La Catedral de Pamplona recupera dos de los seis gigantes que tuvo hace siglos. - ARZOBISPADO DE PAMPLONA
PAMPLONA 31 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Catedral de Pamplona ha recuperado dos de los seis gigantes que tuvo hace siglos, al menos desde los primeros años del siglo XVII, según está documentado.
La Fundación Occidens ha presentado este viernes la pareja de reyes de Occidente, los dos gigantes que la entidad ha recuperado dentro del proyecto interdiocesano 'Expedición 4.0 al Medievo'. El presidente de la Fundación Occidens, Carlos Ayerra Sola, y el autor de los gigantes, el creativo artístico pamplonés Jorge Urdánoz Apezteguía, han presentado ambas figuras, que son una representación alegórica y simbólica de reyes de Occidente.
Este sábado, 1 de noviembre, a las 16.30 horas, los gigantes serán presentados en el atrio de la Catedral, en un acto que constará de la presentación de las figuras a cargo del presidente de la Fundación Occidens, la intervención de la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, la bendición por parte del arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, y la realización de dos bailes por parte de los gigantes.
Está documentado que, en los primeros años del siglo XVII, la catedral poseía seis gigantes, los cuales representaban a monarcas occidentales, turcos y moros. En esta primera fase del proyecto se ha recuperado la primera pareja citada en los textos antiguos. Estos gigantes no representan a personas concretas. No son figuras que puedan asociarse a un reino específico, sino alegorías que engloban diferentes aspectos fisionómicos y culturales de Occidente en el siglo XVI, de territorios con orígenes comunes en torno a la cultura grecorromana y el cristianismo.
Están representados a la moda del siglo XVI, aunando prendas y joyas de diferentes territorios para simbolizar la diversidad dentro de la cultura común de estos pueblos. Van a la moda de esa época porque, aunque no existe documentación gráfica de cómo eran los gigantes originales, sí se sabe que Tadeo Amorena realizó en 1860 los actuales gigantes del Ayuntamiento de Pamplona a partir de los gigantes de la catedral que aún se conservaban.
Por este motivo, observando el atuendo de los reyes occidentales de la comparsa pamplonesa, se sabe que la vestimenta era de esa época. Este hecho se refrenda con que, a principios del siglo XVII, las crónicas se refieren a los gigantes como "antiguallas" y a su participación en procesiones como una "tradición", lo que confirma que su origen se remonta, al menos, al siglo XVI.
El presidente de la Fundación Occidens, Carlos Ayerra Sola, ha explicado que esta acción está englobada dentro del proyecto Expedición 4.0 al Medievo, un programa turístico y cultural en el que participan las archidiócesis de Toledo, Granada, Burgos y Pamplona-Tudela, y las diócesis de Bilbao, Plasencia, Jaca y Barbastro-Monzón, cuyo objetivo es ofrecer una experiencia turística con una visión contemporánea sobre el patrimonio religioso, profundizando en su recuperación y divulgación.
El proyecto ha sido financiado por el Ministerio de Industria y Turismo del Gobierno de España mediante la concesión de fondos Next Generation de la Unión Europea, a través de la convocatoria 'Experiencias Turismo España'.
Urdánoz ha explicado que la creación de estas figuras comenzó hace más de 13 años, cuando realizó un estudio histórico-artístico de la época y elaboró los primeros bocetos de cómo podrían ser los seis gigantes de la catedral.
A lo largo de este tiempo ha ido profundizando en el estudio y modificando los diseños hasta dar con la imagen que se presentó el pasado mes de enero. Ha hecho especial mención a Jesús Pomares, expresidente de la Asociación de Amigos de la Catedral de Pamplona, que dedicó su vida a estudiar, recuperar y poner en valor el patrimonio inmaterial y material, especialmente del barroco y renacimiento, en lo referente al folclore popular y al entorno festivo de la catedral. Fue él quien tuvo la iniciativa de la recuperación de estas figuras en 2008.
La totalidad de los elementos corporales y las joyas han sido modeladas digitalmente por Urdánoz. En el caso de los cuerpos, brazos, manos, cabezas y la coraza, el autor decidió hacer figuras de tamaño similar a las del Ayuntamiento de Pamplona, ya que Tadeo Amorena dejó escrito que él hacía los gigantes que se conocen "del mismo tamaño" que los antiguos de la catedral.
Para modelar digitalmente los rostros, se ha basado en modelos de personas reales, aunando diferentes aspectos para crear una imagen idealizada de dos rostros caucásicos que transmitieran serenidad y contundencia. La posición corporal es estática, mientras que las manos presentan una posición dinámica, portando objetos de forma natural.
A partir del modelado 3D realizado en Blender -software libre-, se realizó un fresado en polietileno expandido a tamaño real. Sobre este material, algunas piezas se trabajaron directamente para sacar los moldes y otras se modelaron en arcilla para que el acabado final tuviese más detalle, de manera que las piezas resultantes de los moldes tuvieran mayor definición.
Todo este proceso de remodelado en arcilla, realización de moldes, estructuras finales y acabados, así como el policromado, ha sido realizado por Aitor Calleja y Mikel Eraso, expertos en la construcción y restauración de gigantes. El complejo peinado de la reina fue modelado directamente en arcilla por Calleja, inspirado en imágenes del peinado de las damas del cenotafio de Felipe II de El Escorial, tomadas exprofeso para este proyecto por Patrimonio Nacional.
Un detalle que confiere un aspecto más realista y diferenciador es que los ojos han sido modelados en 3D, impresos y policromados, simulando exactamente la fisionomía de un ojo humano, lo que les da una mirada muy personal.
El diseño y modelado digital de coronas, joyas y complementos ha sido realizado también por Urdánoz. Algunos elementos se han modelado copiando piezas antiguas, como los abalorios del cinturón de la reina, basados en los que lleva la infanta Isabel Clara Eugenia en el retrato de 1579 realizado por Alonso Sánchez Coello, a partir de imágenes facilitadas por el Museo del Prado.
La corona del rey se basa en la forma de la corona de Cristian IV de Dinamarca, modificando los elementos y sustituyéndolos por detalles de la sillería renacentista de la Catedral de Pamplona.
La mayor parte se modeló a partir de fotografías y, en el caso de los santos y santas, mediante fotogrametría, generando gemelos digitales idénticos.
La diadema de la reina simula un retablo renacentista, con figuras generadas por inteligencia artificial a partir de pinturas del siglo XVI de artistas como Rafael o Botticelli, posteriormente posprocesadas por Urdánoz.
El resto de los elementos se modelaron digitalmente tomando referencias reales, combinando en muchas piezas la creatividad del autor, quien ha querido plasmar su impronta en el diseño final.
Una vez creados digitalmente, los elementos se imprimieron en 3D mediante distintas técnicas: resina fotopolimérica para corona y diadema, y poliamida sintetizada mediante fusión de lecho de polvo para la mayoría de piezas, procesos realizados por la empresa navarra Wehl Green. Gran parte del material utilizado es reciclado, reafirmando el compromiso de sostenibilidad del proyecto. Todos los elementos fueron bañados en latón mediante electrólisis, y las joyas decoradas con 1.650 abalorios de cristal, perlas de ABS y labradorita. Varias piezas se policromaron con esmaltes, al gusto de la época.
Las prendas se han confeccionado siguiendo patrones originales del siglo XVI, extraídos del 'Tratado de sastrería, geometría y traza', de Francisco de la Rocha (1618), y documentación del Museo del Traje de Madrid, lo que confiere un aspecto muy similar al de las obras pictóricas de la época, a partir del diseño y las indicaciones de Urdánoz.