El Ayuntamiento de Pamplona destinará 141.970 euros para seguir ofreciendo el servicio de comedor municipal durante 2019

Publicado 30/10/2018 14:26:08CET

Se servirán 49.275 desayunos, comidas y cenas a personas con graves necesidades económicas y en exclusión en el nuevo local de Carmen 25

PAMPLONA, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Pamplona destinará un total de 141.970,41 euros para seguir ofreciendo el servicio de comedor municipal durante el año 2019. La Junta de Gobierno Local ha aprobado en su sesión de este martes la tercera prórroga de este contrato, que gestiona la empresa Tallunce SL. Este contrato permitirá durante el próximo año servir un total de 49.275 desayunos, comidas y cenas a personas con graves necesidades económicas y en exclusión.

El servicio se presta desde el pasado mes de septiembre en un nuevo local situado en la calle Carmen 25, que se ha configurado como la nueva sede del comedor social. El espacio se denomina 'On Egin' ('Buen provecho') y sustituye al comedor 'Oscus 0,50' que el Ayuntamiento tenía en la calle Navarrería.

Los destinatarios de este servicio son, preferentemente, personas residentes en Pamplona de entre 18 y 65 años que se encuentran en situación de grave necesidad económica y de exclusión social, afectando la carencia también a la falta de recursos para satisfacer unos mínimos alimentarios. Además, el comedor municipal es complementario a la acción profesional de trabajo social en las unidades de barrio y/o servicios del área de Acción Social, sirviendo de apoyo en los procesos de incorporación social diseñados desde los servicios sociales municipales, ha informado el Consistorio.

En 2017, el comedor municipal atendió a 247 personas usuarias diferentes, lo que supuso un incremento del 21,1% con respecto al año anterior. El perfil de persona usuaria es el de un varón (65,59% de hombres frente a un 34,41% de mujeres) de nacionalidad española el 50,66%, y soltero en un porcentaje de 30,77%. Casi el 42,41% de las personas adultas atendidas no perciben ningún tipo de prestación de la administración y casi un 82% están empadronadas en la ciudad. Las personas usuarias tienen 25 nacionalidades diferentes. El 55,87% ostentan ciudadanía de países miembros de la Unión Europea.

Por nacionalidades, además de 125 personas de origen español (un 50,66%), el comedor acoge, entre otras, a 18 personas marroquíes, 8 de Ecuador, 7 de Nigeria y 7 oriundas de Rumanía. En 2017 se ofrecieron 36.374 servicios (13.758 comidas, 11.436 cenas y 11.180 desayunos). El mes que más desayunos, comidas y cenas se sirvieron ha sido diciembre y el que menos julio.

Para acceder al servicio de comedor municipal es preciso hacerlo desde las unidades de barrio u otros servicios sociales municipales. En 2017, Casco Viejo, Milagrosa y Rochapea, con 44, 33 y 31 derivaciones respectivamente, fueron las unidades de barrio que más requirieron este servicio.

APOYO A PERSONAS EN EL ENTORNO DE LA ALTA EXCLUSIÓN

El comedor social es uno de los recursos del Ayuntamiento de Pamplona incluidos en el Programa Alta Exclusión, programa que cuenta con el Centro de Atención para Personas Sin Hogar que ofrece atención tanto a personas en itinerancia como a las empadronadas en Pamplona y que desarrolla también el acompañamiento y atención en calle y las acciones del protocolo contra el frío. Asimismo, en el Programa Alta Exclusión se impulsa una línea de trabajo de alojamientos en establecimientos hosteleros como pensiones.

De esta manera, el Consistorio "quiere atender una serie de necesidades básicas centradas en el alojamiento, la alimentación y otros apoyos básicos como un mayor acompañamiento social, sociolaboral o similar; el inicio de nuevos recursos de ocio y ocupacionales o la escucha activa, por ejemplo".

De forma paralela, ha indicado, está generalizando una metodología de trabajo similar entre el personal profesional municipal y desarrolla un mayor conocimiento sobre la situación y alternativas de éste colectivo.

Se entiende que una persona pertenece el entorno de la alta exclusión cuando está en la pobreza económica extrema y su nivel de ingresos es inferior al 25% de la renta familiar; tiene fuertes dificultades para encontrar empleo, escaso acceso a la educación o a una vivienda digna, conflictos importantes en el mundo de las relaciones familiares y sociales o problemas de salud.