Ingresan en prisión los dos hijos detenidos por el crimen de Cáseda por la "gravedad" de los hechos y el riesgo de fuga

Un agente frente a la zona donde se ha producido un tiroteo en Cáseda (Navarra)
POLICÍA FORAL - Archivo
Publicado 30/10/2018 16:56:28CET

PAMPLONA, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

El titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Aoiz ha decretado el ingreso en prisión de los dos hijos detenidos por el triple crimen perpetrado en el mes de septiembre en la localidad navarra de Cáseda tras una disputa entre dos familias.

El pasado 21 de septiembre estos dos hombres, junto a su padre, pasaron a disposición judicial después de ser detenidos acusados de ser los autores del crimen. Tras la declaración, el juez decretó el ingreso en prisión comunicada y sin fianza del padre y dejó en libertad provisional con la obligación de comparecer cada 15 días ante el juzgado a sus dos hijos.

Este lunes, el juez ordenó el ingreso en prisión de los dos hijos y que se mantenga en prisión al padre.

Una disputa entre dos familias acabó el pasado 18 de septiembre con la muerte de tres personas por disparos de escopeta. Se trata de un padre de 50 años, vecino de Eslava, y sus hijos de 29 años, vecino de Cáseda, y de 17 años, domiciliado en Eslava.

En el auto, al que ha tenido acceso a Europa Press, el juez indica que, para adoptar esta medida, se han de tener en cuenta "la gravedad de los hechos que se están investigando, un triple asesinato u homicidio cuando menos que puede llevar aparejada la imposición de una pena de entidad relevante".

El juez considera que ha quedado "acreditado" que los dos hijos "eran plenamente conocedores de que en el interior del vehículo que su padre conducía en dirección a Cáseda se portaban instrumentos peligrosos tales como cuchillos y palos o al menos un arma de fuego acompañada de munición para hacerla disparar cuando fuera preciso, toda vez que esta última se encontraba en el asiento de atrás del vehículo donde viajaba uno de ellos y no en el maletero y que había sido alimentada y retirado el seguro de manera previa a la llegada al lugar de los hechos".

Según el juez, "ha quedado igualmente demostrado que momentos antes de efectuar los disparos se estaba produciendo una agresión previa" y "que se habían proferido amenazas graves por parte de los ocupantes del vehículo hacia los contendientes de la otra familia (' te voy a dar de hostias, me voy a buscar la ruina...')".

Además, relata el auto, "existe un testigo presencial de los hechos, actualmente protegido, que sin ningún asomo de duda atribuye a alguno de los tres investigados la expresión 'saca, saca' refiriéndose al arma de fuego con carácter previo a la producción de los disparos".

RIESGO DE FUGA

El juez detalla en el escrito que existe riesgo de fuga por "las penas severas que lleva aparejada el delito de homicidio o asesinato,
cualquiera que sea el grado de participación que finalmente se atribuya" a ambos hijos, "sea en calidad de complicidad, cooperador
necesario o inductor o, incluso, aun siéndoles atribuible el resultado fatal de las tres muertes como actos preparatorios punibles tales como conspiración, provocación o proposición al crimen".

Indica que "ya se produjo la fuga de los investigados del lugar de los hechos nada más perpetrar el delito y sólo al ser detenidos por la Policía Foral fue cuando el padre comenzó a referir su autoría espontáneamente". Y agrega el juez que "nada impide pensar que, según se vayan conociendo con mayor claridad los detalles del crimen y se esclarezca la participación concreta, sea intelectual o material
de los investigados al oír, por ejemplo, a los principales testigos protegidos, la medida de comparecencias apud acta pueda resultar insuficiente y quebrantada" por los dos hijos.

También considera que existe posibilidad de ocultación o alteración de pruebas. "Existen testigos protegidos que precisamente no han podido ratificar aún su testimonio en sede judicial ante el temor que los investigados les infunden y cuya influencia o intimidación es perfectamente factible, si los investigados se encuentran en libertad", concreta.

Señala el juez en el auto además "la necesidad de adoptarse esta medida de prisión en aras a proteger a bienes jurídicos de la víctima (en este caso, del único superviviente de la familia contraria) y a la par de evitar la reiteración delictiva de los investigados". A su juicio, "nada impediría a los investigados en el futuro ultimar su propósito homicida de continuar en libertad, bien sea por sí o con la ayuda de personas de su círculo familiar más próximo".