Baliza V16 de emergencia para vehículos. - Eduardo Parra - Europa Press
PAMPLONA 21 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha recomendado a las personas que vayan a comprar una baliza V-16 de señalización que se aseguren, antes de hacerlo, de que el modelo está homologado en la página web de la Dirección General de Tráfico.
Según explica en una nota de prensa, varias personas han acudido a la asociación porque "han descubierto que sus balizas, pese a que en la caja o en el comercio se publicitaban como homologadas, no son válidas". Las balizas no homologadas no transmiten la localización del vehículo averiado al centro de gestión de tráfico para avisar de la inmovilización y poder darla a conocer a otros conductores.
Por ello, desde Irache se aconseja que, antes de comprar una baliza de señalización, se localice el número de homologación y se compruebe que el modelo está incluido en el listado de dispositivos autorizados en la página web de la DGT.
A partir de enero, estos dispositivos luminosos y conectados a Tráfico serán el único medio legal para la señalización de vehículos inmovilizados en la calzada. No llevarla puede conllevar multa de 80 euros. La baliza puede ser usada fuera de España. El dispositivo debe guardarse en la guantera, estar accesible y cargado. En caso de avería, el conductor deberá colocar la baliza en la parte superior del vehículo y valorar si es posible abandonar o no el vehículo en condiciones de seguridad.
La V16 es una señal que se puede ver a un kilómetro de distancia y que informa de su posición a la Dirección General de Tráfico para que esta pueda auxiliar al vehículo averiado e informar a otros conductores. Irache ha precisado que la baliza "sólo transmite la posición exacta del vehículo, pero no transmite ningún tipo de información personal ni del propio vehículo". Por lo tanto, será el conductor el que tenga que avisar a los servicios de emergencia o atención médica, en la medida de lo posible.
A la hora de comprar la baliza, no es necesario descargarse ninguna aplicación ni dar datos personales ni pagar ninguna cuota por la conectividad que, por normativa, está incluida durante al menos 12 años con el precio del dispositivo.
La ventaja de estas luces respecto a los antiguos triángulos es que no hay que bajarse del coche para ponerlas, "lo que evita el riesgo de atropellos, tienen una mayor visibilidad desde lejos y avisan de tu posición". Los dispositivos deben garantizar un mínimo de 30 minutos de funcionamiento continuo tras la activación, y deben tener una autonomía mínima, en reposo, de 18 meses.