Voladores de Papantla - ENCUENTROS DE PAMPLONA
PAMPLONA 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los preparativos para la celebración de las ceremonias rituales de los Voladores de Papantla que tendrán lugar en Los Encuentros de Pamplona / Iruñeko Topaketak 2026 entran en su fase definitiva.
La instalación, que se levantará en el glacis de la Vuelta del Castillo, entre la avenida Pío XII y la avenida del Ejército, permitirá contemplar en Pamplona "una de las expresiones más impresionantes y simbólicas del patrimonio cultural mesoamericano".
El entorno verde de la Vuelta del Castillo se convertirá durante los Encuentros en "escenario de un ritual cuya relación con la naturaleza, el territorio y la comunidad forma parte esencial de su significado".
Su elemento central será un tronco de aproximadamente 25 metros de longitud, que deberá ser transportado hasta la Vuelta del Castillo, preparado específicamente para el vuelo, e introducido y fijado en el terreno antes de proceder a su izado.
Los trabajos están supervisados por un arquitecto y comenzaron meses antes de la celebración de los Encuentros. Ya en marzo de 2026, un miembro del grupo de Voladores de Papantla viajó a Navarra para recorrer los bosques de Quinto Real y Eugui y seleccionar personalmente un árbol con las características necesarias para la ceremonia.
Finalmente se eligió un abeto Douglas procedente de la zona de Eugui, en un proceso que ha contado con la colaboración del Concejo de Eugui y con la autorización del Departamento de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Gobierno de Navarra, así como con la ayuda de los guardas forestales de la zona.
El 25 de septiembre, la empresa ARPANA procederá a la tala del árbol. Antes de su utilización, la Cátedra de Madera de la Universidad de Navarra realizará pruebas mediante ultrasonidos para comprobar la calidad y condiciones del tronco.
Al día siguiente tendrá lugar su traslado hasta la Vuelta del Castillo, una operación que requiere maquinaria especializada y que obligará a cortar temporalmente la avenida Pío XII, entre las 8.30 y las 11 horas, aproximadamente.
Para permitir el acceso del tronco al glacis sin dañar el entorno se habilitará un camino de gravilla sobre el césped y se protegerán las ramas situadas en la zona de paso. Los trabajos continuarán el 29 de septiembre, con la apertura mediante maquinaria del agujero en el que deberá introducirse el mástil.
El 30 de septiembre, los propios Voladores prepararán el tronco e instalarán los peldaños de madera necesarios para ascender hasta su parte superior, antes de proceder al izado de la estructura.
El 2 de octubre se realizará el primer vuelo de prueba y, a partir del 3 de octubre, comenzarán los vuelos abiertos al público dentro de la programación de los Encuentros de Pamplona / Iruñeko Topaketak.
FUTURO REFUGIO DE MURCIÉLAGOS
Una vez finalizada la bienal y desmontada la instalación, el tronco se destinará a una iniciativa de carácter medioambiental. La madera será aprovechada dentro del programa de seguimiento de murciélagos que desarrolla la Universidad de Navarra.
El tronco se dividirá en diferentes secciones que se transformarán en postes refugio para murciélagos, instalados posteriormente en el campus universitario. El programa permite monitorizar las poblaciones de estos mamíferos y el estado de sus refugios.
De este modo, la instalación establece también un "recorrido simbólico": un árbol procedente de los bosques navarros será transformado durante unos días en el eje de una tradición mesoamericana centenaria y, después, regresará a la naturaleza convertido en espacio de protección para otras especies.
VOLADORES EN PAMPLONA
El grupo que participará en los Encuentros de Pamplona/Iruñeko Topaketak estará integrado por Claudio García Martínez, José Enrique García Santes, Marco Uriel Simbrón García, Mario García de Luna, Vicente García García y Marco Antonio Luna.
Los vuelos podrán contemplarse en la Vuelta del Castillo los días 3 de octubre, a las 12 y a las 18.30 horas; 4 de octubre, a las 12 horas; 7, 8, 9 y 10 de octubre, a las 18.30 horas; y 11 y 12 de octubre, a las 12 horas. El acceso es libre y no es necesario retirar invitación.
La ceremonia está especialmente vinculada con el pueblo totonaca de la región mexicana del Totonacapan, en Veracruz, y ofrecerá al público navarro la posibilidad de contemplar una ceremonia "en la que música, danza, riesgo, espiritualidad y relación con la naturaleza forman parte de una misma práctica cultural".
Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, en ella cuatro voladores ascienden a un alto mástil junto al caporal, líder y músico de la ceremonia.
Desde la cima, este toca simultáneamente una flauta, que representa el canto de las aves, y un tambor, asociado a la voz del trueno, y ejecuta una danza giratoria antes de marcar el momento en el que los otros cuatro participantes se lanzan al vacío sujetos por cuerdas y comienzan su descenso circular.