Zapatero vuelve a ser abucheado y silbado este año durante el desfile militar de la Fiesta Nacional

Actualizado 12/10/2007 15:55:53 CET

MADRID, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue hoy abucheado y silbado, por tercer año consecutivo, durante el desfile con motivo de la Fiesta Nacional en la madrileña Plaza de Colón, y al paso de su vehículo oficial al término de la parada militar.

El jefe del Ejecutivo eligió un itinerario distinto tanto para acceder como para abandonar la céntrica plaza, lo que evitó que fuera increpado desde la tribuna de invitados como en ediciones anteriores a su llegada y a su salida. Así, en esta ocasión los silbidos y abucheos llegaron desde las tribunas de invitados situadas a la izquierda del palco de autoridades en el que se encontraban la Familia Real y miembros del Gobierno.

Durante el homenaje de los que dieron su vida por España, cuando el presidente del Gobierno abandonó el palco de autoridades --acompañado por el Rey, el presidente del Congreso y del Senado, Manuel Marín y Javier Rojo--, recibió gritos y abucheos por parte de dicha tribuna de invitados, que también coreó gritos de ¡Viva España! y de ¡Zapatero dimisión!. La citada tribuna repitió esa actitud al término de la parada militar poco antes de que Zapatero, después de la salida de la Familia Real, abandonara el recinto por el mismo lateral de la calle Génova por el que había accedido.

Como es habitual, las unidades más aplaudidas fueron la Guardia Civil, la Legión y los Regulares de Ceuta y Melilla. En las gradas de invitados pudo verse un mayor número de banderas de España.

Una vez terminado el desfile, a las 12.20 del mediodía, casi dos horas después de haber dado comienzo, los Reyes, los miembros del Gobierno y las autoridades se trasladaron al Palacio Real para asistir a la recepción que ofrecen tradicionalmente los monarcas.

AUSENCIA DE NARBONA, IBARRETXE Y VALCARCEL

Como cada año, los Reyes presidieron el desfile militar. Junto a los Príncipes de Asturias, los Duques de Lugo y los Duques de Palma, los monarcas estuvieron acompañados por el presidente del Gobierno, los del Congreso y del Senado, los de los Tribunales Supremo y Constitucional y todos los ministros --excepto la titular de Medio Ambiente, Cristina Narbona--. También se encontraban los presidentes autonómicos, a excepción del lehendakari Juan José Ibarretxe, y el presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, así como otras autoridades civiles y militares.

Tras la llegada de Sus Majestades a la Plaza de Colón, a las 10.30 horas, un batallón de la Guardia Real les rindió honores militares y, posteriormente, saludaron a las autoridades presentes después de que el monarca pase revista a la fuerza.

La Patrulla Paracaidista del Ejército del Aire volvió a acaparar la atención de los asistentes con un nuevo salto de sus especialistas, segundos antes del izado y homenaje a la bandera nacional.

Posteriormente, la Guardia Real realizó el homenaje a los que dieron su vida por España, con la colocación de una corona de laurel ante la enseña nacional en recuerdo de los militares fallecidos. El acto conmemorativo, en el que participaron dos familiares por cada uno de los fallecidos por España en Afganistán y Líbano, concluyó con la 'pasada' de la Patrulla Águila dibujando los colores de la bandera sobre el cielo madrileño.

DE EMILIO CASTELAR A CIBELES

Como es tradicional, el desfile partió de la Plaza de Emilio Castelar y recorrió el Paseo de la Castellana hasta la Plaza de Cibeles. La parada comenzó con una Agrupación Aérea de 86 aparatos de los tres Ejércitos, formada por aeronaves de combate, reconocimiento, transporte, entrenamiento y de salvamento.

