Zapatero dice que ETA "sólo tiene un destino: el fin"

Actualizado 14/01/2007 20:30:02 CET

MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asegura que ETA "sólo tiene un destino: el fin" y niega que el atentado de la organización terrorista del pasado 30 de diciembre en Barajas, en el que fallecieron dos ciudadanos ecuatorianos, haya provocado "en absoluto" una situación de crisis en España. "Hemos sufrido un trágico atentado, pero crisis, ninguna", asegura Zapatero, quien subraya que este acto "supone, sin duda, alguna una acción de ruptura del diálogo".

Así se expresa el jefe del Ejecutivo durante una entrevista con el diario 'El País', la primera que concede tras el atentado de la banda terrorista contra el aeropuerto de Madrid-Barajas, y que recoge Europa Press. Durante la misma, el presidente también hace referencia a las perspectivas de la ilegalizada Batasuna para concurrir a las elecciones municipales del mes de mayo aseverando que "la primera condición democrática" que tienen es "condenar la violencia".

Asimismo, Zapatero aboga por lograr un "gran consenso nacional" en la lucha contra el terrorismo y reprocha al PP la falta de apoyo en materia antiterrorista durante su legislatura y que no se haya respetado la regla de evitar hacer política con la lucha antiterrorista.

"Cuando un partido tiene que centrar su acción de oposición en la lucha contra el terrorismo es que ha trastocado profundamente sus principios y demuestra una lamentable incapacidad para hacer la tarea de oposición, de alternativa, en el lógico terreno de nuestra democracia", afirma el presidente.

En este sentido, señala que desde que llegó al Gobierno, antes del alto el fuego, durante el mismo, con el atentado y después del atentado, no ha tenido "ni un solo día" el apoyo del PP en la lucha antiterrorista, aunque afirma que eso no es lo que más le preocupa porque, dice, su intención es la de seguir trabajando para tener la "máxima capacidad" de diálogo con el PP en la lucha antiterrorista.

Preguntado si hubo compromisos previos con ETA o no, el jefe del Ejecutivo asegura que "el único compromiso que tiene el Gobierno, que tenía en el proceso, el que tiene, es el fin de la violencia, con dialogo".

"NO SE CUMPLIERON LAS EXPECTATIVAS"

Además, subraya que su objetivo es que "no haya atentados, que no haya víctimas mortales, desde la democracia, desde la política, desde el Estado de Derecho, desde la justicia y desde la ley". "En democracia sólo cabe la política, nunca la violencia", proclama Zapatero, quien lamenta que "no se cumpliera la expectativa de que esta vez se podía" y que "lo peor fue el dolor por las víctimas".

Y es que, según destaca, un atentado de las características del de Barajas "no era pensable por nadie", ya que el "el clima de los días anteriores era bueno, relativamente tranquilo". "Hasta donde teníamos información, no representaba que estuviéramos ante un escenario de es naturaleza. Podía ser que fuera más o menos optimista, pero no en un escenario de esa naturaleza", añade el presidente, quien, sin embargo, llega a admitir que la frase que pronunció el día antes de ese atentado estuvo equivocada.

En esta línea, Zapatero niega que existan distintos puntos de vista dentro de su equipo de Gobierno, concretamente entre él y el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, sobre cómo se había procedido o sobre cómo hay que proceder a partir de ahora.

"No hay discrepancia alguna entre lo que dijo Rubalcaba y lo que que dije yo. Eso forma parte de alguna especie de intoxicación", denuncia, al tiempo que subraya que siempre manifestó a los ciudadanos que actuaría "con honestidad" y "diciendo la verdad" de la acción de Gobierno en los momentos fáciles y, sobre todo, en los difíciles.

COMPARENCENCIA "DIFÍCIL"

Respecto a su comparecencia de mañana en el Congreso, donde explicará posición del Ejecutivo tras el atentado de ETA de Barajas, Zapatero reconoce que será "difícil", aunque confía en la comprensión de la ciudadanía.

"La gente puede estar con dolor y con tristeza, pero la gente no reprocha a un Gobierno que intente un fin tan noble como ver el fin de la violencia y la paz", manifiesta al respecto, tras lo que destaca que ésta será la primera vez que un presidente del Gobierno comparece en un Parlamento después de un atentado y tras la ruptura de un proceso de diálogo por parte de ETA.

Asimismo, y respecto a las perspectivas electorales de la ilegalizada Batasuna, Zapatero no considera posible que se presente a las elecciones municipales del próximo mes de mayo, porque "la primera condición democrática es condenar la violencia".

"Quienes quieran hacer política, la deben hacer defendiendo los valores irrenunciables de la convivencia, que se traducen en un no rotundo a la violencia y en un no valiente a quienes practican la violencia", afirma.

Por último, el presidente del Gobierno se dirige a "quienes practican la violencia" para decirles que "matar, como decía Stefan Zweig, no es defender una idea, es simplemente matar" y que "el destino es el fin".

Añade, al respecto, que "sólo queda saber cuánto quieren prolongar ese destino indubitado que es el final de la violencia, sin que lógicamente ningún país democrático pueda aceptar la intimidación para la persecución de sus objetivos". Y concluye que "en Democracia sólo cabe la política, nunca la violencia".