Publicado 18/04/2021 11:41CET

Irache recibe más de 500 consultas y reclamaciones por cambios o problemas en los contratos de luz

Archivo - Un hombre cambia la bombilla de una lámpara
Archivo - Un hombre cambia la bombilla de una lámpara - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

PAMPLONA, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha recibido en lo que va de año más de 500 consultas y reclamaciones por cambios o problemas en los contratos de luz.

Según ha explicado, un buen número de personas acude a la asociación porque "no entiende por qué ha subido su recibo de la luz en los últimos meses". Un encarecimiento que se debe, en ocasiones, a que "la compañía, transcurrido el primer año de duración del contrato, ha modificado las condiciones y ha subido el precio de la energía consumida".

"Generalmente, la comercializadora comunica esta modificación en una carta. Si el consumidor no responde nada, se entiende que acepta las nuevas condiciones. Si el cliente no está de acuerdo, lo único que puede hacer es irse a otra compañía sin pagar ninguna penalización", ha indicado Irache, que ha destacado que "muchas personas ni tan siquiera conocen el cambio, ya sea porque no ha habido carta, no la han llegado a leer o porque al leerla no la han entendido bien".

Otras veces, los consumidores han aceptado la oferta de un comercial y han cambiado de compañía de luz, "en muchas ocasiones sin saberlo". Así, ha señalado que "algunos de estos agentes comerciales dicen que llaman o vienen de la propia compañía del cliente para rebajarles el precio" o abordan a los usuarios, buena parte de edad avanzada, en el portal del edificio "ya que la normativa prohíbe que estos agentes acudan al domicilio de los consumidores a hacer ofertas".

La asociación ha criticado que "en muchas ocasiones las contrataciones telefónicas no son transparentes: el comercial promete unas condiciones que convencen al cliente, pero en la grabación verificadora de la contratación las que se ofrecen, de forma rápida y no siempre comprensible, son otras no tan beneficiosas". "Otros comerciales enredan con argumentos confusos sobre el próximo cambio en la facturación de la luz para conseguir que los consumidores firmen un nuevo contrato", ha censurado.

Entre los problemas más habituales están los servicios adicionales, relacionados con reparaciones y mantenimiento, atención de urgencia o protección de pagos, "que el consumidor muchas veces ni conoce y que, aun cuando sabe que los tiene, en muy pocas ocasiones los utiliza".

Además, cuando el consumidor solicita la baja del contrato de luz, "le siguen cobrando estos servicios vinculados el siguiente año o se lo cargan en forma de penalización, pese a que un cambio en la normativa obligaba a anular estos servicios vinculados cuando se diese de baja el contrato principal de suministro".

Otro problema que se ha repetido ha sido el de personas que tenían contratado el suministro con discriminación horaria "sin saberlo". "Así, no han organizado su consumo en función de los diferentes tramos horarios y sus correspondientes precios, por lo que el recibo se les ha encarecido", ha explicado Irache.

Otras personas han acudido a la asociación porque le estaban facturando unos gastos de energía que "no coincidían con sus consumos". Al respecto, Irache ha destacado que "la falta de rigor en la contabilización de los consumos es una cuestión problemática" y ha asegurado que todavía "hay muchos casos en los que la compañía sigue facturando por tarifas estimadas".

Por otro lado, Irache ha indicado que algunos consumidores "ya han recibido llamadas en las que les decían que era necesario cambiar las condiciones ante el próximo cambio en el mercado eléctrico". En este sentido, ha resaltado que "no es necesario realizar ningún cambio de forma inminente, por lo que no hay que dejarse llevar por las prisas inducidas por los comerciales con el fin de conseguir nuevos clientes".

Irache ha aconsejado a los consumidores "no aceptar ninguna oferta sobre contratos de luz hasta asesorarse convenientemente sobre las condiciones". Por ello, ante cualquier propuesta, presencial o telefónica, "lo mejor es pedir las condiciones por escrito para poder asesorarse y estudiarlas detenidamente antes de aceptarla", ha aconsejado.