Actualizado 14/07/2008 17:37:15 +00:00 CET

Un vecino de Riba-roja cultiva unos girasoles de 4,10 metros de altura y siete manzanas en un solo fruto

EP

RIBA-ROJA (VALENCIA), 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

Prudencio Pérez es un vecino de la localidad valenciana de Riba-roja que ha conseguido cultivar en el pequeño huerto de su casa unos girasoles que alcanzan los 4.10 metros de altura y un manzano en el que han nacido siete manzanas juntas que forman una sola pieza.

"Parece un huerto mutante", comentó Prudencio, para quien el único secreto de estas plantas anormales es la utilización de "abono, agua y mucho cariño". No obstante, apunta que este año ha llovido "mucho" y que ha regado "bastante", lo que podría haber influido en este crecimiento anormal.

El manzano de Prudencio tiene 16 años y nunca hasta ahora había dado frutos de este tipo. Este año, además de las siete manzanas juntas en una única pieza, tiene varios frutos múltiples más: de dos y tres frutos juntos.

Lo que sí es plantado de este año son los girasoles, nacidos de unas semillas traídas por un vecino de Alemania. En este sentido, Nieves, la mujer de Prudencio, comentó a Europa Press Televisión que "como los alemanes son más altos que nosotros" puede que los girasoles hayan adoptado también mayor altura. La diferencia, es que los girasoles de su vecino Alemán tienen una altura normal.

Prudencio, amante de las plantas, explicó que la altura normal de un girasol es de metro o metro y medio, y que los suyos superan los cuatro metros. También son más grande de lo normal las hojas de la planta, con unos 40 centímetros, y las semillas. "Parecen del piponazo", bromeó al respecto.

ENDERAZADOS CON CAÑAS

La altura de los girasoles ha hecho que Prudencio haya tenido que enderezar las plantas con unas cañas para evitar que se rompan. Además de estos girasoles y de las manzanas, las tomateras de este hombre también tienen una altura algo más grande de lo habitual.

La casa de Prudencio y Nieves se encuentra bajo una torre de alta tensión y cerca del aeropuerto de Manises, aunque no sabe hasta qué punto estos hechos han podido influir en el crecimiento anormal de sus plantas. "Sí, pasan aviones cerca y la alta tensión, pero estamos 16 años aquí y ésta ha sido la primera vez", comentó al respecto.

Las "impresionantes" plantas de Prudencio han llamado la curiosidad de los vecinos de la zona, que acuden a verlas. Para Prudencio son un orgullo y también un motivo de estudio. En este sentido, comentó que no le apetece comerse la manzana sino "darla a un instituto de investigación para que miren qué puede haber ocurrido".

Sin embargo, y a pesar de que Prudencio opta por "llevar a alguna exposición" la manzana o "dársela a algún experto", su mujer prefiere dejarla "de recuerdo" en el árbol hasta que caiga y luego hacer compota. En cuanto a las pipas del girasol, la repartirán entre los amigos.

Los expertos, según publica hoy Levante-EMV, están interesados en estudiar el huerto de Prudencio. Así, según los expertos consultados por este diario, el crecimiento de la manzana podría deberse a una plaga o a un producto de fumigación que haya tenido efectos nocivos, y el de los girasoles por la abundante lluvia. No obstante, afirman, habría que estudiar el suelo, el árbol y su evolución y ver si hay alguna conexión.