El Gobierno de Navarra cree que los "impactos positivos" de Ikea son "mayores" que los "negativos"

Manu Ayerdi.
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Publicado 13/11/2018 17:06:59CET

Según las estimaciones, la tienda emplearía a 275 personas y generaría unos 500 empleos en la fase de construcción

PAMPLONA, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra, Manu Ayerdi, ha afirmado que el Ejecutivo, "aun siendo consciente de que la implantación de una tienda de Ikea puede tener algunos impactos negativos", considera que "los impactos positivos son mayores".

Por ello, ha destacado que desde el Gobierno foral están trabajando para la implantación de la compañía "en las condiciones adecuadas, tratando de optimizar impactos positivos y minimizando negativos".

En una comisión parlamentaria, solicitada por Podemos-Orain Bai, Ayerdi ha citado entre los elementos positivos de la posible implantación de Ikea en Navarra el hecho de que "los navarros que actualmente van a comprar a tiendas de Barakaldo, Zaragoza o Baiona lo hicieran en la Comunidad foral".

Además, según ha indicado, la implantación de la tienda "podría hacer que personas navarras que cubren sus necesidades fuera de Navarra en otros establecimientos no de Ikea, se replanteen sus opciones y visiten Ikea en Pamplona" y que "un volumen importante de personas no navarras vengan a realizar la compra de muebles a Pamplona, con el consiguiente gasto inducido en otras actividades".

Según los datos aportados por el vicepresidente, los clientes navarros que visitaron las tiendas de Ikea de Barakaldo y Zaragoza entre 2011 y 2015 superaron los 260.000, de los cuales 46.000 son socios de Ikea Family, un 60% procedentes de Pamplona. Las compras realizadas por personas de la Comunidad foral superaron los 42 millones, a razón de 8,4 millones al año.

Otro de los "impactos positivos" enumerados por Ayerdi ha sido que la implantación "permitiría regenerar una zona de la ciudad que está degradada y que de otra manera no tiene una solución fácil a corto plazo". Y también ha destacado que con la instalación de la multinacional en Navarra "se minimiza el riesgo de que Ikea en un momento dado en el futuro plantee una nueva ubicación fuera" de la Comunidad foral.

Igualmente, el vicepresidente ha puesto de relieve que "la implantación de Ikea tiene un impacto positivo en términos de empleo directo, tanto en la construcción como en la explotación". En este sentido, ha detallado que, según las estimaciones, una vez la tienda esté en marcha, emplearía a 275 personas, 70% indefinidos y 30% temporales; y que en la fase de construcción, estimada en unos dos años, se generarían unos 500 empleos.

A ellos, habría que sumar la actividad de proveedores que, según las estimaciones, sería de 70 proveedores con un gasto anual total de 3,8 millones de euros; y otros 75 empleos indirectos en distintas actividades como limpieza, seguridad o transporte, una vez que la tienda ya esté abierta.

IMPACTO EN LA RECAUDACIÓN Y FACTURACIÓN

En materia de recaudación, el vicepresidente de Desarrollo Económico ha indicado que el Ayuntamiento de Cendea de Galar recaudaría en impuestos locales relacionados con las obras 1,3 millones de euros y que, una vez que la tienda se encuentre en funcionamiento, ingresaría 45.000 euros anuales.

A nivel de la Hacienda foral, según las estimaciones realizadas y sin tener en cuenta la recaudación en la fase de construcción, con carácter anual ingresaría 3,9 millones de euros por la actividad de Ikea, de ellos, 2,1 serían por IVA, 1,3 millones por el impuesto de Sociedades, más de 300.000 por retenciones de trabajadores y 160.000 euros por el impuesto de grandes superficies.

Asimismo, en materia fiscal, Ayerdi ha explicado que en las conversaciones que se están manteniendo con Ikea el Gobierno trabaja en que la empresa constituya una entidad con domicilio social en Navarra. "El Gobierno está poniendo énfasis", ha garantizado.

