PAMPLONA, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un 20 por ciento de los empleados en Navarra tiene formación secundaria postobligatoria o formación profesional. Así se desprende del informe realizado por el Centro para la Competitividad de Navarra (CNN) titulado 'Invertir en las Personas: Formación y Productividad en Navarra'.
Dicho estudio, realizado por Cristina Berechet, Emilio Huerta y Fernando San Miguel, analiza la situación actual y las tendencias de la Formación Profesional Reglada y de la Formación Profesional Continua en Navarra. Además, el informe analiza si las empresas navarras disponen de un capital humano similar al de los competidores de otros países.
Emilio Huerta, director del CCN y catedrático de Organización de Empresas de la Universidad Pública de Navarra, destacó hoy durante la presentación del estudio el "problema" que hay en España de "reconocimiento y de prestigio de la formación profesional reglada, que limita el número de estudiantes que acceden a ella".
En este sentido, Huerta apuntó varios datos y señaló que en Navarra el 40 por ciento de los empleados tiene educación primaria, un 20 por ciento educación secundaria postobligatoria y un 40 por ciento formación universitaria.
También comentó varios datos a nivel nacional en comparación con otros países de Europa que han crecido en los últimos diez años más en renta y en productividad.
Así, en el año 2000 en España el 62,8 por ciento de los alumnos que terminaron la educación obligatoria se orientaron hacia el bachillerato y el 37,2 por ciento a la formación profesional de grado medio.
Por el contrario, el 37,8 por ciento se orientó al bachillerato y el 62,2 por ciento hacia la formación profesional; y en el Reino Unido un 31 por ciento se orientó hacia el bachillerato y el 69 por ciento se orientó hacia la formación profesional de grado medio, según los datos que ofreció Huerta.
Por su parte José Antonio Sarriá, presidente del Centro para la Competitividad de Navarra (CCN) y director general de Newark San Andrés, explicó que "uno de los aspectos fundamentales del estudio es destacar el papel de la educación y la generación de conocimiento como elemento clave en la mejora de la productividad y competitividad de una región".
"Otro punto que trata dicho informe es el ajuste o desajuste entre la educación que tenemos y lo que las empresas requieren", apuntó Sarriá.
Según el presidente del CCN "los índices de productividad de Navarra son buenos en comparación con otras regiones de España la situación es buena pero si nos comparamos con otras regiones europeas no estamos tan bien".
El tercer aspecto que trata el libro es "el importante papel que tiene la formación continua de los trabajadores en el desarrollo y en la mejora del conocimiento de las empresas".
Además, Sarriá comentó que "no es necesario ir a la universidad para tener éxito laboral" y señaló que es "necesario cambiar los parámetros". "Nuestra sociedad todavía considera que la formación universitaria es la única herramienta eficaz para tener éxito en la sociedad, más que otros estudios, como la formación profesional, apuntó.
Por otro lado, Huerta señaló que existe "un desequilibrio entre la oferta formativa y las necesidades de las empresas" y que "a la hora de elaborar los títulos predomina la lógica escolar frente a las necesidades de la demanda".
Entre las soluciones, consideró que mejorar la calidad de la formación ofrecida, adaptar el sistema educativo a las necesidades de la población activa ocupada o extender el sistema de cualificaciones es valioso para que los trabajadores acrediten sus conocimientos y experiencia.
En este sentido sugirió varias iniciativas para reducir estos "desajustes del sistema". En primer lugar, la creación de una agencia pública que asuma la gestión de estos tipos de formaciones y campus profesionales de ciclos medios y superiores.
En segundo término, planteó aumentar la inversión en la formación reglada e impulsar el modelo de centros integrados que proporcionen formación ocupacional, continua y orientación profesional.
Por último reclamó más iniciativa en la "incorporación de los temas de formación en la negociación colectiva" y la puesta en marcha un "sistema de acreditación de buenas prácticas en la gestión de la formación en las empresas".