BILBAO, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -
El presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, ha defendido la posibilidad de "una habilitación parlamentaria" de cara a dar "amparo" al presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, para la búsqueda del final de la violencia, una propuesta que le trasladó a Rajoy en la reunión que mantuvieron ambos la pasada semana. Por otra parte, ha afirmado que su partido no está dispuesto a "pactos cerrados" y que "es momento de seguir trabajando tejiendo redes de complicidades entre todas las formaciones políticas"
En declaraciones a Europa Press, Urkullu se ha referido, de esta forma, a la propuesta del presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, al PNV y al PSE-EE para gestionar de forma conjunta el final de ETA, de la que quedaría fuera la izquierda abertzale.
El líder jeltzale ha considerado que "es momento de mirar al futuro" y de hacerlo en "las claves en las que ya venimos trabajando desde el 20 de octubre pasado". A su juicio, ese trabajo tiene que hacerse "con discreción, inteligencia y pensando no en pactos cerrados", sino en "la búsqueda de un gran consenso entre todas las formaciones políticas, vascas y españolas".
En ese sentido, el presidente del EBB ha recordado que "esto es lo que hace 15 días" planteó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la reunión que mantuvieron, "la posibilidad de explorar una habilitación parlamentaria que busque esa mirada al futuro, en las condiciones que ya tenemos que trabajar en el presente".
"Y una mirada al futuro -ha precisado-, entre todas las sensibilidades políticas". Así, ha reiterado que en el PNV no están dispuestos a "pactos cerrados", sino que, en su opinión, "es momento de seguir trabajando, tejiendo redes de complicidades entre todas las formaciones políticas en la búsqueda de ese sí gran consenso final con una habilitación parlamentaria en las Cortes Generales del Estado y en el Parlamento vasco".
Según ha explicado, es la "disposición" del PNV que, "así como Rodríguez Zapatero gozó de un acuerdo en el año 2005, Mariano Rajoy, como presidente del Gobierno español, goce de un acuerdo si cabe con más apoyo del que gozó Zapatero en el año 2005".
Tras afirmar que le parece "muy bien lo que el PP y Antonio Basagoiti puedan estar planteando, así como lo que planteó el propio Partido Socialista y la portavoz del Gobierno vasco", ha insistido en que, como presidente del PNV, piensa que "no es el momento para ese tipo de estrategias".
"Más allá de escenificaciones de pactos que puedan dar interpretación a pactos cerrados, a pesar de que Antonio Basagoiti hable de una posibilidad a futuro, es mejor hacer un trabajo entre los partidos políticos y que, además de ese trabajo de esos partidos políticos, pueda haber una habilitación parlamentaria de cara a dar amparo al presidente del Gobierno español para la búsqueda de ese final de la violencia, como se le ofreció al propio Rodríguez Zapatero en la legislatura pasada", ha insistido.
FINAL DE LA VIOLENCIA
Por otro lado, ha recordado que el PNV "siempre" ha diferenciado "el superar el contencioso político que afecta al pueblo vasco desligado de lo que es el fenómeno de la violencia" y ha explicado que "esto es lo que, de alguna manera, nos lleva a plantear la necesidad de suprimir las excepcionalidades legales que, hasta ahora, nos están afectando en la representación institucional".
En referencia a la presencia de la izquierda abertzale en las instituciones, Urkullu ha planteado "por qué es posible una composición de los ayuntamientos y de las Cortes Generales del Estado y otra composición diferente del Parlamento vasco", aunque ha indicado que, "en cualquier caso, como PNV, esa superación de este estatus político en que vivimos lo lleva a la siguiente legislatura autonómica".