Sobre la facturación, ha indicado que ésta sería de unos 48 millones de euros anuales, de los cuales, entre 13 y 22 millones corresponderían a clientes navarros que satisfacen sus necesidades de mobiliario en la Comunidad foral en establecimientos diferentes de Ikea. El resto, sería de ventas de clientes navarros o no navarros que no compran sus muebles en Navarra.

Por otro lado, el vicepresidente ha detallado que las inversiones asociadas a la parcela comercial donde se instalaría Ikea es de 7 millones de euros, gasto que debe acometer Nasuvinsa para hacer posible la venta de la parcela. Por su parte, a la compañía sueca se cobrarían casi 10 millones de euros.

En cuanto a los impactos "negativos", Ayerdi se ha referido al "impacto en el comercio minorista dedicado a actividades similares a Ikea, en la medida que tendrán dificultades para adecuar su modelo de negocio mirando al futuro"; así como "el impacto en el tráfico de la zona".

DUDAS DE PODEMOS-ORAIN BAI, EH BILDU E I-E

En el turno de los grupos parlamentarios, Laura Pérez, de Podemos-Orain Bai, ha lamentado el "oscurantismo" existente en torno a la implantación de Ikea en Pamplona y ha afirmado que, tras la exposición del vicepresidente, le quedan "muchas dudas", ya que "los efectos positivos pueden tener su cara B". "Esta operación va a adaptar nuestra ciudad y nuestras vidas a esta multinacional", ha criticado Pérez, quien ha censurado que "se obligue a cerrar las personas a los pequeños comercios".

Por contra, el parlamentario de UPN Carlos García Adanero se ha alegrado de que al Departamento de Desarrollo Económico "no haya llegado ese pensamiento único y esa censura que está ocurriendo últimamente en el Gobierno y, de momento, nos deje libertad de compra y permita que si una firma comercial quiera instalarse en Navarra lo pueda hacer". "Creemos en la libertad, el problema que tiene la portavoz de Podemos es el estar en contra del modelo económico existente", ha apuntado.

En representación de Geroa Bai, Rafa Eraso ha considerado que, a la vista de los datos dados por Ayerdi, es "un tema que se ha analizado y trabajado" y ha destacado "la importante generación de empleo" que supondría la implantación de la tienda en Navarra. Se ha mostrado "solidario" con "la preocupación del comercio minorista" sobre su situación, aunque ha considerado que "el origen de sus males no es exclusivamente porque venga una superficie como Ikea".

Desde EH Bildu, Maiorga Ramírez ha opinado que desde el Ejecutivo foral "se hace una lectura parcial de las consecuencias que puede tener esta actuación" y ha afirmado que "vemos demasiados argumentos coincidentes con los que utilizaba UPN y una ausencia importante de análisis en profundidad". A su juicio, "Ikea no debe tener una alfombra roja para instalarse a 285 euros el metro cuadrado, con los viales construidos".

El socialista Guzmán Garmendia, por su parte, ha manifestado que no se oponen "para nada" a la instalación de Ikea en Navarra, pero ha reivindicado que "se instale de una forma justa y equitativa". Ha considerado que el vicepresidente Ayerdi ha dado "datos sesgados" y ha pedido que "no haya agravios comparativos con otros comerciantes". "Trabajemos con Ikea con un precio justo del suelo y asegurarnos de que pagarán en Navarra el máximo de sus impuestos", ha planteado.

La parlamentaria del PPN Ana Beltrán ha defendido "la libre competencia y el libre mercado" y ha remarcado que "la competitividad es buena, la mejor manera de desarrollo económico". "Nuestros argumentos están muy lejos de los partidos que se han quedado en el medievo, como Bildu y Podemos", ha expuesto Beltrán, quien ha apoyado "la implantación y que se favorezca que Ikea venga", aunque ha preguntado a Ayerdi si "ha habido trato de favor".

Finalmente, José Miguel Nuin, de I-E, ha expresado su "sorpresa" por el hecho de que el Gobierno foral considere que los impactos "positivos" de la implantación de Ikea sean "mayores" que los "negativos". Ha preguntado quién ha hecho los datos dados por el vicepresidente y ha considerado que este tema "hay que evaluarlo mucho mejor, de una forma más exhaustiva".