Las unidades de ataque abrieron el desfile aéreo, con la destacada presencia de los F-18 y los Eurofighter, entre otros reactores supersónicos como los Mirage F-1 y los F-5. Posteriormente, llegó el turno de las aeronaves de transporte, representadas por los C-295, los CN235 y un Hércules C130. El avión de patrulla marítima P3 Orion dio paso a la exhibición de reabastecimiento en vuelo que realizará un Boeing 707 con dos cazas F18.

En el grupo de helicópteros se exhibieron los modelos SuperPuma, Cougar, EC135, Tigre, SeaHawk y Sikorsky, entre otros aparatos. Tras ellos, llegaron los aviones 'apagafuegos', los CL215 T del 43 Grupo del Ejército del Aire, también conocidos como 'botijos', que precedieron en la exhibición al avión AWACS E3A, de la Flota de Alerta Temprana de la OTAN, en su primera participación.

La aeronave de la Alianza Atlántica, un Boeing 707 con varias modificaciones y dotado de un radar de gran alcance y característica silueta, tiene capacidad para controlar un área de 312.000 kilómetros, con lo que apoyada por otras dos aeronaves del mismo tipo puede vigilar un área similar a toda Europa Central.

La Patrulla 'Aguila', con sus siete reactores C-101 de la Academia General del Aire, puso punto y final a la exhibición aérea dibujando en el cielo los colores de la bandera nacional.

DESFILE TERRESTRE

A continuación tuvo lugar el desfile terrestre, que abrió el mando de la fuerza, el general de Brigada Manuel Ramón Martín-Ambrosio, jefe de la Brigada Paracaidista, seguido por una sección motorizada de la Guardia Real y la Unidad Ligera Motorizada.

Tras los veteranos de los Ejércitos y la Guardia Civil, llegaron con sus vehículos todoterreno los mandos de la Brigada de la Legión y los del Mando de Artillería Antiárea, que desplegó una unidad del Sistema Integrado de Vigilancia Aérea, compuesta por lanzador, antena y la aeronave no tripulada.

La Unidad de Artillería Antiaérea exhibió sendas secciones de misiles 'Nassams' y 'Patriot', con dos lanzadores cada una, y dio paso a la Unidad de Desactivación de Explosivos (EDEX), perteneciente al Mando de Ingenieros. En este bloque, participaron por primera vez dos vehículos blindados sanitarios tipo BMR (Blindado Medio de Ruedas). Posteriormente, la Unidad Militar de Emergencias desfiló con sus modernos vehículos de transmisiones y autobombas, antes de reaparecer con su boina amarilla y su uniforme negro con el resto de unidades a pie.

Tras el paso de la UME, llegó el momento de los vehículos pesados, con los carros de combate Pizarro y Leopard de la Brigada de Infantería Acorazada Guadarrama XII. La Brigada de Caballería Castillejos y la Brigada de Cazadores de Montaña exhibieron, respectivamente, sus blindados de ruedas Centauro y los vehículos oruga de montaña.

HOMENAJE A LOS 'CASCOS AZULES' DE LÍBANO

Los abanderados de los países que participan en la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) fueron los primeros en desfilar a pie por el Paseo de la Castellana en homenaje a la operación de la ONU para mantener la paz entre Israel y Líbano. Encabezaron el paso tres abanderados, los de Corea del Sur, Ghana e Italia. Tras ellos, llegaron los restantes abanderados y apareció por segundo año consecutivo la enseña de EEUU y, por vez primera, la de la ONU.

Los reservistas voluntarios volvieron a participar en la parada militar y este año lo hicieron por vez primera a pie. Posteriormente, aparecieron los cadetes, los batallones de Guardia Civil, Tierra, Aire y Armada y la compañía de la Unidad Militar de Emergencias.

En la parte final del desfile, marchó una bandera de la Legión, con su característica cadencia de paso (140 pasos por minuto) y un tábor de Regulares, también con paso específico (90 pasos por minuto). El desfile lo cerraron las unidades a caballo, con una sección hipomóvil de la Batería Real y un escuadrón de Sables de la Guardia Civil.