra lo que dicen en privado".

EUROPA

Asimismo, ha apostado por un modelo de Europa como federación de naciones, una Europa de gobernanza multinivel, basada en el principio de subsidiariedad que permita un reparto de competencias y soberanía.

"Una Europa capaz de integrar los elementos positivos de los modelos confederal y federal. La clave de la construcción de un proyecto común es que el protagonismo político y decisorio se comparta con las naciones sin estado que somos Europa", ha añadido.

A su juicio, Europa debe "repensar" su proceso de construcción con un "planteamiento nuevo" que debiera pasar por una "federación de naciones" al no estar basada en "estados homogéneos".

"Esto hay que trabajar desde quienes nos decimos naciones sin estado y otros hablan de regiones con capacidad legislativa singular... la realidad es plural y quizá nos falta una terminología común para hablar de los mismo", ha expresado.

SITUACIÓN ECONÓMICA

Por último, el presidente vasco ha valorado que desde el primer trimestre de 2013, la economía vasca presenta una "evolución positiva" y se ha dejado atrás la recesión, aunque todavía "no hemos recuperado todos los empleos perdidos durante la crisis" y ésa es la prioridad, "reducir el paro por debajo del 10% esta legislatura".

"Nos corresponde garantizar la transformación económica de Euskadi y un crecimiento sostenible con visión de medio plazo. Sabemos además que los Países más competitivos son los que tienen un mayor nivel de desarrollo e igualdad social. No hay estado avanzado de bienestar sin una economía fuerte que lo sustente", ha añadido.